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jueves 23 de noviembre de 2017

Búsqueda del submarino: "Estamos en el peor de nuestros días"

Lo dijo Claudio Rodríguez, hermano de Hernán, uno de los mendocinos de la tripulación del submarino desaparecido

Un ruido, más precisamente una "anomalía hidroacústica", eso es todo lo que se sabe hasta hoy del submarino ARA San Juan,que literalmente desapareció, como si se hubiera desvanecido, hace una semana. Ni la ciencia ni las pseudociencias ni una flota naval internacional han podido determinar precisión alguna. Sólo "un ruido". Y así, algunos con esperanzas y otros con desazón, pero todos con la misma incertidumbre, los familiares de los 44 tripulantes pasan, por estas horas, uno de los momentos más críticos que han vivido hasta ahora.

"Estamos en el peor de nuestros días, la desesperación es tanta que hasta estamos consultando videntes para saber dónde están", dice al teléfono, con la voz angustiada, Claudio Rodríguez, hermano de Hernán Rodríguez, uno de los mendocinos que forma parte de la tripulación del submarino.

Ayer, luego del parte oficial sobre el "ruido", Claudio cuenta que a ellos les precisaron que ese sonido se debía a "un golpe". "El nuevo parte dijo que se sintió un golpe cerca de donde habían dado la última señal. Es como que una agencia norteamericana pudo determinar un golpe sismográfico, como que se caía. Está cerca de dónde habían marcado el último punto el miércoles en la mañana, el golpe se ha escuchado como a las diez y pico, como que algo se fue a pique", explica, a través de un audio lo que a ellos les explicaron. Y se disculpa, sin necesidad, por no responder a los llamados ni a las entrevistas. "No tengo muchas ganas de salir y hablar porque estamos muy confundidos", dice.

"Ese golpe no saben a cuántos metros está, pero están sobre el talud. Ahora tenemos que rogar que no sea el submarino, mandaron a todo lo que tienen preparado ahí, para ver qué pasó, así que ahora no sabemos si rogar que sea o que no, porque si es ahí, está complicado el asunto, puede estar a 450 metros o 1.000, qué se yo...", agrega. Dice que la noticia del golpe, ese ruido que informó oficialmente la Armada, los alegró muchísimo, pero media hora después los entristecieron cuando les contaron sobre la profundidad a la que puede haber sucedido.

"Realmente el trabajo psicológico que están haciendo en nuestro cerebro es mortífero", confiesa, sin vueltas, sobre cómo se sienten. "Estamos muy desconcertados, yo me animé a preguntar de todo, hasta inclusive si no sabían de antes de este tema y como no tenían equipamiento no lo dieron antes a conocer. Ahora hay que rogar que no sé... No sabemos si queremos que sea o que no, porque por ahí los puedan rescatar o no. Ojalá no estén tan profundos para poder sacarlos, porque si no, lo único que vamos a poder contemplar es que están", agrega.

Antes de saber eso, sin que la lógica y la técnica y la estrategia militar den resultados certeros de dónde está y de qué le pasó a la nave y a sus tripulantes, los familiares recurrieron, inmersos en la desesperación, a cualquier otro recurso que en este caso es tan válido como los otros. Por eso consultaron a videntes, pero ni siquiera ahí pudieron obtener una respuesta. "No saben dónde está", le dijeron a la familia de Hernán Rodríguez, el alvearense que está en el ARA San Juan.

La esposa de Hernán, Marcela Moyano, publicó en sus redes sociales un mensaje para su marido. "Mantengo mis brazos firmes por vos amor. Te amo. Sos mi sostén", escribió y publicó fotos de la pareja.

Lo mismo hizo la esposa de Fernando Santilli, el otro mendocino que es parte de la tripulación del navío, que se expresó a través de su cuenta de Twitter. "A las familias, esposas e hijos de los compañeros de Fernando, les doy mi mano. Nadie está en nuestros zapatos. Gracias por el apoyo de todos lados. Tienen que aparecer sanos y salvos. Gracias a los países que están unidos en nuestra búsqueda", escribió.
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