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sábado 03 de febrero de 2018

Un artista inquieto

Mike Amigorena está en plena temporada en Mar del Plata con su obra El amor sos vos y espera expectante el estreno de tres películas en las que trabajó.

La calle Perón y Pescara, en el corazón del departamento de Maipú, ha sido testigo de los primeros pasos de un joven que se sentaba en las butacas del cine Imperial a imaginarse como actor, mientras veía una película. Este niño era muy travieso, disperso y muy mal alumno porque, según dijo, le aburría.

Mike Amigorena nació en aquel departamento el 30 de mayo de 1972 y desde siempre quiso dedicarse a la actuación y ser cantante. Comenzando los años '90 decidió ir a probar suerte a Buenos Aires, en donde tuvo que trabajar en distintos rubros para poder comer algo al final del día.

La vida en la Capital no se presentaba fácil para el mendocino que soñaba con triunfar sobre las tablas. Poco a poco empezó algunos trabajos en el under y comenzó a subir escalones y a hacerse un nombre en el medio, pero la vida de Mike en Buenos Aires no fue fácil.

Su papel más importante o al menos el más exitoso fue su protagónico junto a Carla Peterson en Los exitosos Pells. A partir de allí todo cambió porque era reconocido en la calle y estaba en la pantalla durante una hora todas las noches, pero para él no fue así. Amigorena siempre fue sereno, pensante y hasta un poco distante de la fama.

Ahora el maipucino está en plena temporada en Mar del Plata y desde allí atendió el teléfono para hablar con Escenario y recordar sus comienzos y su amor a Mendoza.

–¿Cómo nació esta obra El amor sos vos?
–Empezó el año pasado producto de una improvisación de mi disco. Me subí al escenario, lo improvisé todo, canté mis canciones y lo bajé al papel. La improvisación de cada canción habla de un tema en particular, este tema es referente a vivencias mías. El amor hacia alguien, el amor hacia tu profesión, tu oficio. La importancia que tiene el amor está en uno, no hay que ir a buscarlo. Salió un espectáculo muy fresco y fluido que le encanta a la gente.

–Lo presentaste en Mendoza...
–La consigna de esta obra para mí era viajar y empecé por mi país. Pude estar en Maipú, en el Imperial, que es el teatro que me vio nacer y el primero que pisé en mi vida. Fue muy emotivo encontrarme con amigos de toda la vida y con gente muy querida. También estuve en Rosario, San Juan, Córdoba y ahora estoy de temporada en Mar del Plata.

–¿Sos de volver a Mendoza?
–Cada dos meses voy a Mendoza. Necesito el contacto con su suelo, con su gente y con su energía.

–¿Volverías a vivir a la provincia?
–Es que yo soy nómade, ni siquiera en Buenos Aires, me gusta ir por todos lados. Cuando sea más grande estaré entre Mendoza, Europa, Córdoba y Buenos Aires. Buenos Aires porque es la cartelera, mi trabajo está ahí. Europa porque son las nuevas búsquedas y el placer de disfrutar del Viejo Continente.

–De Mendoza te fuiste a los 19 años, después de que te fuera muy mal en el colegio...
–Sí, era lo mismo que soy ahora pero no hacía lo que me gustaba entonces eso hace que tengás problemas de conducta, molestás, te sentís incómodo. Eso me pasó en mi etapa escolar, primaria, secundaria y después nunca más lo viví ni siquiera en los peores días de Buenos Aires. Lo que más me molestaba era que mis padres se hacían mala sangre por mi culpa.

–¿Cuándo te diste cuenta de que querías ser artista?
–Desde siempre. Siempre hice lo que hago ahora, hablar con otros personajes, disfrazarme y cantar hasta que decidí dedicarme a esto e irme a Buenos Aires.

–¿Es verdad que te gusta hablar solo?
–Sí. Me llevo muy bien conmigo mismo, hablar solo te permite reflexionar, te ayuda a tomar decisiones, me siento acompañado. Puedo estar solo y sentirme acompañado en el lugar más solitario del mundo.

–Te consideran un actor distinto y exuberante. ¿Coincidís?
–No ser común es mi tesoro y mi condena. Porque te pasa eso, cuando tenés la libertad de volar como un pájaro que es difícil de agarrar. Soy muy volátil, estoy cambiando de disciplina continuamente, soy un pájaro permanente.

–Hace un tiempo que no estás tanto en los medios, ¿por qué?
–Es medido el vínculo que tengo con los medios. Ya me dieron todo lo que me tenían que dar; nos conocimos, nos encantamos pero no podíamos convivir.

–¿Te gustaría volver al éxito que tuviste con Los exitosos Pells?
–Si es consecuente y genuino quizás sí, pero no lo busco.

–¿Qué proyectos tenés para este año?
–Este año se estrenan tres películas mías y a mediados de año saco mi segundo disco solista, que va a ser electro pop. Voy a abandonar la balada, lo romántico y me voy a dedicar al show. Después quisiera ir a vivir al campo con animales y vivir la tierra, la naturaleza, porque es lo único que nos va a salvar. Quiero comer de la tierra, vincularme con animales, con gente no ambiciosa, con gente noble. Quiero hacerlo este año porque cuando no hay nada que hacer no se hace.

–¿Cómo te sentís en esta nueva faceta de cantante?
–Soy actor para actuar como si fuera cantante. Nunca me puedo dedicar a lo mismo, canto hasta que me canso y cuando no tengo más nada que dar, dejo.

Ping Pong

¿Un referente?
Palito Ortega

¿Un momento de tu carrera?
La obra de teatro que hice El niño argentino

¿Un compañero que hayas tenido?
Mex Urtizberea

¿Un amigo del medio?
Gastón Ricaud

¿Un lugar en el mundo?
Londres (Inglaterra).

¿Un personaje que te gustaría hacer?
Charles Manson

¿Qué es Mendoza para vos?
Mi refugio.

¿Quién es Mike Amigorena?
Un artista entretenedor con regalos.


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