Mendoza Mendoza
miércoles 10 de enero de 2018

"Ella sólo quería recuperar su silla y volver a jugar"

A Alma le robaron su silla de ruedas el lunes. Luego de la difusión que tuvo el caso, esta apareció ayer en la tarde en El Algarrobal

"Mamá ¿por qué no bajamos a jugar?", preguntaba Alma (7) ayer por la tarde. "Porque no tenemos la silla, hija", respondía su madre, Daniela Puebla, y la bronca, mezclada con indignación, se apoderaba de esa estoica mujer que no podía explicarse por qué el delincuente que les robó el auto el lunes en Guaymallén y lo desmanteló en Las Heras, no les devolvía la silla que Alma, que tiene espina bífida, usa para movilizarse.

Desde el momento del robo, la luchadora madre no se resignó. Viralizó la foto de la silla en las redes sociales, y aprovechó cuanto micrófono y cámara encontró para pedir que apareciera.
Todo eso debió pesar para que finalmente ayer, pasadas las 20, la fiscal de la causa la llamara para confirmarle que la habían encontrado.

alma 2.jpg

Una lucha compartida
Alma Nolla nació con la médula hacia afuera y poco después a sus padres les dieron el diagnóstico confirmando que tenía espina bífida mielomeningocele a nivel de la zona lumbar. Desde ese momento Alma tuvo 5 operaciones, pero no bastaron para devolverle fuerza en el torso. Por eso para movilizarse necesita una silla postural de traslado, que la asegure con un chaleco.

Hace 4 años, la familia consiguió que su obra social OSEP les diera para trasladarla una silla ortopédica Kiddit, que no sólo se podía ir ajustando al crecimiento físico de Alma, sino que también se desarma, como los coches de los niños, de manera tal que la silla se puede fijar al asiento de un vehículo y el carro que la traslada se pliega para poder llevarlo en el baúl.

Es precisamente esa silla, que Alma usa hasta para bailar con su hermana mayor, la que les robaron el lunes cuando Daniela fue a Desarrollo Social de Guaymallén para renovar el certificado de discapacidad de Alma y de allí le llevaron su Peugeot 504.

Después de hacer la denuncia policial surgió la primera esperanza: el auto había aparecido en un descampado de El Algarrobal, en Las Heras.

"Pero cuando fuimos a verlo, nos confirmaron que estaba desmantelado, le habían sacado todo lo que se puede imaginar y más. Y con todo eso se habían llevado la silla de mi hija y hasta el cuaderno con su historia clínica. Sólo recuperamos algunos papeles suyos que habían desperdigado por el terreno", contó ayer Daniela.

La campaña, que llegó a los medios de comunicación, en la que la joven madre explicaba la necesidad que su hija tiene de esa silla, generó que la misma Obra Social de los Empleados Públicos les otorgara otra silla, pero era postural y no de traslado, ya que para obtenerla había que llamar a una licitación y eso demoraría entre 90 días y 6 meses.

Demasiado tiempo para Alma que este año ingresa a primer grado y que usa su silla también para ir al colegio.

Todo cayó por su peso. Tal fue la presión que ejerció la situación de Alma, que en la tarde de ayer surgió un nuevo dato: anónimamente alguien avisó a la policía que la silla de la pequeña estaba en una casa de El Algarrobal, curiosamente cercana al descampado en que apareció el auto robado.

Allí acudió personal de la comisaría local y efectivamente encontró la ansiada silla.

"Me llamó la fiscal para confirmarme la noticia. La gente de la Comisaría de El Algarrobal trabajó a full para dar con la silla. Fuimos y nos la entregaron. No te das una idea la alegría de mi hija cuando la vio. Gritó: "¡Sí!" y me abrazó con todas sus fuerzas. Ella sólo quería recuperar su silla y volver a jugar", contó Daniela con la voz entrecortada por la emoción.
Fuente:

Más Leídas