Escenario Sábado, 10 de marzo de 2018

Seven seconds: las minorías que sufren en la era de Trump

Con un trasfondo que expone los conflictos raciales vigentes en Estados Unidos, la nueva serie de Veena Sud (The Killing) cuenta el complot que se articula en torno a la muerte de un joven afroamericano a manos de un policía.

Bajo la presidencia de Donald Trump, que tan poco respeto ha demostrado a las minorías, no es de extrañar que surjan series como Seven seconds, estrenada en la plataforma el 23 de febrero.

Se trata del nuevo trabajo de Veena Sud, la guionista y productora canadiense responsable de The Killing, remake de la serie danesa Forbrydelsen, con una trama nuevamente policial.

En este caso se trata de la muerte, tras ser atropellado por un auto, del joven afroamericano Brenton Butler. Lo que en principio es un accidente, se vuelve una turbia conspiración, porque quien ha atropellado al muchacho es el nuevo policía de la División de Narcóticos, Peter Jablonski (Beau Knapp). Su jefe, Mike Diangelo (David Lyons), lo convence de abandonar la escena mientras él arregla el lugar, pero sin prestarle asistencia al joven herido que está desangrándose y quien, tras varios días de agonía, fallece.

La serie ha reclutado a un interesante reparto, encabezado por Regina King (ganadora de dos Emmy como Mejor actriz de reparto por American Crime en las temporadas 2015 y 2016), quien interpreta a la madre de Brenton y es la que lleva adelante una cruzada para hacer justicia por su hijo.

Todos los prejuicios que pueblan los conflictos raciales salen a la luz. Desde acusar a la víctima de ser pandillero, preguntarse qué hacía en un parque en el cual se venden drogas o armar desde la policía un intrincado caso de encubrimiento para que la verdad no sea descubierta, con el pretexto de que sus vidas valen más que la de ese "chico pandillero".

Frente a este complot está la fiscal K.J. Harper (Clare-Hope Ashitey), que tiene que lidiar con su alcoholismo para tratar de llevar la investigación adelante y, de paso, encontrarle un sentido a su propia profesión.

La narración no abunda en lo original porque, como decíamos, este tipo de series donde se expone el maltrato a una minoría abundan, pero podría haber tenido un mejor resultado si se hubiese ceñido a menos capítulos, con mayor impacto y hubiesen cuidado un poco más el desempeño actoral, porque no todos están a la altura de Regina King, en algunos en roles esenciales, como la misma fiscal, que no logra darle carnadura emocional a su personaje y se desdibuja en su desparejo desempeño.

Seven seconds entretiene, es por algunos momentos brillante al mostrar el dolor de unos padres que enfrentan lo que nunca esperaban, pero le faltó más para no ser sólo una serie correcta sino deslumbrante.