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lunes 06 de noviembre de 2017

Carta del Presidente del Fondo Vitivinícola contra el impuesto al vino

Bernardo A. Lanzilotta se manifestó en una durísima carta contra el impuesto al vino. Calificó el impuestazo de "ataque".

El Presidente del Fondo Vitivinícola Mendoza, Bernardo A. Lanzilotta, se manifestó en una durísima carta contra el impuesto al vino.


A continuación, el texto de la misma:

Impuesto al vino: un proyecto de castigo

Es inconcebible que nuestra actividad vitivinícola haya recibido con un proyecto de ley tantos ataques juntos.

-Ataque a la ley nacional que declara al VINO ARGENTINO como la BEBIDA NACIONAL, la que más interpreta el ser nacional desde los albores de nuestra patria.

-Ataque a nuestros consumidores porque está científicamente comprobado que el consumo moderado de vino produce beneficios a la salud humana a nivel cardiovascular, disminución del colesterol, mayor equilibrio en la digestión de los alimentos, entre otras cualidades, todo ello corroborado por trabajos científicos médicos realizados en Argentina y en el exterior y avalados por prestigiosas universidades. Se quiere equiparar al vino con el consumo de tabaco o gaseosas endulzadas, productos que producen problemas de cáncer, obesidad, diabetes, entre muchos otros perjuicios.

-Es un ataque a una bebida está fuertemente fiscalizada por el Instituto Nacional de Vitivinicultura desde la producción de uvas, la elaboración y la comercialización. El vino se elabora con la fermentación natural del azúcar de la uva sin agregados ni conservantes. Se quiere justificar el impuesto con la idea de luchar contra el alcoholismo cuando en los años ´70 el consumo per cápita orillaba los 90 litros el problema no era grave, pero se agravó cuando cayó el consumo de vino (actual 21 Litros per cápita) y se incrementó el consumo de otras bebidas alcohólicas como la cerveza y destilados. Se sabe que el vino se comienza a tomar en la mesa familiar y es un compañero en las celebraciones en las que las que la comida es una excusa para disfrutar del encuentro de personas.

-Es un ataque a una economía regional que abarca gran parte del oeste argentino, con más de 230.000 hectáreas implantadas, más de 900 bodegas, más de 17.000 productores, más de 380.000 empleos directos e indirectos.

-Es un ataque a una de las industrias que mayor capacidad de adaptación ha demostrado ante los cambios que demandan los mercados y los consumidores nacionales como internacionales. Ha concretado una formidable actualización tecnológica en todas las etapas del proceso, nuestros productores han reconvertido más del 50% del viñedo de uvas de baja calidad enológica por variedades que demandan los mercados actuales.

-Es un ataque a una actividad que atrae al turismo nacional e internacional que produce una importante cantidad de puestos de trabajo en esta industria sin chimeneas, con premios y distinciones internacionales.

-Es un ataque a la resolución 253-E/2017 recientemente dictada por el Ministerio de Agroindustria de la Nación y con acuerdo de los gobiernos de las provincias vitivinícolas y la Corporación Vitivinícola Argentina. Esta resolución activa un Plan de Promoción Nacional para la difusión de la Bebida Nacional.

-Es un ataque a una actividad altamente organizada institucionalmente a través de la Corporación Vitivinícola Argentina con la participación de todas las organizaciones de productores e industriales de todas las provincias vitivinícolas, de los gobiernos provinciales y del gobierno nacional. La Corporación funciona con el aporte de todas las bodegas elaboradoras y comercializadoras de vinos y mostos y es responsable de la implementación del Plan Estratégico 2020.

No encontramos explicación que justifique tal castigo con un impuesto interno que producirá un grave perjuicio con el encarecimiento de nuestros productos y la pérdida de mercados o con el traslado del impuesto a los sectores de la producción con la consiguiente pérdida de rentabilidad de una actividad intensiva en mano de obra y con gran demanda de servicios. Al estar fiscalizada en todas las etapas, la vitivinicultura es una actividad totalmente en blanco que ya realiza un gran aporte tributario.

Entonces ¿debemos entender que este proyecto de impuesto interno al vino es un error, surge por desconocimiento o por malas intenciones?
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