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lunes 04 de diciembre de 2017

Estudia abogacía y es uno de los mejores del mundo

Juan Ignacio Amado Aranda (22) cursa en la Universidad de San Andrés. Fue destacado en un concurso en Estados Unidos.

A los 22 años, Juan Ignacio Amado Aranda ya acumula varios títulos: fue abanderado del Colegio Universitario Central, de la UNCuyo, tiene el mejor promedio de la Facultad de Derecho de la Universidad de San Andrés Buenos Aires con 9,83 y está entre los mejores estudiantes de Abogacía del mundo, luego de quedar en un lugar destacado, junto con cuatro compañeros, en una competencia de arbitraje internacional realizada en Boston, Estados Unidos.

El grupo quedó quinto en el ranking global de 104 universidades (de 34 países) y primero entre todas las casas de estudios latinoamericanas.

El año que viene, Juan Ignacio terminará su carrera y fruto de sus logros ya es demandado laboralmente en Buenos Aires, lugar donde estudia y piensa aplicar todos sus conocimientos.

Gracias a una beca que le ofreció el CUC, inició sus estudios en la Universidad de San Andrés y vive en el campus de esa casa de estudios.

–El certamen de arbitraje internacional de inversión Foreign Direct Investment Arbitra on Moot se realiza desde 2006 y participan universidades de todo el mundo. ¿Cómo fue esa experiencia, de qué se trata?
–Es una competencia que te lleva entre 30 y 40 horas semanales de entrenamiento previo, es decir, es muy exigente. El certamen fue en la Universidad de Suffolk, en Boston, Estados Unidos, donde se simuló un caso de arbitraje de inversiones (mecanismo de resolución de disputas) entre un país ficticio –en el caso del grupo de San Andrés se trató de un país en vías de desarrollo llamado Mercuria– y un inversor, también ficticio, que fue una farmacéutica.

–¿De qué manera se desarrolla este encuentro?
–Tuvo una fase inicial escrita, en el que los equipos presentaron memoriales por el demandado y demandante. Luego siguió la fase oral (las audiencias), donde se compite con otras universidades del mundo. Según el resultado del memorial, se queda en distintos grupos, los que mejor puntaje tienen compiten con los mejores. Después, se participa en rondas preliminares para pasar a las eliminatorias. Es como si fuera un mundial.

–El grupo con el que participaste obtuvo muy buenos resultados.
–Nosotros quedamos en el quinto puesto, empatados con la Universidad de Harvard y logramos el primer lugar entre los países de Latinoamérica. Es la primera vez que llega tan lejos un país de nuestra región. Los latinos son muy subestimados porque todo se concursa en inglés, creen que así tienen una ventaja sobre vos y siempre piensan que no estamos tan preparados como Estados Unidos o Inglaterra, pero nosotros le ganamos a universidad de París y a algunas inglesas.

–¿Cuál fue concretamente el tema que les dieron en la competencia, la simulación del caso?
–En el caso que nos tocó había un Estado en vías de desarrollo y un inversor que patenta un producto para una enfermedad crónica e incurable. Como el precio era muy elevado y solo podía acceder una pequeña parte de la población, entonces el Estado a través de sus Cortes emite una licencia obligatoria y permite que un laboratorio local, que era de capital mixto, produzca este medicamento. A raíz de esta decisión, el inversor demanda al Estado porque alega que se violaron sus protecciones del tratado bilateral que existía. Esa es la situación y se van defendiendo a las dos partes, en siete audiencias.

–Después de esta importante valoración, ¿cómo sigue el camino laboral?
–Una de las cosas que se logra participando en este certamen es que abre al mundo laboral, hay más oferta. La idea es seguir no desvincularse. Mi rol será el de entrenador de los estudiantes, ya que se realiza todos los años en diferentes países.

–Sólo dos universidades argentinas participaron, ¿cómo se podría gestionar para que participen más?
–Me gustaría que esto se difundiera en el país porque los argentinos tienen mucho potencial para participar. Argentina tiene una historia en procedimientos arbitrales, por eso hay que saber de qué se trata y así podremos participar a nivel internacional en este tipo de competencias. Latinoamérica no está incorporada y debería estar más interesada en este proceso.

Competencia de arbitraje
La competencia de arbitraje es una rama del derecho que opera como un mecanismo alternativo de resolución de disputas entre estados e inversores, que surgen en el marco de un tratado bilateral de inversión (TBI).

Argentina tiene alrededor de 40 firmados con distintos países, entre los más conocidos Francia, Estados Unidos e Inglaterra. Allí se establecen ciertas protecciones a los inversores del país contratante.

Cuando el inversor entiende que el país ha incumplido con una de las protecciones que tiene que garantizar el Estado, el TBI les permite ir a un tribunal arbitral compuesto por abogados reconocidos internacionalmente, elegidos por el Estado y por el inversor. En tanto, la entidad que administra el TBI elige el tercer árbitro que es el que preside el tribunal.

"Es una rama muy interesante para la Argentina porque después de la crisis 2001 el país fue el más demandado en el Banco Mundial bajo los TBI. Argentina tiene una experiencia histórica muy importante y por eso la relevancia de esta competencia", dijo Juan Ignacio.
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