Mendoza - Zoológico Zoológico
miércoles 23 de mayo de 2018

Afirman que recuperaron un bosque de pinos de más de 100 años

Está en el límite de lo que era el Zoo y el Cerro de la Gloria. Estaba olvidado y a los árboles casi no les llegaba agua. Quieren que sea un lugar para poder conectarse con la naturaleza

Un espacio para conectarse, para estar en silencio y meditar, para la contemplación. Eso es el bosque de pinos que el Gobierno de Mendoza afirma que recuperó del abandono de muchos años, en lo que es parte del proceso de transformación del Zoológico a Ecoparque. Donde antes había animales encerrados, hoy está la libertad de la naturaleza.

El Gobierno rescató un antiguo bosque de pinos que estaba prácticamente abandonado y sobreviviendo casi sin agua en medio de un desierto, sólo gracias a la resistencia de su propia naturaleza.

Mariana Caram, directora del Ecoparque, dijo que comenzaron a hacer trabajos de limpieza en este pinar que conecta el Cerro de la Gloria con lo que era el Zoo y encontraron cantidades enormes de pinocha, es decir del propio material que se desprende de los pinos, y al retirar esa maleza hallaron hasta las acequias que regaban el bosque.

"En realidad el pinar ha sobrevivido a muchos años sin un plan de manejo adecuado. Cada tanto se podría regar pero no estaba bien armado. Hay un mantenimiento que hay que hacerle de pinocha. Si bien es bueno dejarle una capa, la que había era tan alta que impedía que el agua se filtrara", comentó Caram.

Dijo que hicieron limpieza durante tres meses y que sacaron 25 carros de esos desechos. "Al sacar esa cantidad, empezamos a descubrir las acequias originales de todo el diseño y reinstalamos un sistema de riego por goteo que volvimos a conectar", agregó la funcionaria. Ahora, el bosque que estuvo abandonado tendrá tres sistemas de riego: a manto, por aspersores y por goteo.

El bosque evidenciaba un importante "estrés hídrico", aunque los árboles estaban vivos y vitales. Incluso, luego de desmalezar encontraron antiguas cascadas de agua que también fueron revalorizadas.

Todos los forestales del predio del nuevo Ecoparque conforman 31 hectáreas, en las que se encuentra este pinar, de un siglo de vida.

María Cecilia Álvarez, asesora y arquitecta del Ecoparque, destacó que hay documentos de los que se desprende que la plantación del pinar se realizó desde 1909 en adelante. "Ya hacia fines de la década de 1930 habían crecido los ejemplares, conformando un hermoso bosque de coníferas originario de las islas Canarias y cuyo nombre científico es Pinus canariensis", explicó.

"Tiene un importante valor patrimonial. Se reconstruyeron partes que se habían roto y se recuperaron algunos pasajes y hoy se ve mucho más verde", contó Caram. Agregó que es un lugar de mucha paz, y que hay en él una cuestión de "contemplación". "La idea es recuperar todo el camino hasta el pinar y que sea un espacio de contemplación, de conectarse con la naturaleza de nuevo, de volver al silencio", agregó.

Orlando Picón, trabajador del equipo encargado de la recuperación del pinar y empleado del Ecoparque, comentó sobre el gran cambio que se está viviendo actualmente en ese predio. "Poco a poco comienza a acumularse la humedad que hace muchos años no llegaba a estos árboles. No solamente se puede apreciar en el vívido verde del pinar sino en los nuevos brotes y en los hongos que de a poco van creciendo y que hacía tiempo que ya no se veían en sus troncos", dijo.

Servía para la contención aluvional en el Oeste
Ana Castro, en su libro El Parque General San Martín. Sus primeros cincuenta años, relata que hacia el centenario de la Revolución de Mayo, el Parque del Oeste era cada vez más valorado por la sociedad mendocina.

La necesidad de prevenir aluviones e inundaciones en la ciudad promovió la solución de formación de bosques en los terrenos al oeste del parque General San Martín para que las aguas derivaran suavemente y perdieran su volumen y fuerza torrencial. Por eso se decidió expropiar los terrenos al Oeste, con destino a la plantación de árboles.

Con esta expropiación, el Parque superó los límites del plano de Thays e incorporó a su área el Cerro de la Gloria y terrenos aledaños. La plantación que se realizó en la zona es la que los documentos denominan Bosque del Oeste. La Dirección de Industrias adquirió 103.700 forestales, entre cipreses, pinos, eucaliptos y acacias con destino a esa zona. A fines de 1909, había 76 personas trabajando en la plantación.

Fuente:

Más Leídas