LAS COIMAS K Domingo, 2 de septiembre de 2018

Pescarmona rompió el silencio: "Fui extorsionado"

La empresa IMPSA, que él dirigía, habría pagado cerca de U$S3 millones durante la presidencia de Cristina Fernández

"¡Qué país! A mí me extorsionan y encima tengo que hablar". Esas fueron las únicas palabras que pronunció el empresario Enrique Pescarmona al llegar a Mendoza luego de haberse presentado como arrepentido en la causa de los cuadernos de las coimas que investiga el juez Claudio Bonadio, sobre la cual no quiso hacer más declaraciones.

Apenas unos minutos antes de las 17 arribó a la provincia el avión de Aerolíneas Argentinas que trasladaba a Pescarmona desde Buenos Aires, y pocos minutos después de esa hora el empresario cruzó las puertas del aeropuerto El Plumerillo para dirigirse rápidamente a su vehículo.

Su llegada pasó casi inadvertida, venía solo y lo esperaba una sola persona, que lo ayudó con el equipaje.

Al ser consultado por Diario UNO por la causa en la que está involucrado dijo, algo molesto, que no quería hacer declaraciones al respecto, y que todo se encuentra bajo secreto de sumario, por lo que aunque quisiera no podría hacerlo.

Sin embargo, antes de llegar al lugar del estacionamiento donde estaba su auto le aseguró a su acompañante, en tono elevado, que fue extorsionado para entregar el dinero que el ahora ex ejecutivo de IMPSA (Industrias Metalúrgicas Pescarmona SA) Rubén Valenti admitió haber aportado.

Sin pronunciar otras palabras Pescarmona, quien el pasado jueves se presentó de manera voluntaria ante el fiscal Carlos Stornelli para acogerse a la figura del arrepentido, se retiró del Aeropuerto.

De esta manera, el empresario insistió en el primer argumento esgrimido cuando se conocieron públicamente los cuadernos escritos por Oscar Centeno, el chofer de Roberto Baratta, hecho que dio inicio a la causa que ya lleva un mes de desarrollo.

Un arrepentido más

Pescarmona presentó el miércoles 29 de agosto un escrito al fiscal federal Carlos Stornelli, en el que expresó su disposición a colaborar y a presentarse como colaborador imputado en la causa que está investigando y que tiene a una gran cantidad de empresarios y ex funcionarios de los gobiernos kirchneristas involucrados.

Lo que todavía resta saber es si efectivamente Pescarmona fue extorsionado para entregar el dinero a modo de retornos, y en ese caso por qué no denunció ante la Justicia esa situación.

Por otra parte, tampoco está claro todavía el motivo por el cual el empresario realizó esa jugada judicial, ya que no estaba imputado en la causa ni estaba siendo investigado por el fiscal.

La especulación es que Pescarmona presumía que tarde o temprano sería acusado y de esa manera también podía ayudar a garantizar el acceso de Valenti a la condición de arrepentido.

Valenti, en tanto, recuperó su libertad y se convirtió en imputado colaborador, pero sigue siendo investigado como parte de la asociación ilícita que habría recaudado más de U$S200 millones, y que según el juez Bonadio era orquestada por los ex presidentes Néstor Kirchner y Cristina Fernández.

Sin control pero accionista

Enrique Pescarmona perdió el control de la empresa IMPSA hace un año, cuando la compañía estaba al borde de la quiebra, pero sigue siendo el accionista individual mayoritario.