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martes 28 de noviembre de 2017

Alerta por la caída de ventas en panaderías y la "clandestinidad"

Referentes del sector advierten que la merma es casi del 30% con respecto al año anterior. El invierno fue malo.

Para los encargados de producir "el pan nuestro de cada día", el panorama no es tan alentador –como el refrán lo asegurara– en cuanto a cantidad y modo de consumo. Es que en Mendoza, referentes del sector panadero aseguran que las ventas han caído hasta 30%, con respecto al año anterior, alentado no sólo por el factor económico sino por el crecimiento desproporcionado del mercado clandestino.

A pesar de que a esta altura del año los panaderos arrancan con una suerte de "temporada baja", igualmente consideran que es notoria la merma en las ventas.

"Con respecto a la misma época del año pasado, las ventas han caído casi 30%. No hemos tenido casi invierno, época que nos ayuda a que las ventas crezcan un poco más. Ha sido un invierno pasivo. Las ventas están bajas. Tuvieron una leve suba el día de la madre y ahora subirán para las fiestas pero no por dos o tres días salvamos la situación que estamos viviendo", aseguró Miguel Ángel Di Betta, presidente de la Cámara de Empresarios Panaderos de Mendoza.

Más allá del factor climático, considerando que ante los día de fríos más crudos el consumo de los productos de panadería aumentan, el referente de esta cámara agregó que otro de los factores importantes para este declive es la alta clandestinidad que hay del sector.

"Cada vez hay más personas que trabajan al margen de la ley. Del total que producen productos de panadería, hay 60% que no cumple los resquisitos básicos", aseguró Di Betta, poniendo como ejemplos que hay desde panaderías que trabajan a puertas cerradas y salen a hacer repartos, hasta aquellos productos "de primera necesidad que se preparan en las casas y se venden en la calle", como describieron, o en otros negocios.

También, desde la Cámara hicieron un llamado de atención con respecto a la necesidad urgente de medidas de Gobierno para controlar esta situación.

"No queremos ni menos trabajo ni menos bocas de expendio sino igualdad de condiciones. No queremos que cierre nadie. Que las clandesitnas trabajen, pero bajo las mismas reglas que trabajamos nosotros", dijeron, pidiendo que se apoye a las empresas que son sobre todo panaderías artesanales, que son las que tratan de estar en regla en lo impositivo y con el personal".

La ilegalidad fue también el motivo que destacaron como más perjudicial para los dueños de empresas del rubro, a la par de una recesión económica que tiene coletazos en varios sectores.

"Es lo que más daño está haciendo y se ha acrecentado. Son reglas parejas ante la ley pero no estamos en pie de igualdad. Ellos no tienen ni las mismas cargas tributarias ni los mismos costos. Nosotros quedamos entre 30% y 40% de inferioridad de condiciones ante la competencia", comentó Juan Pedro Carrillo, panadero de trayectoria de Mendoza y miembro de la Asociación de Industriales Panaderos y Afines (AIPA), enumerando a las cargas tributarias de carga patronal, IVA, ingresos brutos, como obligaciones que los diferencian con aquellos que trabajan "en negro".

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<div>"Cada vez más pymes se mueven al margen de la ley. Seis de cada 10 trabajan en casas particulares y luego hacen repartos clandestinos. No queremos que dejen de operar. Queremos igualdad" (Miguel Ángel Di Betta, presidente Cámara de Panaderos).</div>
"Cada vez más pymes se mueven al margen de la ley. Seis de cada 10 trabajan en casas particulares y luego hacen repartos clandestinos. No queremos que dejen de operar. Queremos igualdad" (Miguel Ángel Di Betta, presidente Cámara de Panaderos).

Aunque no maneja cifras en cuanto a crecimiento del mercado ilegal, Carrillo advirtió que el indicio más claro es la realidad, y que cualquier puede ver cómo se venden estos productos en verdulerías, en casas particulares y en la misma calle.

En lo que respecta a la situación actual del sector, Carrillo fue más optimista que la Cámara de panaderos argumentando que no ha sido tan mala la temporada, pero que sí fue un poco golpeada por una "recesión nacional de la que Mendoza no es ajena", como explicara.

Sí destacó que más que en las ventas, el problema está en la rentabilidad de las empresas. "Todo contribuye como corresponde, pero en al aporte de rentabilidad hubo una baja muy aguda. Porque se nota la falta de dinero en la calle. Pero también en cómo se han elevado nuestros costos", mencionó Carrillo.

Con la suba de precios de servicios anunciada a corto plazo, sobre todo de gas y luz, y también de combustible, el panorama dicen es aún más desalentador. "Todo se va a ver acrecentado con los aumentos. No decimos con eso que va a subir el pan, sino que son golpes al bolsillo. No podemos ni siquiera garantizar que no vamos a despedir personal ", cerró Di Betta, de la Cámara de Empresarios Panaderos de Mendoza.

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Merma. Los panaderos se quejan porque ha caído el consumo.
Merma. Los panaderos se quejan porque ha caído el consumo.

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