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sábado 27 de enero de 2018

Rotten: el documental que muestra lo oscuro del negocio agroindustrial

El material, titulado "Podrido", fue producido por un equipo de periodistas profesionales de la compañía estadounidense Zero Point Zero

Netflix acaba de estrenar una serie sobre las zonas oscuras presentes en diferentes ámbitos del sector agroindustrial.

El material, titulado Rotten ("Podrido"), fue producido por un equipo de periodistas profesionales de la compañía estadounidense Zero Point Zero (la misma encargada del programa Parts Unknown conducido por el chef Anthony Bourdain).

Uno de los episodios muestra cómo los elaboradores chinos de miel lograron en 2015 crear un nuevo aditivo que, al ser incorporado a la miel, no lograba ser detectado en los controles oficiales realizados en las principales naciones importadoras.

Rotten - Trailer Subtitulado en Español Latino l Netflix

Así fue como inundaron el mercado mundial de pseudo miel para provocar un derrumbe fenomenal de los precios internacionales del producto (entre los perjudicados directos se incluye la cadena de valor apícola argentina).

Como Estados Unidos bloqueó el ingreso de miel china por medio de una barrera antidumping, los exportadores chinos triangularon envíos a través de otras naciones asiáticas.

Otro episodio muestra cómo una corporación estadounidense dedicada a la comercialización de ajos (Christopher Ranch), por medio del control de la entidad sectorial (Fresh Garlic Producers Association), logró crear –en connivencia con la burocracia estadounidense– barreras arancelarias para todas las compañías chinas exportadoras de ajos menos para una (Harmoni) que es, precisamente, la que tiene negocios con Christopher Ranch.

Un empresario chino radicado en EE.UU. y dedicado al negocio de comercialización de ajo pelado viajó a China para averiguar cómo hacían para ser tan competitivos y se encontró con empresas que emplean a presos como mano de obra esclava para pelar ajos.

Un tramo completo del documental está dedicado a mostrar el probablemente peor negocio existente en todos los ámbitos agroindustriales: el de productor avícola integrado, quien se encarga de recibir pollitos para entregar pollos terminados al frigorífico avícola.

Las características de esta actividad hacen que el productor avícola sea una suerte de empleado de la compañía a pesar de tener que correr con todo el riesgo empresario.

En la Argentina los asociados a la Cámara Argentina de Productores Integrados de Pollos (Capip) vienen reclamando hace rato –por el momento sin éxito– la implementación por parte del Estado de un contrato que garantice derechos mínimos ante eventuales situaciones arbitrarias impuestas por frigoríficos avícolas.

Los tamberos argentinos no pueden dejar de ver el episodio dedicado a la lechería, el cual se focaliza en un pequeño tambo familiar que –como sucede en todas las naciones lecheras– la está pasando mal porque los requerimientos de escala para seguir en el negocio son cada vez mayores.

El jefe de familia, para completar los magros ingresos del tambo, maneja un transporte escolar en la zona, y lo hace con orgullo porque dice que está dispuesto a hacer sacrificios para mantener su estilo de vida.
Fuente: Noticias Argentinas

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