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sábado 03 de febrero de 2018

Lupita Nyong'o: "Quiero ser parte del cambio, no una moda"

La actriz, la nueva superheroina de Marvel, dice aún no ser consciente de su belleza y habla de su faceta como activista.

Lupita Nyong'o fue de las primeras que habló a las claras de sus encuentros con el hombre-monstruo de Harvey Weinstein. De los masajes y los acosos del productor. "Si hago lo que me pides no podría dormir por las noches", fue la negativa de la actriz al que era el hombre más poderoso de Hollywood. Escribió estos dolorosos recuerdos a solas, compartiéndolos solo con su madre antes de publicarlos como advertencia en una carta abierta al resto del mundo.

Hoy la keniana nacida en México en 1983 está rodeada de un séquito que impresiona tanto como su belleza, incluidos tres guardaespaldas cinco veces su talla. Pero en su encuentro con EL PAÍS esta semana, dice no querer tocar el tema. Aunque más tarde dé unas pinceladas. "Estoy aquí para hablar de Black Panther", afirma en referencia a su último estreno en el que interpreta a una potente guerrera. Con esta respuesta ataja, contundente y fría, cualquier intento de llevar la conversación hacía su lucha contra los abusos sexuales y de poder en Hollywood y en el resto del mundo.

Quiere que sea una entrevista sobre su último estreno, la primera gran producción de Marvel sobre un superhéroe negro, y acepta el encuentro solo si está acompañada de su compañero en la pantalla, Chadwick Boseman. A juzgar por lo juntos que se muestran, agarrados de la mano por debajo de la mesa o con el brazo del actor en los hombros de Nyong'o cuando la tos le impide seguir hablando, bien podría decirse que son algo más que amigos. Pero de eso tampoco habla la actriz.

"Black Panther es una película que hará historia porque da pie a la conversación. Habla de algo común a todos, de nuestro pasado, de nuestros orígenes. Una conversación necesaria y muy importante especialmente porque rodamos en un momento muy diferente en la historia estadounidense", se explaya siguiendo su agenda.

-También es una película de acción, de superhéroes.
-Y gracias a ella sé cómo utilizar los tacones para algo más que machacarme los pies. Porque también es una película feminista, que mejora los papeles de las mujeres especialmente en un género donde suelen ser unidimensionales.

-¿Es un buen momento para ser mujer en Hollywood?

Tras la pregunta, se hace un silencio espeso y la actriz retoma la conversación tras realizar una larga pausa.

-Me anima que exista una película como Black Panther. Vivimos tiempos de cambio en nuestra cultura y eso es bueno. Pero el cambio no es cosa de un momento, es una evolución. Un proceso de cambio del que quiero ser parte, no un moda.

-¿Tiene un significado especial por ser africana?

-Me he pasado toda la vida viendo películas en las que no me veía reflejada aunque entendía las dinámicas personales. ¡Me crie en Kenia siguiendo la serie australiana Vecinos! ¡Me encantaba! Pero vivir en Estados Unidos me ha enseñado lo afortunada que soy porque conozco mis orígenes, algo que hasta llegar aquí daba por sentado. Pensaba que todos conocían sus raíces.

-¿Qué sienten cuando la identifican como hispana?

-¿Quién me identifica así? Nací en México y tengo pasaporte mexicano. Es cierto que soy una actriz hispana que ganó el Oscar. Pero también es cierto que soy la keniana que ganó el Oscar.

-Suena como una mujer llena de conflictos.

-Muchos. Pero eso es sano. Como me ocurre con la belleza. De joven nunca pensé que era guapa y algo de eso queda. Aunque mi autoaceptación ha mejorado con los años, hay una parte de mí que aún no se lo cree.

-No es lo que dice su presencia por cualquiera de las alfombras rojas que pisa.

-Cada vez que piso una alfombra roja es como ir de boda. Un sueño que disfruto todas y cada una de las veces. ¡Y es increíble el número de ocasiones que se me brindan! Me encanta aprovecharlas todas. La belleza es una fuente de inspiración y de alegría.

Black Panther

-Su presencia también está unida al activismo, ya sea como parte del movimiento #MeToo o embajadora de WildAid, para acabar con el tráfico de marfil. ¿Quién fue primero, la Lupita actriz o la Nyong'o guerrera?

-El activismo me viene de familia, hija de un hombre que ha dedicado su vida al cambio político y social. Mi padre es el primer feminista que conozco, criándonos a mí y a mis hermanas sin hacer ninguna distinción con respecto a mis hermanos y a ellos sin decirles nunca, nunca, que se comportaran como hombres. Y como africana tengo la responsabilidad de proteger a los elefantes. Están a nuestro cuidado. Me he criado con ese sentimiento de responsabilidad pero ante todo soy una artista, algo que me permite hablar todavía más alto. En muchas ocasiones el arte es la mejor forma de alcanzar el cambio político y social.

Fuente: El País
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