espectaculos espectaculos
miércoles 21 de agosto de 2013

Andrea Carballo, la actriz del momento

Protagoniza el corto Ni una sola palabra de amor, que se convirtió en un fenómeno de internet y fue elogiado hasta por Campanella

La actriz argentina Andrea Carballo es la protagonista de Ni una sola palabra de amor, un cortometraje dirigido por El Niño Rodríguez que toma una grabación real olvidada en un contestador automático para convertirla en el punto de partida de una comedia ácida y divertida que provocó un suceso de popularidad en internet, donde ya fue vista por más de 270.000 personas.

Carballo, que vive en España y ya había protagonizado otros valiosos trabajos como Lo que haría, de Natural Aparjou, interpreta a María Teresa, una mujer solitaria obsesionada con Enrique, un hombre que no le presta atención y a quien le deja un sinnúmero de mensajes telefónicos que por su repetición y dramatismo se tornan patéticos y delirantes.

Sobre la base de los mensajes que esa mujer real dejó en un contestador automático encontrado en un mercado de pulgas, el corto transmite –a través de una magnífica interpretación de la actriz–  desesperación, amor, ansiedad, soledad, miedo, frustración y locura, un aluvión de sentimientos que padece esta mujer despechada que no obtiene ninguna respuesta de su pareja.

En una conversación que mantuvo con Télam desde Barcelona, Carballo afirmó sobre el éxito de Ni una sola palabra de amor que siente “mucha gratitud y alegría, porque uno trabaja porque adora lo que hace y nunca se sabe qué va a pasar, cómo va a ir, y cuando pasa algo así es una sorpresa espectacular”.

–¿Cómo surgió este fenómeno que se está dando en internet y ahora también en la televisión?
–La cinta de María Teresa y Enrique es un audio real y original encontrado en el mercado de pulgas. Llegó a mis oídos de la mano de mis amigos. Fue un chiste interno en nuestro grupo durante meses, nos fascinaba el material y un buen día decidimos hacer algo con él.

–¿Cómo fue tu trabajo con El Niño Rodríguez?
–Fue muy divertido, imagínate que a María Teresa la teníamos bastante estudiada, así que fue ajustar los detalles que a la hora de filmar tenían que ser muy precisos. Fue un proceso muy auténtico y divertido.

–¿De qué manera construyeron el personaje de María Teresa?
–Desde el punto de vista de la interpretación teníamos la voz, esos mensajes, muy específicos y potentes y sus emociones. Es muy transparente todo lo que le pasa a ella. Creo que no hay dudas de cómo se siente. Así que por ese lado fue meterse en esas emociones de lleno. Y por el otro, en cuanto a su aspecto y el cómo contar la historia, fue pura imaginación y trabajo en equipo.

–¿Cómo trabajaron con la grabación del contestador telefónico?
–Primero fue pasar todos los mensajes en limpio, siguió memorizar hasta el último suspiro de ella, todo, especialmente la respiración. Para poder hacer ese doblaje había que meterse en su respiración. Creo que escuché la grabación infinidad de veces, iba con auriculares en el colectivo escuchándola sin parar. Fue todo un trabajo de detalles. Y luego trabajar con la grabación hasta hacer coincidir los tiempos perfectos. Fue un desafío muy interesante.

–¿Hasta dónde llega el fenómeno Ni una sola palabra de amor?
–La realidad es que se “viralizó”: a las 24 horas de haberlo soltado a internet tenía más de 50.000 visitas. Y hoy por hoy ya perdimos casi la cuenta, porque lo compartió muchísima gente sumado a todos los portales y blogs que sacaron notas. Me despierto con cantidades de mensajes por Facebook, mail y Twitter todos los días. Lo pasaron en televisión y lo recomendó Juan José Campanella, ¡es increíble!

–¿Cuántos visitantes tuvo en internet?
–Por lo que el director y yo tenemos controlado desde nuestros canales de Vimeo y Youtube al día de hoy estamos arriba de las 270.000 visitas. Algo impresionante, porque además se vio en España, Italia
y muchos otros países del mundo.

–¿Qué roles te interesa encarnar?
–Los que conmueven, que hacen reflexionar, que están escritos con humanidad y que se pueden trabajar desde varias dimensiones.

–¿Cuáles son tus preferencias a la hora de recibir una propuesta actoral?
–Lo único que necesito para sentir esa “preferencia” es sentir un vacío en el estómago al leer el guión, una especie de ansiedad, alegría y despertar. Ahí me doy cuenta de que es para mí.

Fuente:

Más Leídas