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Quién fue Carlos Timoteo Griguol, un maestro del fútbol

Carlos Timoteo Griguol marcó una huella desde clubes como Rosario Central, Ferro y Gimnasia La Plata pero sobre todo cosechó el respeto de todos

Carlos Timoteo Griguol falleció este jueves a los 86 años dejando un vacío como un gran maestro del fútbol argentino, una consideración que se ganó por sus enseñanzas dentro y fuera de la cancha.

También conocido como El Viejo, Griguol nació en Las Palmas, Córdoba, y como jugador solo vistió de azul y amarillo ya que su carrera se inició en Atlanta (1957-65) y luego continuó en Rosario Central (1966-69). También tuvo el honor de jugar en la Selección Nacional que ganó el Sudamericano de 1959.

Pero como todo maestro, el gran Timoteo dejó su huella como director técnico y formador.

La trayectoria de Carlos Griguol en la dirección técnica comenzó en Central, donde trabajó en divisiones inferiores, dirigió interinamente en 1971 y asumió en 1973 obteniendo el título del Nacional con un equipo al que se denominaba Los Picapiedras por su juego rústico y efectivo, algo con lo que se etiquetó injustamente a Timoteo durante su brillante carrera.

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Carlos Timoteo Griguol fue un apasionado del fútbol y de la formación de los jóvenes.

Carlos Timoteo Griguol fue un apasionado del fútbol y de la formación de los jóvenes.

Tras ser dos veces subcampeón y obtener el Argentino del 74 (una clasificación a la Copa Libertadores) y de llevar a Central a jugar dos veces la Copa Libertadores, entre otros records para el club, hizo una experiencia de dos años en México dirigiendo a Tecos de Guadalajara y retornó a Rosario Central en 1977.

La segunda etapa de Griguol en Rosario fue irregular y tras su salida estuvo medio año (en 1979) dirigiendo a Kimberley de Mar del Plata.

En enero de 1980, Timoteo comenzó una de las relaciones más extensas y fructíferas de su carrera al asumir como técnico de Ferro Carril Oeste, club al que llevó a ser dos veces subcampeón en 1981 contra el Boca de Maradona y el River de Kempes y dos veces campeón del Nacional (1982 y 84).

Además de los logros deportivos, Griguol dejó una marca indeleble en el club de Caballito donde además convivió con otros maestros del deporte como León Najnudel (básquetbol) y Julio Velasco (vóleibol).

https://twitter.com/FerroOficial/status/1390275264547020803

Sus logros lo llevaron nada menos que a River, donde remplazó al Bambino Veira que había ganado todo. Asumió a mediados de 1987 y aunque ganó la Copa Interamericana solo estuvo hasta 1988 cuando retornó a su querido Ferro, donde estuvo hasta 1993 y le hicieron una estatua en 2016.

En 1994 llegó a otro lugar donde jamás se lo olvidará: Gimnasia y Esgrima La Plata. Con el conjunto tripero formó grandes equipos, fue 3 veces subcampeón en 1995, 96 y 98 y fue nombrado Socio Honorario.

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La estatua de Griguol en Ferro Carril Oeste.

La estatua de Griguol en Ferro Carril Oeste.

En 1999 tuvo un breve paso por el Betis de España pero retornó al Lobo platense (2000-01), luego dirigió a Unión de Santa Fe (2002) y finalmente cerró su carrera en Gimnasia, en 2004.

Entre innumerables frases e historias, una que grafica el respeto que generó en el ambiente del fútbol fue cuando era DT de Gimnasia y Martín Palermo, confeso hincha de Estudiantes, le marcó un gol agónico jugando para Boca. El goleador celebró efusivamente la conquista, como era de esperar, pero interrumpió su festejo solo para extenderle la mano a Griguol y decirle "Perdón Maestro, con usted no es".

https://twitter.com/escobasybidones/status/1390270020299730946

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