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domingo 29 de octubre de 2017

El científico mendocino que busca vida en Marte y tiene planeta "propio"

Gerónimo Villanueva encabezó el grupo que descubrió que allí hubo un océano de agua. Existe un equipo de especialistas que piensa llegar al Planeta Rojo en 2023.

Gerónimo Villanueva (39) es un científico mendocino destacado a nivel mundial por estar al frente de diferentes investigaciones espaciales realizadas por la NASA, la agencia espacial de Estados Unidos, su lugar de trabajo desde ya hace 16 años.

Su última investigación consistió en haber descubierto que el planeta Marte había perdido un océano de agua.

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"Desde los años '60 sabemos que hay agua en Marte. Si pensamos que la vida en la Tierra empieza hace 3.500 millones de años, y en ese entonces había un océano en Marte, te preguntás si tal vez algo empezó allá o algo sigue estando en una parte de su superficie", reflexionó el ingeniero que vino a Mendoza por unos días luego de dar una conferencia en Buenos Aires.

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–¿Cuáles eran los juegos preferidos de su niñez?
–Me gustaba mucho fabricar aparatitos eléctricos, incluso con pocas cosas inventaba un robot de juguete, siempre estaba rodeado de cosas técnicas y mis padres siempre me acompañaron en eso, eran muy piolas. Después, a los 15 años, estaba siempre con las computadoras. Mi hermano hacía estadísticas, encuestas, y yo hacía software.

–¿Cómo llegó a un lugar tan importante de investigación como la NASA, se lo imaginó alguna vez?
–Jamás, nunca lo pensé, ni estaba en mis planes. Todo empezó cuando luego de recibirme de ingeniero en electrónica y electricidad de la Universidad de Mendoza. Hice un master en telecomunicaciones y había un centro de investigación que estudiaba la atmósfera terrestre, y había un vínculo con Alemania, donde terminé haciendo un doctorado de 4 años en Astrofísica. Al tiempo me ofrecieron una beca de la Academia Nacional de Ciencias, que tuve que competir y la gané. Y no sólo llegué a la NASA sino que entré con una beca de prestigio, y así me quedé hasta la actualidad.

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–¿En qué consiste su trabajo?
–La NASA es un centro de investigación y se reinventa constantemente. Trabajo todos los días de 9 a 18 frente a una computadora haciendo mediciones, estudiando concretamente a Marte. Además integro diferentes misiones o proyectos a Marte, como por ejemplo cuando se manda un satélite o un robot. Ahora estoy con un grupo de científicos enfocados en la puesta en marcha del telescopio más grande del mundo, que lo mandaremos al espacio en 2019. Estoy todo el día frente a la computadora y también viajo mucho a visitar telescopios en diferentes lugares.

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–¿Pareciera que un científico lo único que hace es trabajar?
–No. Si bien trabajo mucho, la clave es lograr un equilibrio haciendo otras actividades. Yo le dedico tiempo a mi familia, tengo muchos amigos, voy al gimnasio o al teatro. Eso te hace una persona más completa y te hace trabajar mejor. Esto me lo enseñaron mis padres. Papá era enólogo y le gustaba el arte y mamá daba clases de filosofía.
–Al estar tanto tiempo en contacto con el universo, ¿es posible que sea también una búsqueda existencial?
–Obviamente, trabajo en un grupo de astrobiología que estudia el origen y la evolución de la vida y la posibilidad de vida fuera de la Tierra. Para entenderlo hay que saber cómo se origina. Son hasta filosóficas las preguntas. Una vez estaba con un telescopio en las salas de comando y estaba mirando Marte, en el desierto de Atacama, en Chile. Vi ese cielo enorme que se te cae encima, y el telescopio estaba apuntando a un puntito rojo que es Marte. Y pensé lo insignificantes que somos, pero lo mágico es que somos capaces de comprender nuestra insignificancia, por eso no somos insignificantes.

