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Jana Maradona y los secretos de su encuentro con Diego

La menor de las hijas del Diez brindó una entrevista en la que contó la primera vez que vio a papá. Nacida en 1994, recién fue reconocida por el DT en 2014

Jana Maradona hoy tiene 24 años, pero conoció a su papá Diego Maradona a fines de 2014, cuando tenía 18 años. En las últimas semanas, por la internación del Diez, su nombró sonó y mucho, pero poco se sabe de cómo conoció al campeón del mundo 1986.

La menor de las hijas de Maradona le brindó una entrevista en exclusiva a Infobae y dio detalles de la historia jamás contada: el primer encuentro con su padre.

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Jana nació el 4 de abril de 1996 y es hija de Valeria Sabalain -hoy viviendo en Ibiza-. Hubo una época en la que no solo no formaba parte del entrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata, sino que ni siquiera se apellidaba Maradona.

Asegura que siempre fue consciente de que su progenitor era Diego. “Siempre lo supe, no es que mi mamá un día me dijo: tu papá es Maradona".

Dice que la razón por la que lo sabía se debe a las innumerables audiencias, juicios y demás aspectos ligados a la Justicia a las que se sometió prácticamente desde su nacimiento, cuando su madre decidió iniciar acciones legales contra Maradona. Pese a todo eso, dice que fue feliz en su infancia.

“Mi infancia fue súper feliz con mi mamá, mis amigas del colegio, mi abuela, mi niñera. No es que lo sufrí, no fue tan trágico. Claro que tuve que hacerme mi coraza. Si alguien me decía ‘ay, sos hija de Maradona, ¿y por qué no te reconoce?’ Y yo con 7 años... ¿quién contesta con 7 años eso? Entonces yo le decía ‘bueno si no querés creer, no me creas, está todo bien, no me interesa’. Mi mamá tampoco es que me crió rencorosa”, reveló.

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Jana reveló cuando hizo el click y decidió que tenía que conocer a su padre sí o sí. Con apenas 15 años, sufrió la pérdida de su tío, un ser querido muy importante en su vida. Aquel episodio la movilizó y la incentivó a cambiar de parecer. “Ahí dije ‘somos mortales’ y no quería que él se vaya de este mundo sin conocerme ni yo tampoco irme de este mundo sin conocerlo. Entonces, a partir de ese momento, tomé la decisión de que no importaba si lo veía diez segundos y nada más, yo quería que por lo menos nos tuviéramos de frente”, rememoró.

Esa aventura por poder estar cara a cara con el mejor futbolista de todos los tiempos iba a tardar poco más de tres años en materializarse.

“A partir de ahí, con mi abogado hicimos todas las maneras posibles y correctas para llegar a Maradona. Fue muy difícil. Le escribí una carta, hablé con gente cercana y era imposible. Hasta que un día, una periodista, amiga de mi mamá, me avisó dónde podía encontrarlo. Estábamos en Palermo paseando y nos dice que Diego estaba en un gimnasio en Cañitas. Estábamos re cerca. Mi mamá se puso nerviosa y no quería ir, pero yo estaba re decidida”, contó.

Jana Maradona.

Una vez llegadas al recinto, madre e hija se encontraron con una incertidumbre inversamente proporcional a la distancia que los separaba del astro. Tan solo unos molinetes en la entrada del lugar las separaban de su objetivo, pero las dudas acerca de cómo abordar la situación eran tan grandes que pasaron por una sucesión de acciones para concretarlo. Luego de algunas llamadas a su abogado, bajar la ansiedad que las adueñaba y de una dosis de autoconvencimiento para seguir adelante, ambas dieron el paso: “Cuando encaré a la recepcionista para explicarle, ella se quedó como ‘¿Qué?, ¡Una hija de Maradona que lo viene a conocer!’, pero me dijo que iba a preguntar. Fueron los 10 minutos más largos de mi vida. Volvió y nos dijo que me iba a recibir”.

“Toda mi vida había sido un no y en ese momento me dijo que sí”, evocó al traer ese momento al presente, casi con la misma emoción que habrá sentido y los ojos igual de brillantes. “Cuando pasamos, se abrazaron con mi mamá y lloraron. Fue todo muy emotivo. A mí me abrazó y me pidió perdón. Sinceramente, fue re sanador. Lo primero que me dijo es ‘perdoname’, le pedía perdón a mi mamá. Ahí nos sentamos, me preguntó mi nombre, cuántos años tenía y después la de las preguntas fui yo”, relató.

No había dudas, tanto los análisis de ADN como la sentencia de la jueza que intervino en su caso habían decretado que Maradona era su padre, pero Jana quería oírlo de él: “Yo necesitaba su confirmación. Entonces le digo ‘¿soy tu hija?’. Y me dijo ‘y si mamita, si sos igual a mí’. Y nos reímos”.

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Una vez consumado el primer contacto y dilucidados los interrogantes básicos, Jana le hizo solo un pedido a Diego: conocer a Chitoro, padre del Diez. Pelusa no solo cumplió con el petitorio al día siguiente, sino que también la presentó al resto del clan, como sus tías, tíos y primos. Incluso, la joven pasó la Navidad de 2014 con la familia Maradona. “ Me encontré con un tipo re tranqui. Capaz que en la tele, lo que yo analizo, se hace como una coraza porque todos le dan tanto que obviamente él no puede mostrarse débil ante tanta agresión”.

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Al comienzo de la cuarenta Jana se fue a vivir por primera vez con Diego a Brandsen, donde el DT alquiló una casa para estar cerca de las instalaciones de Gimnasia y Esgrima La Plata.

Él tiene un carácter fuerte y yo no me callo nada, entonces chocamos algunas veces. Es propio de la convivencia, ja. Yo no había vivido nunca con mi papá y en este tiempo nos pudimos conocer más. Es divertido. Es difícil conocernos de grandes también. Es distinto, porque yo me crié con mi mamá en una vida súper tranquila y de repente estas cosas”, detalló sobre su nueva vida.

Casi como una vuelta del destino, la menor de las hijas del Diez dejó picando algo que, casualmente, terminó sucediendo: “Ver a sus hijos todos juntos, eso sí es una motivación y es muy frustrante no poder hacerlo. Sé que le pesa. Hay cosas que la plata no compra. Yo por verlo feliz le dije que lo iba a ayudar en lo que sea. Siento que es como el último paso para sanar esa parte de padre".

Diego no pudo reunir a todos sus descendientes, pero sí lo hizo en los pasillos de un centro de salud. Allí, Jana, Gianinna, Dalma y Dieguito Fernando (acompañado por su madre Verónica Ojeda) -con Diego Junior desde Italia ya que no pudo viajar- se unieron por el bien de su padre y todos juntos velaron por su buena salud. Todos estarán con él en su recuperación.

Fuente Infobae.