Mendoza - Junín Junín
miércoles 06 de junio de 2018

Alumnos de una misma escuela reciben clases en cinco edificios diferentes

Son del colegio Neuquén, de Orfila, límite entre San Martín y Junín. Están repartidos en una iglesia católica, una evangélica y 3 establecimientos especiales. En julio reabrirán la sede propia

Escuela primaria, justo en el límite entre San Martín y Junín. Una parte de los alumnos cursa en una iglesia católica, otra parte en un templo evangélico y el resto se divide en tres escuelas de educación especial.

Es la escuela Neuquén, de Orfila. En setiembre cumplirá 100 años y en enero el edificio debió entrar en obra, porque el techo colapsó. Ahora los 309 alumnos, 13 de ellos especiales, reciben clases en dos iglesias y tres escuelas de la zona, hasta que se completen las obras. Estiman que los chicos podrán regresar al edificio después de las vacaciones de invierno.

La Escuela 1-165 Neuquén fue fundada en setiembre de 1918. Está a metros del histórico molino harinero de Orfila y junto al Canal de la Patria, que el mismo Libertador mandó construir.

Es zona rural, pero cerca de los barrios del Sur de la ciudad cabecera de San Martín, ya limitando con Junín.

El edificio necesitaba desde hace tiempo una reparación profunda, especialmente de su cubierta, que tenía serias filtraciones. Las obras comenzaron en enero, pensándose que había que remplazar las tejas por chapas, pero cuando se inició el trabajo todo el techo cedió y se derrumbó.

Esto hizo que se debieran reformular los trabajos y la obra, que ahora tiene un presupuesto de casi $6.000.000 y un plazo de ejecución de 150 días.

Cuando los alumnos iniciaron las clases, debieron improvisarse soluciones. Una parte de los chicos comenzó a cursar en dos salas de la parroquia católica San Cayetano, esa adonde se congregan multitudes cada 7 de agosto. Otra parte fue a una iglesia evangélica ubicada en un barrio cercano a la escuela.

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Trabajos sin pausa. Esperan reabrir la escuela Neuquén después de las vacaciones de invierno. Foto: Horacio Rodríguez / Diario UNO.
Trabajos sin pausa. Esperan reabrir la escuela Neuquén después de las vacaciones de invierno. Foto: Horacio Rodríguez / Diario UNO.

Y, como aún así los espacios no alcanzaban, el resto de los alumnos se distribuyó en las tres escuelas especiales que están alrededor del hospital Perrupato.

Flavia López, vicedirectora de la escuela, contó que "de los 309 alumnos, 13 son niños especiales. Esto es frecuente en esta escuela, debido a que los padres la eligen porque tiene una matrícula un poco más baja que las escuelas del centro y permite darles mejor atención".

La docente contó que, para resolver la ubicación de los alumnos, "las municipalidades de Junín y San Martín se pusieron de acuerdo para cubrir los gastos de transporte hacia las aulas alternativas y también para acondicionar el patio de la iglesia evangélica, que necesitaba un cierre perimetral para hacerlo seguro".

Entonces los alumnos de una misma escuela terminaron repartidos en dos departamentos y en dos iglesias, hasta que se culmine la obra.

Rosa Llensa, coordinadora de Infraestructura Social Básica de la Zona Este, indicó que "esperamos que puedan regresar al edificio de su escuela apenas se reanuden las clases, después de las vacaciones de invierno".

Llensa aclaró que se espera que todo lo interno esté concluido para esa fecha y que sólo resten realizar trabajos en el exterior, como veredines, que pueden ser efectuados mientras los alumnos están en clases, ya que se puede mantener a los chicos lejos de la obra y de los obreros.

El desafío de calefaccionar y preparar las comidas y las meriendas
La obra y la división de la escuela en cinco espacios distintos, implicó y todavía implica varias dificultades.

Estos días, por ejemplo, los chicos que cursan en la iglesia evangélica se quedaron sin clases. No había calefacción en el salón e Infraestructura debió salir a improvisar una solución: reforzó todo el sistema eléctrico para que pueda alimentar algunas estufas.

Otro de los inconvenientes son las meriendas y las comidas, ya que los alumnos de los grados superiores tienen jornada extendida.

Dónde cocinar y cómo trasladar las meriendas a todos los alumnos, es todo un desafío.

Lo cierto es que no había muchas alternativas. El edificio original necesitaba reparación profunda urgente y los alumnos debían continuar sus estudios.

La cooperadora, para mejorar las condiciones actuales y también pensando en el festejo de los 100 años en setiembre, convocó a una función teatral el próximo 22 de junio, en el Centro de Congresos y Convenciones de San Martín. Allí estará el espectáculo Luthericeses pop, con el apoyo del Instituto Nacional del Teatro, que le permitirá a la escuela quedarse con la recaudación completa y resolver algunas de sus necesidades.

"Esperamos que puedan regresar al edificio de su escuela apenas se reanuden las clases, después de las vacaciones de invierno" (Rosa Llensa, coordinadora de Infraestructura en la zona Este).
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