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domingo 01 de abril de 2018

En lo que va del año bajó 25% el número de víctimas fatales

La cifra surge en comparación con el primer trimestre de 2017. La cantidad de heridos también ha disminuido. La Policía Vial apuesta fuerte a los operativos y controles de alcoholemia durante los fines de semana

Al igual que en los últimos años, se mantiene la tendencia en baja de las víctimas fatales en accidentes de tránsito en Mendoza. El primer trimestre del 2018 dejó una disminución significativa en comparación al mismo periodo del 2017. También se redujo la cantidad de heridos.

25% menos de personas perdieron la vida en la provincia en estos meses recientes de enero, febrero y marzo a causa de siniestros viales. Mientras que el año pasado en ese mismo lapso se registraron 56 fallecidos, ahora la cifra llega a 42. Más allá de campañas de prevenciones y en algunos casos la toma de conciencia por parte de los conductores, en estos números se puede hacer una salvedad importante, y es que en febrero del 2017 en alta montaña ocurrió la tragedia de Tur Bus y ese solo hecho tuvo 19 muertos.

Las autoridades se encuentran satisfechas con este primer trimestre, y aseguran que se ha logrado bajar la estadística gracias a que cada vez se incrementan más los controles en la calle. "Cuando el personal policial está presente, baja la cantidad de víctimas, está comprobado", señaló Ernesto Gómez, jefe de la Policía Vial.

"La sociedad se ha acostumbrado, lamentablemente, a que si no está la posibilidad de una sanción inminente no somos lo debidamente responsables", agregó. La disminución se valora ya que se ha dado en un periodo que es utilizado para vacacionar, lo que hace que las personas salgan a la ruta más que en otros momentos.

Marzo de este año dejó 16 fatalidades, una menos que en 2017. Las estadísticas corresponden a la Policía Vial de Mendoza, que hace el conteo con las víctimas que fallecen en el lugar del hecho. Los balances anuales resultan más abultados cuando se agregan las víctimas que mueren días o meses después de los accidentes en algún hospital. Estos datos a nivel provincial los aporta el Observatorio de Seguridad Vial y a nivel nacional la ONG Luchemos por la Vida.

Menos heridos
La disminución se ha dado no sólo en la cantidad de decesos, sino también en los heridos postsiniestros. A esta altura del año pasado eran 1.015 las personas lesionadas, en tanto que ahora son 906. Es decir, un 11% menos.

"La gente tiene que tomar conciencia de que se exponen a sí mismos y ponen en riesgo a los demás. Si el conductor logra darse cuenta de esto, los números van a seguir bajando. No digo que llegaremos a cero, pero sí tendremos una tasa de mortalidad razonable", explicó el comisario Gómez.

Boliches y fines de semana
Los especialistas en la materia puntualizan que la gran mayoría de los accidentes se dan por la omisión de las normas, los excesos de velocidad y el consumo de alcohol de quien se pone frente a un volante.
Por este último aspecto es que desde la Policía Vial de Mendoza se apuesta de manera fuerte a los controles durante los fines de semana en los accesos y rutas, y también con operativos especiales en las inmediaciones de boliches como Panamericana, San Martín Sur y El Challao.

"Estamos en esos lugares para que sepan que van a ser controlados. La presencia policial en las cercanías de esos establecimientos hace que disminuya el consumo de alcohol", sostuvo Ernesto Gómez.

En lo que va del 2018, en toda la geografía provincial se han realizado 7.986 test de alcoholemia, de los cuales 793 dieron positivo (casi el 10%). "Podemos decir que a partir de esos controles que dieron positivo se pudieron evitar posibles accidentes y quizás muertes", añadió el jefe de la Vial.

El año pasado, en los primeros tres meses las alcoholemias que superaron la graduación permitida fueron 895, por lo que al parecer este año hay un poco más de precaución en los conductores.

Actualmente, quien sea detectado manejando bajo los efectos del alcohol será sancionado por una falta gravísima, con multas que rondan los 9.500 pesos. Los mismos valores se aplican para los que no respetan la velocidad máxima dispuesta en determinado sector.

En este contexto, en Mendoza se disponen unos 300 policías por fin de semana para controlar las rutas y calles, acompañados de radares y unos 25 puesto fijos.

Estos operativos han dado como resultado más de 1.000 licencias de conducir retenidas y unos 350 vehículos secuestrados por diversas falencias de los propietarios al momento de circular.
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