LAS COIMAS K Jueves, 2 de agosto de 2018

Coimas K: Valenti también regalaba vinos a Baratta

El ex presidente de la metalúrgica IMPSA, era el nexo local en una supuesta asociación ilícita que investiga el juez Bonadio y que involucra a ex funcionarios kirchneristas

Francisco Rubén Valenti (70) es un ejecutivo mendocino ex presidente de IMPSA, la empresa metalúrgica que pertenecía a la familia Pescarmona y que tuvo algunos vínculos con el gobierno kirchnerista, y uno de los involucrados en la causa que investiga el juez federal Claudio Bonadio por presuntas coimas en obras públicas.

Valenti sería parte de la red de corrupción que se hizo pública ayer y que se conoce como "los cuadernos K", ya que Oscar Centeno, chofer de Roberto Baratta, el número dos de Julio De Vido, ex ministro de Planificación Federal tanto en el gobierno de Néstor Kirchner como en el de su esposa Cristina, fue registrando en ocho cuadernos todos los detalles de una trama de millones de dólares.

El empresario mendocino fue director suplente de IMPSA hasta el 25 de abril pasado, aunque en mayo fue confirmado tras la reorganización de la empresa en representación de los accionistas.

En los últimos años sirvió varias veces de vocero de IMPSA, incluso ante sospechas de arreglos de licitaciones en Venezuela y en Paraguay.

El domicilio de Valenti en la madrugada de ayer fue allanado por personal de la Policía Federal, que vino desde Buenos Aires exclusivamente para realizar este operativo. El empresario local vive en el barrio Santa Ángela, de Godoy Cruz, en la calle Enrique Feliziani al 2055. Aunque no se encontraba en el lugar y según informaciones habría viajado hace unas semanas a Asia. Una empleada de la familia fue quien atendió al personal policial.

En busca de pruebas que pudieran agregar información a esta causa, los uniformados revisaron la casa del empresario, secuestrando documentación y un auto de alta gama, un Audi A4 de color gris, que estaba en la cochera de la vivienda.

En la investigación que realizó el diario La Nación no se menciona con nombre y apellido a Valenti, pero por la descripción se da a entender que se trata de este empresario mendocino, que incluso agasajaba a sus socios con cajas de vino. "Un ingeniero, director de una empresa metalúrgica, se encontraba frecuentemente con Baratta en el segundo subsuelo de un hotel ubicado en la calle Esmeralda. De allí se dirigían hasta una habitación. Baratta regresaba al auto, donde lo esperaba Centeno, con un bolso de dinero y una caja de vinos", dice un fragmento de la nota publicada por este medio.

La empresa IMPSA y el kirchnerismo tuvieron algunos guiños, como el que se dio antes de las elecciones de 2015, cuando Cristina Kirchner visitó Mendoza para apuntalar a los candidatos locales y ofrecerle un salvavidas económico a Pescarmona, agobiado por sus acreedores.

En ese entonces, la multinacional se había declarado en default tras no haber cobrado sus trabajos en Brasil y Venezuela, y Cristina le ofreció a IMPSA ser la encargada de proveerle los equipos a Cartellone, que ya había ganado la licitación, por la hidroeléctrica Los Blancos, una obra sumamente prometida, pero que aún está en veremos.

Estos vínculos al parecer tenían un trasfondo ilegal que hoy salió a la luz con esta investigación que tiene a ex funcionarios del kirchnerismo otra vez ante la Justicia y en algunos casos detenidos.

Desde IMPSA decidieron guardar silencio. Valeria García, una de las encargadas de prensa de la metalúrgica, dijo a Diario UNO que no se darán notas periodísticas ni se emitirán comunicados "por el momento".

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