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domingo 08 de julio de 2018

El juego de Mili, el que hace trampa pierde

Del 9 al 21 de julio en el teatro Tajamar se presentará la comedia musical que revaloriza la amistad y los juegos de mesa de la forma más intrigante y divertida

Qué épocas aquellas en las que un tablero, un mazo de cartas, unos dados, unas canicas o hasta un simple barco de papel bastaban para divertirnos. Esos momentos en los que la compañía de amigos era motivo suficiente de alegría y felicidad, sin que hiciera falta nada más que las ganas de pasarla bien y compartir.

Ese sentimiento y el valor de la amistad es lo que trata de recuperar El juego de Mili, el que hace trampa pierde, la obra protagonizada por Laura Masuti, Darío Martínez, Luisina González, David Laguna, Rodrigo Navarro Sardá, dirigida por Jorgelina Jenon Aimar y producida por el reconocido Nicolás Hemsy, que estará presentándose del 9 al 21 de julio a las 17.30 en el teatro Tajamar.

Tras el éxito que tuvieron con El guardián de los libros, la obra infantil que causó sensación el año pasado, vuelve el mismo equipo esta vez con una comedia musical familiar que narra la divertida aventura protagonizada por cuatro niños que se sumergen en el azar de un juego de dados. Superando desafíos y contrincantes, los protagonistas deberán sortear obstáculos apoyándose los unos a los otros.

Es que además de entretener y divertir, El juego de Mili busca identificar emociones, decir lo que necesitamos sin ocultarnos, tomar lo bueno y lo que hace bien, darle el tiempo a cada protagonista para descubrirse. Es un musical de aprendizaje continuo para niños y adultos, en el que los valores están por sobre todas las cosas y los amigos son el equipo fundamental para cualquier juego que la vida proponga.

Con este objetivo se prepara Nicolás Hemsy, productor de la obra, quien antes del debut dialogó con Diario UNO sobre esta propuesta.

–Vienen del éxito de El guardián de los libros, ¿cómo surge El juego de Mili?
–Es una obra en la que venimos trabajando desde hace mucho tiempo. El año pasado en El guardián... buscamos revalorizar la lectura y dejar de lado la tecnología, que los chicos soltaran los iPads y los celulares y conocieran los libros. Siguiendo con esa premisa quisimos que ahora revalorizaran los juegos de mesa y también la revinculación humana que ellos generan. Hace dos años demostramos que los chicos podían volver a leer y esperamos hacer lo mismo con los juegos, que los niños se animen a jugar como nosotros solíamos hacerlo.

–En la obra este juego de mesa genera emociones y reacciones en cada niño.
–Sí, dentro de los juegos también hay fuertes descubrimientos emocionales: el miedo, la frustración, el compañerismo, la felicidad, todos estos aspectos los trabajamos y estudiamos mucho para poder mostrarlos en la obra.

–¿Podríamos afirmar que la niñez ha cambiado?
–Totalmente, hoy los chicos tienen problemas de grande: depresión, ansiedad, disconformidad. En El juego de Mili cada uno de los personajes tiene un inconveniente, inseguridad, vacío, inconformidad, miedo, frustración y lo bueno es que se ve cómo lo van superando como equipo a medida que el juego va avanzando.

–¿Es más difícil hacer obras infantiles?
–Tratamos de hacer hincapié en no subestimar a los chicos. Nosotros les tenemos respeto a todos los públicos por igual. La obra siempre se hace con el mismo cuidado y nunca se sabe qué impacto va a tener hasta que el público la tenga en sus manos. Sin importar la edad tratamos de hacer el show más completo, original y producido posible.

–¿Teniendo en cuenta la temática es una obra solo para niños?
–No, no es una obra infantil sino que es un family show. Si bien las temáticas son más para niños, la obra tiene lecturas para todas las edades, cada uno encuentra con qué identificarse, con qué reírse, es para toda la familia. Al respecto, igual que a una persona grande, hay que hacer el show lo más completo y producido que podemos y cada vez nos complicamos más la vida para que la gente se sorprenda.

–¿Que diferencia a El juego de Mili de otras obras?
–El contenido, es una obra que no solo entretiene sino que deja mucho para pensar, tanto a los chicos como a los grandes, deja enseñanzas. Todos se van con el mensaje de volvamos a jugar entre humanos, a tener vínculos reales con amigos, dejemos de tener miedo y revaloricemos la familia. Además es todo original; desde la producción, libro, dirección y una escenografía de lujo. El escenario es un juego de mesa que va cambiando permanentemente, llevando a los personajes por cuevas, selvas, toda una superproducción. Otro aspecto muy importante es que haremos una función distendida, es decir una función con características especiales en las que se cambian algunos aspectos para que chicos con capacidades diferentes puedan asistir y disfrutar de la obra sin problemas.

–Describí la obra en una oración.
–Una obra que dice que con amigos todo se puede.
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