Escenario Sábado, 24 de marzo de 2018

Rockero de alma

El ex integrante de Sumo y actual líder de Las Pelotas se presenta esta noche en el festival que se llevará a cabo en el espacio Le Parc por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia.

Este sábado por la tarde, desde las 19, se desarrollará el festival por el Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia en el que habrá shows de varias bandas mendocinas y el cierre estará a cargo de Las Pelotas.

Germán Daffunchio, líder de la banda que cumple 30 años habló con Escenario. El músico se mostró un poco fastidiado por la actual situación del rock argentino.

Es que, sin ir más lejos, la semana pasada se presentaron en el festival Lollapalooza que se desarrolló en el Hipódromo de San Isidro, Buenos Aires. En esa serie de recitales se presentaron varias bandas estadounidenses como los Red Hot Chili Peppers o Pearl Jam.

El conflicto surge en la denuncia que hizo Daffunchio diciendo que todas las bandas argentinas tuvieron que tocar con el sol en lo alto para darle paso a las bandas extranjeras en sus espectáculos que se desarrollaron ya de noche y de esta manera pudieron lucir todo el potencial en cuanto a escenario y show de luces.

Quizás su enorme trayectoria y haber compartido banda con Luca Prodan, un ícono del rock nacional, le permiten ser una palabra autorizada y de las más respetadas en el ámbito de la música.

Sin dudas que Las Pelotas es una de las bandas con mayor protagonismo en la escena nacional y temas como Si supieras, Personalmente o Será son himnos del rock en la actualidad pese a que se hayan creado hace 25, 15 o 10 años, respectivamente.

En esta charla con Escenario, Germán Daffunchio habló sobre el conflicto del Lollapalooza, sobre el rock argentino, hizo referencia a Estados Unidos y hasta habló sobre Donald Trump.

-¿Qué te produce volver a Mendoza justo en esta fecha?

-Me trae muchos recuerdos que sea en el marco de la memoria. Lamentablemente debo decir que en nuestro país no tenemos un revisionismo histórico verdadero. Tenemos que ser conscientes de cómo se llegó a eso y pensar que fue el principio del fin. Es una parte de la historia extremadamente triste que tenemos los argentinos.

-¿Cómo fue el show en el Lollapalooza?

-Ese festival es una clara muestra de cómo se reversiona y va girando la música. Originalmente había grupos alternativos y de a poco se fue ampliando el abanico. Ahora es el sumun en cuanto a producciones y nivel de los festivales del país. Es increíble la cantidad de guita que se debe gastar como también la que se deben ganar (risas).

-Le dedicaste Capitán América a Donald Trump...

Sí, cuando la toqué en el festival. Es que me parece un ser nefasto. Es el arquetipo del facho americano. Trump es un ser nefasto y creo que desde mi humilde lugar fue una forma de decirlo.

-¿Sentís que algo le dejaste al público?

-No sé cuánta gente en ese contexto le puede dar pelota a algo así. Yo lo hice por algo propio que sentía. No es un lugar ideal para presentarse por primera vez como un show grande.

-¿Por qué?

-Porque no priorizan al argentino. En esta edición todas las bandas del país tocamos de día y le dimos paso a las bandas de afuera. Eso molesta mucho porque no podes mostrar la igualdad de condiciones. Todos fuimos excluidos de los horarios nocturnos y todo el aparato que tenes armado luce mucho mejor de noche. Salvo que seas los Red Hot Chili Peppers después estábamos excluidos. Eso en distintos lugares del mundo no pasa como puede ser México.

-Estuvieron en México...

-Sí, estuvimos dos veces el año pasado y fue alucinante. Allá los festivales tienen una dimensión inmensa. No solamente porque son muchísimos habitantes sino porque es un pueblo extremadamente picante. Ellos sufren mucho por tener a los Yankees al lado. El rock en castellano es una lucha constante porque tienen mucha influencia de Estados Unidos.

-¿En qué son parecidos?

-En el capitalismo al máximo. Tienen los mejores autos, los mejores aviones y las súper casas pero también los une con el resto de Latinoamérica la miseria y la desigualdad profunda que tienen. Es como acá que hay un pequeño círculo de gente rica y después la pobreza extrema.

-¿Por eso vivís en el campo alejado de la ciudad?

-Se busca el entorno en el cual se vive feliz para tratar de vivir lo mejor posible. En mi caso particular vivo alejado de las noticias y de todo porque no creo absolutamente en nada de eso. Creo que todos esos alimentos como son las noticias falsas y la realidad cruel hacen mal.

-¿Qué le dirías a Luca Prodan si lo tuvieras enfrente?

-¿Qué haces, viejo? (risas).

-¿Creés que le gustarían Las Pelotas?

-Sí, estaría muy orgulloso de Las Pelotas. Igual es increíble como la vida sigue pasando aunque la gente ya no esté viva. Se sigue pensando y contando cuántos años cumpliría, cuánto hace que se murió.

-¿Cómo es la relación con Ricardo Mollo y Roberto Pettinato, ex integrantes de Sumo?

-Con Ricardo hace mucho no hablamos. Con Roberto hablo periódicamente. Es que es como si siguiéramos siendo una pareja porque cada uno está haciendo su vida pero nadie nos quita lo vivido (risas). Realmente es un orgullo para todos haber formado parte de algo tan enorme y hermoso.

-¿Qué opinas del rock actual?

-Con el rock pasó lo mismo que con el Lollapalooza, se lo devoró el sistema. Lo preocupante quizás es que las consecuencias se van a sentir en varios años porque el que lo sufre es la generación que se está creando. Los pibes de 20 años de ahora son de la cultura que había en la época del gobierno de Menem. En esa época hubo una enorme destrucción sistemática de la cultura y ya están viendo las consecuencias.

-¿Te preocupa?

-Es que lo veo muy complicado. Pero no solo a la música sino que a la vida en sí. Ahora el dinero es Dios y se hace cualquier cosa con él. Que se piense eso es tremendo.

-El último disco se llama Brindando por nada... ¿Por qué brindarías?

-Brindaría por brindar. Me gusta el hecho de brindar con amigos. Hoy brindaría con un vino mendocino por volver a tocar ahí porque me encanta la energía de esa provincia.