Mendoza Lunes, 9 de julio de 2018

Ancianos indefensos: un asilo clausurado sigue funcionando

Está en Luján. El Ministerio de Salud lo cerró hace 20 días, al hallar a 3 abuelos deshidratados. Hoy alberga a 16.

En la calle Norton de Luján de Cuyo funciona un geriátrico que fue clausurado. Allí vivían hasta hace poco 20 abuelos, tres de ellos debieron ser internados porque estaban deshidratados, lo que recién se descubrió hace 20 días cuando el Ministerio de Salud de Mendoza decidió clausurar el lugar tras incesantes reclamos y multas y sin lograr que su dueña cumpliera con las exigencias. También lo clausuró la Comuna, por tanto debería tener sus puertas cerradas.

Sin embargo Diario UNO llegó hasta el lugar y llamativamente no sólo no tenía la faja de clausura sino que, según una empleada, allí se alojan hoy 16 ancianos, lo que devela la impunidad con la que se mueven algunos dueños de estos hogares.

Hoy en Mendoza, según datos oficiales, hay 120 geriátricos registrados, de los cuales 61 aún están en proceso de habilitación. La mitad de estos han sido multados, pero claro está, hay otros tantos clandestinos que se montan en una casa de barrio y cuyos "administradores" se quedan con la totalidad de las jubilaciones de esos ancianos que no tienen dónde ni con quién vivir.

Desde la subdirección de Planificación del Ministerio de Salud aseguran que heredaron esta situación irregular que permitía que tamaña cantidad de geriátricos funcione con una habilitación provisoria, que pudo ser sido emitida hace años y sin plazo de vigencia, y que de hecho en el pasado a quien no cumpliera con los requisitos le aplicaban una ínfima multa de $2.000, con lo cual el dueño prefería pagarla antes que adecuarse. Pero también admiten que están en una encrucijada: "A los que demuestran la intención de conseguir la habilitación los estamos acompañando para que lo hagan, porque está claro que no podemos dejar a esos abuelos en la calle", dicen por lo bajo, conscientes de que los 7 geriátricos estatales de Mendoza están saturados.

Para montar un geriátrico es necesario contar con la habilitación comercial que brinda el municipio donde funciona y la habilitación que emite el Ministerio de Salud, que contemplará la situación edilicia, el equipamiento y el recurso humano. La Ley 5.532 establece, por ejemplo, que las construcciones no deben ser de adobe, no pueden tener dos plantas y de tenerlas deberán contar con ascensores con capacidad para una silla de ruedas y un acompañante, y que una habitación con dos camas no podrá tener menos de 12 metros cuadrados. Respecto del personal, se exige que tengan un médico a cargo y una guardia pasiva siempre o un sistema de emergencia, y al menos una mucama cada 8 camas.

Esos requisitos hacen que muchos de los 61 geriátricos que aún no tienen la habilitación ministerial, y cuyos dueños no se han molestado en adecuarse para conseguirla, recibieran ya varias multas que en la actualidad se actualizan con el valor de las unidades tributarias y llegan hasta las $57.000, según la gravedad y la reincidencia de las situaciones.

"Nosotros buscamos armar un equipo más especializado para hacer un seguimiento puntual a estos lugares. Vamos con trabajadores sociales, médicos y arquitectos para reforzar las inspecciones, y les damos plazos para adecuarse según la situación que tengan que modificar. Lo que hacemos es pedirles el plan de adecuación, al que no vuelve como ya se los obligó a hacer una declaración jurada de domicilio electrónico, entonces ante la no respuesta se los intima vía domicilio electrónico, recursada dos veces las insistencia, ahí sí les cabe la multa", comenzó contando Cecilia Cejas, directora de Planificación y Control del Ministerio de Salud.

La funcionaria, consciente de la proliferación de estos asilos en casas de barrio, admitió que a esos que funcionan de manera clandestina buscan detectarlos con la ayuda de los municipios. "Nos juntamos con referentes de la comuna, y si ellos nos dicen "mirá, yo tengo 20, que nosotros no tenemos, salimos a buscarlos con la comuna. Algunos funcionaron por un tiempo así, con la habilitación comunal, y cuando llegamos están cerrados, pero a esa pesquisa nos dedicamos continuamente", recalcó la funcionaria que no pudo poner una cifra de la cantidad de esos clandestinos que se detectan seguido, aunque admitió el incremento permanente de estos asilos.

Clausurado, pero abierto

Según la Dirección de Planificación del Ministerio de Salud, el geriátrico Nuestro Hogar, de calle Norton 516 de Luján de Cuyo, fue clausurado el mes pasado por "las condiciones edilicias y por como estaban los abuelos. No tenían seguimiento de salud, por lo tanto ahí intervino la fiscalía. Había tres abuelos que estaban deshidratados, por lo que terminaron internados. La situación de higiene también era compleja. Había 20 abuelos y hasta hace dos semanas estábamos buscando a sus familiares. Intervino Derechos Humanos porque al tema del cierre del geriátrico hay que tomarlo interdisciplinariamente, con varios actores del Estado, también sabiendo que ellos están allí no porque estén en situación de calle, sino porque hubo un familiar que los llevó y que muchas veces no volvió más", detalló Cejas.

Con el objetivo de conocer dónde había funcionado ese geriátrico, Diario UNO llegó hasta el domicilio y corroboró que lejos de estar cerrado, sigue albergando a 16 abuelos, según confirmó la empleada que abrió la puerta. Como muestra del nivel de ocupación de esa casa, sirva contar que junto al salón de recepción se pudo ver una habitación sin puertas ni cortinas, en donde estaban alojadas dos ancianas.

Pintando. Las actividades artísticas y recreativas son fundamentales para las personas de la tercera edad.
Pintando. Las actividades artísticas y recreativas son fundamentales para las personas de la tercera edad.

Más tarde, quien dijo ser la encargada, Mirta Mercado, aseguró desconocer la clausura: "Yo desconozco lo que usted me está diciendo. A nosotros no nos han comunicado nada, yo creo que todo lo que se hace debe ser por escrito. Nosotros no tenemos nada. Me deja perpleja con lo que me está diciendo", insistió, como si estuviese escuchando por primera vez la palabra clausura.

Pese a ese supuesto desconocimiento, desde Planificación aseguraron que ese asilo, al que se le hizo un seguimiento de al menos un año, recibió al menos una multa y la dueña nunca apareció.

Sin embargo, Mercado se encargó de aclarar: "Nosotros somos un hogar que estamos trabajando hace muchos años con la contención de muchos pacientes, o sea no muchos pacientes, la cantidad de pacientes que la gente viene y dice 'bueno. a ver cómo están'. Vienen los dejan y los visitan... Nosotros cobramos un canon mínimo, que es lo que cobra un jubilado y lamentablemente ese tipo de gente no tiene los medios como para pagar a lo mejor $20.000, $30.000 o $40.000 y estar en un lugar lujosísimo, pero eso no resta el trabajo y la labor que hacemos cotidianamente, con la contención que ellos necesitan. Si bien no es un hogar lujosísimo, pero es un lugar humilde y limpio. Y de cada uno de estos pacientes que está acá el familiar está totalmente de acuerdo con cómo está y las condiciones en que está, porque que sea un lugar humilde no quiere decir que los tiren al piso", señaló, y aseguró tener médicos, enfermeros y nutricionistas.