Caso Próvolo: castigo judicial para los dos fiscales que recibieron la primera denuncia

El procurador decidió apercibir a María de las Mercedes Moya y a Fernando Giunta por no actuar con la diligencia que la causa ameritaba. Claudia Ríos no fue sancionada.

El expediente 95.687/08/09 fue la causa por la que los fiscales María de las Mercedes Moya y Fernando Giunta recibieron un apercibimiento judicial. Se trata del documento que contiene la primera denuncia de lo que hoy es la causa Antonio Próvolo, uno de los más grandes casos de pedofilia de América Latina en los que está involucrada la iglesia Católica.

En tanto, la fiscal Claudia Ríos, a quien también se le abrió un sumario administrativo por haber estado involucrada en la recepción de la denuncia inicial, no fue sancionada, puesto que se le dio el visto bueno a su descargo. No sucedió así con Giunta y Moya, a los que, luego de presentar un informe de su actuación ante la primera denuncia del caso, se decidió amonestar porque su forma de proceder no fue la correcta, al menos así lo consideró el Ministerio Público Fiscal.

Las sanciones fueron confirmadas ayer por el procurador general de la Corte de Mendoza, Alejandro Gullé.

Los motivos para investigarlos
En noviembre del 2008, la madre de uno de los alumnos del Próvolo se presentó en la oficina fiscal Nº 11, de Luján, para colocar una denuncia. Según contó la mujer, su hijo había sido abusado por uno de los cuidadores del instituto Próvolo, Jorge Bordón (hoy detenido e imputado). En aquel momento, la prueba más contundente fue un dibujo en el que el chico había realizado, y que representaba una situación de abuso. El punto es que, sin más avales que el testimonio de su hijo, la denuncia no fue investigada a fondo. En parte, porque la madre no había presentado estudios psicológicos del niño, y en parte, porque –según consideró el jefe de los fiscales– los responsables de la instrucción no actuaron con la diligencia que el caso ameritaba.

Esto derivó en que pasaran 7 años más para obtener una respuesta oficial sobre lo que sucedía en el instituto católico para chicos con problemas de audición.

"No se investigó a fondo el caso en el momento en que se advirtió. Esto nos hubiera insumido muchos recursos para determinar la veracidad del caso, pero al mismo tiempo hoy las denuncias no serían tantas ni tan graves", opinó Gullé.

Qué es un apercibimiento
Además de confirmar la sanción para Moya y Giunta, y dejar afuera a Claudia Ríos, Gullé explicó que se trata de un llamado de atención que no significa nada en lo material para ambos fiscales, no hay jury, ni descuentos salariales, ni suspensión. Lo que sí el apercibimiento queda como una marca en el legajo de los empleados judiciales. El atenuante que no permitió que la actuación de ambos fiscales fuese más duramente cuestionada, fue que en principio, la denuncia era un poco inconsistente. No se adjuntaban pericias psicológicas del niño en cuestión y tampoco la madre acercó sus dibujos como comprobante de lo que estaba denunciando.

Sin embargo, luego se analizó la prueba, y la psicóloga dijo que no se detectaban indicios de abuso. Claramente, fue una maniobra de las personas involucradas, puesto que la psicóloga que lo rubricó, Cecilia Raffo, era parte del Próvolo y la apoderada legal de la escuela Graciela Pascual –que hoy cumple prisión domiciliaria– apoyó que así sucediera.

Por tanto, los fiscales tuvieron en ese momento, pocos indicios de los cuales valerse para investigar con más profundidad.

Cronología
Noviembre del 2008
Se coloca la primera denuncia de abuso a menores en el instituto Próvolo, en la Fiscalía Nº 11 de Luján. No se investiga a fondo porque las pruebas no son contundentes.

Diciembre del 2016
Los abusos a menores en el Próvolo de Carrodilla salen a la luz pública, y son cientos los denunciantes. En ese momento, se cuestiona por qué no se tuvo en cuenta la primera denuncia.

Diciembre del 2017
El Ministerio Público decide abrir una investigación sumaria para determinar la actuación de Claudia Ríos, Fernando Giunta y María de las Mercedes Moya, quienes recibieron la denuncia que nunca se investigó, en el 2008.

Abril del 2018
El procurador general de la Corte, Alejandro Gullé, anuncia que se apercibirá a Moya y a Giunta por no haber procedido con la diligencia que el caso ameritaba. En tanto, Claudia Ríos no fue amonestada. El motivo es que se tomó en cuenta la argumentación de su descargo, mientras la de los otros fiscales no fue lo suficientemente convincente.


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