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viernes 03 de noviembre de 2017

Impuestazo al vino: más endurecidos, fijan postura los bodegueros

Tras las noticias de Buenos Aires y de hablar con el gobernador, la industria define si va a la guerra o negocia.

El martes iban a la guerra. El miércoles aflojaban dispuestos a buscar opciones. Ahora, toda esa predisposición, que el miércoles a la noche mostraron ante el gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo, se diluyó luego de volver a sacar cuentas. Así es la montaña rusa de las emociones por la que suben y bajan los bodegueros con la mala nueva del impuesto al vino.

El humor de la industria vitivinícola cambia hora a hora y este jueves, en la jornada de reflexión para buscarle la vuelta al problema, no hicieron más que volver a indignarse porque, dicen los empresarios de la actividad, "el impuesto es inviable: no cierra por ningún lado: ni el 17%, ni el 10%, ni el 3%".

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Cumbre. El gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo y el ministro de Hacienda, Martín Kerchner, reunidos con los principales referentes del sector bodeguero y la producción.
Cumbre. El gobernador de Mendoza Alfredo Cornejo y el ministro de Hacienda, Martín Kerchner, reunidos con los principales referentes del sector bodeguero y la producción.

Y este viernes lo expresarán en la reunión que las entidades vitivinícolas harán en la Enoteca ubicada en el Centro de Congresos, en Mendoza capital.

Allí, los principales referentes de la industria y las cámaras regionales fijarán postura. Y lo que se decía este jueves es que la postura se endurecerá sin remedio: rechazo total a la pérdida del estatus saludable del vino y tasa cero.

Cobos va al Este
Al encuentro no asistirá el Centro de Viñateros y Bodegueros del Este de Mendoza, desde donde dijeron que no habían sido invitados.

Esa entidad tiene desde el comienzo del conflicto, y sin haber cambiado su postura, la posición que este viernes, tras 48 horas de idas y venidas, fijará el resto de las entidades.

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Twitter Julio Cobos 
Twitter Julio Cobos

También tendrán su propia reunión: esperan en su sede de San Martín a legisladores nacionales y mendocinos que han invitado para plantearles la problemática.

Quien ya confirmó su participación en la sede del Este es el senador nacional de Cambiemos Julio Cobos, quien en un comunicado el martes pasado blanqueó rápido su opinión y se manifestó en contra de gravar la bebida nacional como quieren el gobierno de Mauricio Macri y su ministro Nicolás Dujovne.
Los grandes, en contra
Veinticuatro horas después del encuentro con el gobernador, en el mundo vitivinícola aseguran, en off –claro está–, que Catena, Peñaflor, Fecovita y Baggio, los grandes de la industria, no están dispuestos a aceptar el impuesto al vino bajo ningún punto de vista.

La posición de los gigantes que dominan el mercado es transversal a todos los sectores, inclusive a los productores que no elaboran vino, pero venden sus uvas a las bodegas, porque ven venir que el impacto del impuesto terminará hundiendo el precio de la uva.

En la actividad explican que el 17% anunciado por Dujovne, de aplicarse, se hará sobre la facturación de las bodegas, que tendrán que abonar el gravamen a los 30 días, mientras el vino que han vendido lo cobrarán recién a los 30, 60 o 90 días, que son los plazos de pago que se están manejando.

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Foto: NA
Foto: NA

"Vamos a estar pagando un impuesto antes de cobrar lo vendido", precisó un operador de la industria.

Otro problema será cargar el impuesto al precio de góndola. Los empresarios dicen que va a ser imposible, que los supermercados no van a querer subir el precio y que tendrá que asumirlo la actividad.

Es ahí cuando se aplica la famosa ley del gallinero. Si no pueden sumar hacia arriba, los bodegueros restarán costos hacia abajo.

Así explican que el resto de la cadena acusará el impacto y que al final se llevará puesto el precio de la uva, y con ello a los productores.

"Hay que ceder"
En la reunión del miércoles a la noche en Casa de Gobierno el primer mandatario les dijo a los bodegueros que se iba a poner al frente de la pelea, pero les anticipó un resultado desalentador.

Según un referente de las entidades que estuvo en el cónclave, Cornejo les pidió que este fin de semana le prepararan un informe con toda la documentación y argumentación técnica, económica y científica para llevárselo el lunes a Buenos Aires con el fin de plantear la situación y buscar revertir el impuesto al vino.

Sin embargo, según este testigo que pidió el anonimato, el gobernador advirtió: "Como sea, habrá que ceder", anticipando que son mínimas las expectativas del mandatario de poder recuperar la tasa cero que demandan los bodegueros.

A Cornejo le advirtieron y los trató de "paquistas"
Hace ya dos meses, la industria vitivinícola comenzó a manejar el rumor de que se venía un impuesto al vino. Tenían datos, les llegaban versiones, había información dando vuelta. No dudaron en plantearlo, el 19 de julio, ante el ex ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, quien se los negó rotundamente.

Esta consulta al ministro nacional estropeó el humor del gobernador Alfredo Cornejo, que en una rueda de prensa, el 31 de julio, acusó a los bodegueros de estar haciendo campaña y de estar vinculados con el peronismo.

En aquella rueda de prensa Alfredo Cornejo aseveró: "Se ha publicado todo el tiempo que se va a aplicar un impuesto al vino. Estoy muy molesto con los dirigentes vitivinícolas que le dijeron al ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile sobre esto, obligando al Gobierno nacional a desmentir una cosa que nunca existió. En plena campaña electoral hacen ese tipo de cosas y los tengo perfectamente identificados. Tienen mucha influencia política y mucha relación con el gobierno de Pérez, donde se callaban ante las atrocidades que hacían en la vitivinicultura. A partir de ahora que sean cuidadosos porque hay autoridad política, no hay autoritarismo en el sector vitivinícola y sé exactamente quiénes lanzaron ese rumor".

Aquellas gestiones a la Nación tuvieron a referentes de todos los sectores de la industria.

Hace un par de días, el titular de Bodegas de Argentina, Walter Bressia, recordó este episodio. Lamentándose dijo: "Advertimos del impuesto y nos acusaron de ser parte de un movimiento político. Nada más lejos".
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