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River: el césped del Monumental, custodiado por gavilanes

River contará con dos aves para cuidar el renovado césped del estadio Monumental y lo que buscan es evitar que las palomas se coman las semillas

El césped del estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti de River no contaba con un tratamiento a fondo desde el Mundial de 1978 y a mediados de los ochenta empezaron los problemas. Es por eso que en agosto del 2020 se iniciaron las obras para disponer y disfrutar de un nuevo campo de juego, de última tecnología e inédito en Argentina y Sudamérica.

En el mítico estadio del Millonario se implementó un sistema híbrido, que intercala el césped natural con fibras sintéticas, algo que hace que no sean necesarios los resembrados según la estación del año. Y en las últimas horas, también, se supo que la empresa que realizó las obras le había sugerido al club de Núñez que sumara dos gavilanes para evitar que las palomas se coman las semillas del césped.

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Según se supo, la idea es que las dos aves sobrevuelen el nuevo césped híbrido (95% natural y 5% sintético) del estadio. Ambas viven en un rincón de la parte trasera del club, cerca de la cancha, y hacen una tarea que permite continuar con el cuidado del pasto, que tiene un altura de 23 milímetros.

El sistema de riego posee ahora 35 aspersores de control independiente con vástago de acero que cubre el ciento por ciento del campo híbrido.

Un programa de última generación y un sistema flexible con bombas de velocidad variable permiten utilizar la cantidad de aspersores necesarios, que son monitoreados a distancia para chequear las sesiones de riego, cantidad de agua utilizada y detección de fallas. Además, la calefacción automática cuidará la raíz de la planta.

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Otro sistema de última generación se encargó del cosido de la fibra sintética, la cual abarca un 5% de la superficie total del campo.

Debajo del césped hay nueve capas más: tres superficies de geotextil ("si sube el agua no lo hará la tierra fina", explicó Taratuty); una de tosca; una malla impermeable; dos de piedra drenante; más 25% de arena.

La arena es un factor clave porque no permitirá ondulaciones en el campo. "Si veías el césped, había ondulaciones, y eso podía frenar la pelota. Eso ya no corre, ahora el campo es parejo en todos lados. Es más, había una diferencia de 30 cm. de alto entre un banderín del córner y el otro", detalló Taratuty.

El uso de un porcentaje mínimo de césped artificial tiene como objetivo que "la pelota no pique distinto" en comparación con un campo natural.