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viernes 08 de junio de 2018

Generaciones unidas por un texto sin tiempo

Estreno. Guillermo Troncoso y Dino Cortez llegan con Esperando el lunes, clásico del dramaturgo Carlos Alsina. Es la historia de un hombre mayor y un joven que se encuentran en una plaza y de una amistad que los cambiará para siempre.

La obra teatral Esperando el lunes, escrita en 1990 por el dramaturgo Carlos Alsina, narra el encuentro de dos generaciones: un hombre que ha vivido mucho y no ha perdido las esperanzas y un joven estudiante de psicología que si bien tiene la vida por delante, no puede visualizar ese prometedor futuro.

Este clásico de la dramaturgia nacional sube este viernes a escena en la sala Cajamarca con Guillermo Troncoso y Dino Cortez en los roles protagónicos, bajo la dirección de Rubén González Mayo.

Sobre esta puesta que llevan meses ensayando, Troncoso destacó que "la obra analiza la juventud y la vejez y los consejos esperanzadores que mi personaje le da a este joven, al cual se le hace todo difícil, inclusive el amor. Y mi personaje le dice cómo tiene que llevar ciertas situaciones, con mucha paciencia y con mucho humor, porque es algo que la obra tiene. El público se va a divertir mucho y además tiene esa amistad hermosa entre dos tipos que no se conocen. Es muy fácil que el público se pueda enganchar recordando a un abuelo, a un tío, a un papá que tengan las características que llevo adelante en mi rol".

En una época donde los jóvenes ya no recurren a la palabra o al consejo de los que tienen más años, esta pieza teatral revaloriza la importancia de la experiencia. "Esta obra me ha hecho acordar muchísimo a mi abuelo, que andaba por la calle y no se callaba nada. Yo era adolescente y me daba un poco de vergüenza porque no sabía con qué podía salir (risas). Pero no era nada malo, es que no tenía filtro y a mí eso me quedó de él y este personaje también lo tiene, cuando dice que 'ya no hay que pedir permiso'. Por eso creo que el público va identificarse con este joven o con mi personaje en esta charla que ambos tienen", agregó Troncoso, que festeja tener esta obra que permite emocionarse y divertirse a la vez.

Nuevas generaciones
La génesis de esta puesta es muy particular y tiene que ver también con lo que trata la obra: la relación entre diferentes generaciones. "A veces los actores jóvenes me dicen que quieren trabajar conmigo y yo les digo que sí, que busquen una obra para hacer, porque yo no busco obras, sino que dejo que aparezcan. Dino Cortez, que es un actor muy joven –tiene 22 años–, me dijo que quería trabajar conmigo. Entonces le dije que buscara una obra. Pasó el tiempo y apareció con Esperando el lunes", recordó Troncoso, quien tuvo la fortuna de ver esta producción teatral con el elenco original y dirigida por el mismo Alsina.

De ese momento contó: "Fue en 1993. En ese año se hizo la Fiesta Nacional de Teatro en Mendoza. En esa época eran encuentros fantásticos y veías al público ir de una sala a otra. Y en ese entonces les pedían a los actores que quisieran colaborar con la fiesta hacerse cargo de un elenco. ¿Y de qué elenco me hice cargo yo? De los tucumanos, de Carlos Alsina que traía Esperando el lunes. Así que yo vi los entretelones y ahí me enamoré de la obra".

Por eso, cuando Dino Cortez apareció con este texto teatral, Troncoso llamó a González Mayo, quien muchos años antes había hecho una versión del mismo. Y él aceptó inmediatamente, "porque era reencontrarse con una obra conocida y para mí reencontrarme con esas imágenes de la obra que tanto había disfrutado en el '93".

Para Guillermo, el encuentro que ha tenido con Dino le ha otorgado un nuevo y personal significado a esta obra. "Creo que esta pieza teatral te enseña algunas de la vida que se replican en lo que es el teatro. La experiencia del que hace tiempo transita el escenario con un joven actor y este juego que se plantea desde el texto de la dramaturgia da paso a otro juego, que se ubica a nivel teatral, de Dino descubriendo también, no sólo como personaje, algunas cuestiones de la vida o las formas de encarar el personaje. Por eso esta experiencia ha sido tan placentera", se explayó.

Con respecto al responsable de la dirección y la puesta, Rubén González Mayo, al margen de su trayectoria, Troncoso se puso en sus manos con la confianza de los que se conocen desde hace mucho tiempo. "El me ha dirigido en otras oportunidades, hemos trabajado juntos como actores en La edad de la ciruela, e incluso hay planes de volver a hacerla. Por eso todo el trabajo en general ha sido muy hermoso", concluyó Troncoso.

Cuándo: viernes a las 21.30
Dónde: sala Cajamarca (España 1767, Mendoza capital)
Entradas: $150 general y $120 estudiantes y jubilados
Fuente:

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