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viernes 20 de abril de 2018

Teatro ciego vuelve con su obra más sensorial

Doble función. Este viernes por la noche se presenta esta experiencia, que pone al teatro en otro lugar y moviliza sentimientos.

Este viernes vuelve al teatro Selectro Un viaje a ciegas, el show musical que se realiza en completa oscuridad y pone a prueba todos los sentidos.

Nada de ver para creer o una imagen vale más que mil palabras. Teatro ciego regresa una vez más para demostrarnos que no todo se trata del ver y nos invita a estimular todos nuestros sentidos de una forma original y superentretenida a través de la obra Un viaje a ciegas, que se presentará esta noche a las 20.30 y 22. 30 en el teatro Selectro.

¿Qué pasaría si por un momento anulamos uno de los sentidos que más utilizamos en nuestra vida cotidiana? La respuesta llega de la mano de este show musical que tienen como particularidad el hecho de realizarse en completa oscuridad. Los espectadores disfrutarán de la presentación sin ningún tipo de luz, enfocando su atención en el resto desus sentidos, viviendo así una experiencia megasensorial.

Un viaje a ciegas es una versión del espectáculo A ciegas gourmet que se realiza desde el año 2008 en el Centro Argentino de Teatro Ciego con notable éxito en Buenos Aires. El espectáculo además participó en numerosas giras nacionales e internacionales recorriendo más de 20 ciudades de Argentina, y participando durante las temporadas de 2015 y 2016 de la ciudad de Villa Carlos Paz. A nivel internacional, participó en festivales en Chile, México, España y Bolivia con una recepción por demás satisfactoria del público.

Dialogamos con Ilan Brandenburg, coordinador general de la compañía, para develar todas las dudas y descubrir más acerca de esta innovadora forma de hacer teatro.

–¿De qué trata Un viaje a ciegas?
–La obra sucede en un típico bar de Buenos Aires en alguna época pasada, en donde los diferentes personajes rememoran sus mejores anécdotas, generando momentos únicos donde cada historia es un viaje imaginario en el tiempo y el espacio. Los protagonistas cuentan sus amores, recuerdos y viajes llevando al público a diferentes lugares, como el Buenos Aires de los años '40, a playas tropicales, a fiestas y hasta un recorrido por la selva. Todo esto, obviamente acompañado por un repertorio musical de tango, con música en vivo que incluye a una cantante y un pianista. Así los aromas y sonidos, además del relato de los actores, recrean la historia de forma tal que los espectadores sentirán que está dentro de ella.

–¿Cómo funciona el teatro ciego? ¿Hay que vendar al público para que no pueda ver?
–Está bueno aclarar eso, nosotros no vendamos a nadie sino que intervenimos el espacio para que no se vea absolutamente nada. Antes de ingresar a la sala oscura, el público es recibido por miembros del staff de teatro ciego. Se realizará una pequeña introducción, y se comenta brevemente las características del espectáculo de forma amena y con toques de humor. Luego, para ingresar a la sala, los espectadores deben formar una fila tomándose de los hombros. Después comienzan a entrar de a grupos, guiados por un miembro del elenco de teatro ciego, y son ubicados en sus asientos mientras se les indica cada movimiento que deben realizar. Debemos recordar que todo este proceso se realiza siempre en completa oscuridad. Desde el primer momento cada espectador deberá utilizar su imaginación, ya que no sabrá cómo es el espacio, dónde está ubicado ni de dónde vienen los estímulos no visuales, lo que aumentará considerablemente el grado de expectativa, escucha y entrega a las propuestas que se llevarán adelante.

–¿Cuál es la reacción del público ante algo tan innovador e inesperado?
–Por suerte ha sido muy buena, muy positiva. Por lo general la gente se queda, por supuesto que si no se sienten cómodos o necesitan salir no hay ningún problema. Puede que al principio cueste un poquito, pero de a poco se van acostumbrando y finalmente se llevan una experiencia muy placentera. Otra particularidad que tienen esta obra y que es muy poco común que suceda, es que la gente sale agradeciendo la experiencia. Uno cuando va a ver un espectáculo o le gusta o no le gusta, pero no agradece, y eso es algo realmente maravilloso.

–Dado que no se puede ver, ¿qué elementos son importantes a la hora de armar la obra para poder generar todas esas sensaciones en el espectador?
–Son fundamentales los aromas, los olores, la música en vivo, el sonido. De hecho, nosotros trabajamos con sonido envolvente de 360 grados porque la gente tienen que sentir que está en otro lugar, ya sea la ciudad, la selva o incluso el teatro mismo. La dimensión también es muy importante, ya que aquí no hay un escenario como suele pasar.

–¿Qué les dirías a los espectadores que no se animan o que sienten un poco de miedo ante esta experiencia?
–Que estén tranquilos, ya que dominamos por completo la oscuridad. Que tengan paciencia, que quizás al principio cuesta, pero es simplemente hasta que la cabeza se acomoda y empieza a disfrutar de una experiencia diferente. Lo cierto es que estuvimos en Mendoza hace menos de un mes y no teníamos previsto volver, pero dado el éxito y el pedido del público decidimos regresar. Más pruebas que eso no hay.

–¿Se prende la luz en algún momento?
–Sí, hay un momento, pero no voy a revelarlo. Tendrán que ver la obra para descubrirlo.

Cuándo: viernes, a las 20,30 y 22.30
Dónde: teatro Selectro (9 de Julio y Capitán Fragata Moyano, Mendoza capital)
Entradas: $300
2x1 con Club UNO



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