espectaculos espectaculos
martes 19 de diciembre de 2017

"Es más fácil hablar de los problemas verdaderos a través de la fantasía"

El estadounidense David Ayer, que viene de realizar el "tanque" de DC y Warner "Escuadrón suicida", es el director de "Bright", película de acción y fantasía que Netflix estrenará el viernes y que propone una clásica historia policial enmarcada en una poco convencional ciudad de Los Ángeles, poblada tanto por humanos como por orcos, elfos y otras criaturas mágicas.

"Es más fácil hablar de los problemas verdaderos a través de la fantasía", dijo David Ayer en una entrevista exclusiva con Télam, en referencia a la decisión de explorar temas como la conflictividad racial, el crimen de pandillas o la brutalidad y corrupción policial en Los Ángeles, habituales en su filmografía, a través de la lente de la fantasía.

Guionista de la multipremiada "Día de entrenamiento" y director de "Harsh Times", "Reyes de la calle" y "En la mira", Ayer vuelve una y otra vez a los barrios en los que creció del Sur-Centro de la megalópolis californiana, en los que un arraigado sentido comunitario convivía con el crimen y las dificultades socioeconómicas.

Con "Bright", el "desmadre" que toda película de acción requiere, como lo llama el propio Ayer en un muy buen español repleto de aportes del vocabulario mexicano, se desarrolla durante el patrullaje de los oficiales Ward y Jakoby (Will Smith y Joel Edgerton), un humano y el primer orco policía de la fuerza.
En un presente alternativo en el que las distintas especies conviven desde tiempos ancestrales y la hechicería ha dejado su lugar a la tecnología, la trama se dispara a partir de la aparición de una varita mágica con potencial de destrucción masiva que el dúo de policías deberá proteger de la codicia de pandillas, fuerzas federales y una secta tenebrosa.

Con 90 millones de dólares de presupuesto, "Bright" no es sólo la cinta de mayor costo en la historia de Netflix, sino también el mascarón de proa que anuncia el desembarco sólo en 2018 de 80 películas originales que nutrirán el catálogo de la compañía de Los Gatos, California, hasta ahora más focalizado en el formato serie.

Télam: Varias compañías se disputaban "Bright", ¿por qué elegiste Netflix?
David Ayer: Porque dan recursos, dan libertad a los directores. Me hicieron ver que entendían mi visión de la película, qué es lo que yo quería hacer y resultaba ser el mejor lugar. El mundo de la televisión y del cine se rige por el talento, por los directores, los actores, los guionistas y si nos dan un lugar donde podemos ser creativos y llevar a la realidad nuestras visiones, ahí iremos.

T: ¿No te preocupó que el componente de espectacularidad, la acción y los efectos especiales, se resintieran al ser vista en televisores, computadoras y hasta smartphones?
DA: Para nada, porque igualmente ahí terminan todas las películas y todo tipo de producciones. La grabación, los métodos, la técnica, todo el modo de hacer la película es como si fuera para la pantalla grande. Hoy en día en sus hogares a veces la gente tiene mejor tecnología que en muchos de los cines. Y no deja de ser un estreno gigantesco: sale en 190 países diferentes, en muchos idiomas diferentes y a la misma hora.

T: ¿Cómo surgió la idea de la película? El escenario del sur de Los Ángeles, el crimen, la corrupción policial y las pandillas son marcas propias tuyas, pero no el universo de fantasía de orcos y elfos.
DA: Es cierto que no es lo típico para mí, pero me pregunté "¿cómo puedo darle realidad a tales elementos?" y "¿cómo sería si la sociedad fuera así, con todas estas especies diferentes conviviendo en una ciudad?". Me encantó el proceso de mostrar ese mundo, diseñar las caras, las máscaras, los efectos especiales, la magia y darle cierto aire de verdad, darle base en el mundo verdadero.

T: ¿Imaginaste que podía ser arriesgado, que a los fans del género de fantasía no les gustara este encuadre tan realista?
DA: Uno nunca sabe cómo se van a tomar las cosas, pero yo tenía plena confianza en el proyecto, en el guión de Max (Landis), pero sobre todo en Will Smith y Joel Edgerton. Juntos tienen una química increíble, son impresionantes como para hacer funcionar este género de películas de "buddy cops", de dos compañeros policías patrullando la ciudad y enfrentando el crimen. Ellos hacen que la película funcione.

T: ¿Cómo trabajaste la dinámica entre ellos?
DA: El primero de los niveles es el de los uniformes, el entrenamiento policial que recibieron, que salieron a la calle con las patrullas. Pero el otro nivel, el de la química entre los actores uno nunca sabe. Hice un "screen test", los pusimos frente a la cámara, ya con maquillaje, vestuario y todo, y la primera vez que los vimos en pantalla fue obvio que iba a funcionar, que la película iba a ser un éxito. La química estaba ahí.

T: Los suburbios de Los Ángeles son el ecosistema en el que se mueven los personajes de "Bright", tal como en buena parte de tu filmografía. ¿Cuál es tu experiencia con la ciudad y cómo impactó en tu obra?
DA: Yo crecí en los barrios, en el Sur-Centro de Los Angeles, y vi muchas cosas de joven. Vi al Departamento de Policía en sus días malos. Hoy es radicalmente diferente de lo que era en los años 80 y 90, cambió mucho después del motín de Los Ángeles en el 92. Me encanta el barrio, me encantan ese tipo de ciudades; la gente es muy linda, hay niños, familias. También problemas socioeconómicos, de violencia, pero la mayoría de la gente nada más quiere vivir, quieren oportunidades, mejorar su vida como todos.

T: "Bright" también hace foco en la violencia policial contra las minorías raciales, tan presente en los medios en los últimos años, en este caso contra los orcos.
DA: La película es una metáfora, es más fácil hablar de los problemas verdaderos a través de la fantasía. Así se puede abrir la puerta un poco para discutir estos temas complejos. Mi esperanza es que a la gente que tiene los ojos y su corazón cerrados se les abran un poco.

T: ¿Agotaste en "Bright" este universo o le ves posibilidades de continuidad?
DA: Creo que puede haber secuelas, es un universo bastante rico, se presta a muchas más historias.
Fuente:

Más Leídas