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–¿Desde siempre el hombre se preguntó qué hay en el cielo, de dónde venimos, qué somos?
–El hombre siempre miraba hacia arriba, y siempre creyó que era el centro del universo. Pero cuando ves que todo tiene un mecanismo, que la Tierra no está más en el centro sino que es un elemento de algo más complejo, te cambia el paradigma de lo que el hombre es. Esas búsquedas todavía están. Uno tiene la ciencia, la filosofía y las creencias y lo que hacés es cambiar la frontera de eso, pero ese plano es infinito, se mueve de la pregunta a la respuesta. Estudio los fenómenos de la luz, su composición química y eso permite atacar esas preguntas y tratar de responderlas con datos, estás midiendo, no todo solo es filosófico e irresoluble, hay cosas que se pueden resolver y medir.

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–Usted se dedica a estudiar la habitabilidad fuera de la Tierra, ¿Por qué se apunta a Marte?
–Es que es el planeta del vecindario del sistema solar que está más cerca. Mercurio es muy caliente, como para habitarlo. En 1900 se creía que era Venus un lugar habitable, pero después se comprobó que era imposible por el calor. Tampoco la Luna es habitable porque no tiene atmósfera. En cambio Marte tiene capas polares, volcanes distintos, una geología parecida a la Tierra, estaciones como las de nuestro planeta y es rocoso con una atmósfera.

–¿Cuándo llegará el hombre a Marte?
–La NASA tiene un plan, es decir como metas de desarrollo tecnológico para ir a Marte. Hay una empresa privada con la que trabaja la NASA que se encuentra planificando hacer un viaje en 2023. Creo que ese proyecto se concretará. Pienso que pronto llegaremos con un ser humano al Planeta Rojo.

Su perfil

Nació en Mendoza, el 9 de abril de 1978
Profesión científico, astrofísico
Estado civil casado con Katharina Rudolf
Hijos Victoria (6)
Hermano: Emiliano

Más datos
Actualmente es investigador en el Goddard Space Flight Center y su tarea se centra en buscar moléculas orgánicas, a la cabeza de los estudios de Marte para el telescopio espacial James Webb.

Fue uno de los expositores del evento TEDxRíodelaPlata, que reunió el fin de semana pasado a 20 mil personas en Tecnópolis, Buenos Aires.

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En Mendoza. Gerónimo Villanueva estuvo unos días de visita y aprovechó para descansar. Paseó por su tierra natal y se juntó con sus amigos de la infancia. 
En Mendoza. Gerónimo Villanueva estuvo unos días de visita y aprovechó para descansar. Paseó por su tierra natal y se juntó con sus amigos de la infancia.

Además es uno de los responsables del estudio que determinó la existencia de agua en Marte. Está entusiasmado con la posibilidad de encontrar vida en ese planeta.

Desde 2012, la NASA vivió un momento histórico ya que el Curiosity envió imágenes de la corteza de Marte, luego de un viaje desde la Tierra de 567 millones de kilómetros.

Un trabajo con varias aristas
Gerónimo Villanueva y su equipo lograron descubrir que un enorme océano cubrió cerca de la mitad del hemisferio norte de Marte. Calculan que habría alcanzado una profundidad máxima de 1,6 kilómetros, creando un ambiente ideal para la vida. Pero para confirmarlo, el científico mendocino prefiere ser cauto.

Llegar a encontrar elementos que muestren vida en Marte es un tema largo y complicado para los especialistas.

"Lograr una meta es atacar desde varios ángulos. Desde el agua, la composición química, si hay nichos habitables, si hay materia orgánica, es decir como la sopa de la vida. Hay elementos energéticos que dicen que tal vez esté pasando algo en Marte", explicó el científico.

Para estudiar el Planeta Rojo se utilizan diferentes herramientas, como el telescopio que muestra moléculas más precisas, por ejemplo.

"Mandamos un satélite que por primera vez hará mediciones de la atmósfera con gran precisión, si hay material orgánico o no. Esto pasará en los próximos años", comentó.

Advirtió de que ante todo la gente tiene que entender que en un principio son bases de investigación pura de muchas naciones y que algún día será habitable, pero por ahora es sólo de perfil científico.
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