Mendoza - José Luis Ramón José Luis Ramón
miércoles 13 de junio de 2018

El panquecazo de Ramón que lo convirtió en figura en todo el país

Con su cambio de voto en la pelea sobre el aborto, el diputado del PI logró trascender las fronteras provinciales.

Fríamente calculado o de pura casualidad, el giro del diputado nacional mendocino de PI José Luis Ramón, quien pasó de anunciar su voto a favor del aborto legal a rectificar que votará en contra, lo erigió en noticia nacional.

Una artillería de críticas, posteos, memes y también agradecimientos llovieron sobre su cabeza. ¡Pero qué importa! Al final se concretó una máxima implacable: toda publicidad negativa, es publicidad al fin.

Al ritmo de ¡ahí viene Ramooón, de pasito casi lento; ahí viene Ramooón, de músico ligerooo!, el legislador nacional mendocino cambió el paso, tocaron las 12 y ocurrió el milagro: la Ramoneta fue panqueque y, en menos de lo que canta un gallo, Ramón se hizo conocido en todo el país.

Ganó las primeras planas de los diarios on line y papel, los noticieros centrales de televisión, el aire de las radios, los muros de las redes y la atención de la farándula, desde Jorge Rial hasta Jimena Barón.

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Sin duda alguna, un éxito rotundo con el que Ramón se recibió de "político". ¿Acaso un político que no panquequea puede llamarse político?

La imagen del panqueque fue la que reinó en las redes sociales a la hora de criticar a Ramón. En Twitter proliferó el hashtag #RamonPanqueque.

Pecado que ninguno de sus pares podrá reprocharle, ni siquiera el correctisimo Martín Lousteau, antaño funcionario kirchnerista y, hasta hace poco tiempo, embajador argentino del gobierno de Cambiemos en los Estados Unidos, es ahora, diputado nacional del oficialista Evolución Radical.

En el programa Animales sueltos, con Alejandro Fantino, por América, Lousteau explicó, cuando el lunes se extinguía, que José Luis Ramón ya no pertenecía al interbloque Evolución Radical, no porque haya cambiado su postura sobre el aborto sino porque "no fue cuidadoso en sus expresiones".

Lousteau se refería a que hace 5 días, José Luis Ramón se manifestó a favor de la despenalización del aborto en una entrevista a diario Clarín: "Es una cuestión de salud pública. La legalización es lo más correcto para nuestra sociedad", sentenciaba el caudillo solitario de la frazada y la Ramoneta.

El lunes, el diputado nacional del PI-Protectora cambió abrupta e inesperadamente de opinión.
Lousteau lamentó que ni siquiera le haya atendido el teléfono. Diario UNO también lo llamó ayer para entrevistarlo y corrió la misma suerte.

¿Fríamente calculado o pura casualidad? Ramón se valió de un video que colgó en Twitter y Facebook para comunicar el "Ramonazo", es decir, el cambio de su voto.

La pieza, de 4'08" de duración, arranca con un primer plano de los anteojos en el escritorio y se abre mostrando a un Ramón preocupado, confeso, íntimo, acongojado, que toma los lentes que nunca se coloca, para contarte a vos su calvario.

Ocupa esos cuatro minutos y fracción para hablar del "proceso tortuoso por el que ha pasado", en el debate previo de la ley, de su fe, de sus dudas, de "un montón de cosas que me hacen ruido" para finalmente manifestarse por la vida y contra la interrupción del embarazo.

Cierra el video con una frase contundente que llamativamente gira sobre sí mismo: "Voy a votar en contra y desprendido de cualquier presión de un lado y del otro. ¿Porque saben qué? Yo no soy el centro de esta discusión, es la vida", cerrando con un largo y profundo suspiro que delata una tarde entera de esforzada práctica.

Lo que vino después no fue una discusión sobre la vida sino sobre Ramón, que se transformó justamente en el centro del debate nacional pasando a ocupar por un día entero la agenda medular de todos los espacios mediáticos del país.

Querido o no querido, sin duda resultó ser un éxito propagandístico y publicitario a cero peso.

En Facebook, su video en el que anuncia que votará contra la despenalización del aborto consiguió más de 151 mil reproducciones , fue 109 veces compartido y recibió más de 800 comentarios de variopinta respuesta, desde felicitaciones hasta reproches y desprecios.

Pero la pulseada la ganó claramente Ramón: consiguió 457 pulgares arriba, 276 corazones que significan "me encanta", 160 caritas enojadas, 12 caras tristes, 6 de risas burlonas y 4 de asombro.

En Twitter tampoco le fue mal. Con su tuit, en el que colgó el video con el anuncio de su voto, obtuvo 452 retuits, 1.500 comentarios y 1.900 "me gusta".

Obviamente los colectivos prodespenalización aprovecharon para pasar por la red del pajarito azul y descargar con todo al "panqueque".

Pero aun así, Ramón logró una repercusión inesperada para ser un solitario diputado del PI-Protectora en el Congreso de la Nación.

Un remo de grandes dimensiones necesitará el legislador nacional para recuperar la credibilidad, pero nada que no se pueda remontar con una buena batalla, poncho al hombro, frazada en la espalda y factura en mano contra el tarifazo del gas, o cualquier otro abuso del ajuste que la ciudadanía padezca a manos del Gobierno nacional.

Empoderado de fama, a Ramón, le quedan cuatro años para remontar.
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