Escenario Sábado, 23 de junio de 2018

El Eunuco, una comedia para no parar de reír

Estreno. Protagonizada por el elenco que triunfó con Sorpresas, llega esta obra de enredos amorosos y humor, todos los sábados de junio y julio en el teatro Tajamar.

Adrián Sorrentino, Darío Martinez, Aníbal Villa, Jorgelina Jenón, Rodrigo Navarro Sardá, David Laguna, Luisina Gonzalez, Gastón Häusler, y David Páez. Con semejante elenco no hace falta decir más sobre El eunuco, la comedia teatral que se estará presentando todos los sábados de junio y julio a las 22 en el teatro Tajamar (San Martín 1921, Ciudad).

Tras el éxito de su obra anterior, Sorpresas, el mismo equipo vuelve con esta comedia clásica épica escrita por Terencio en el siglo II AC y que llega con una versión feliz y libremente adaptada en el tiempo llena de enredos en los que se que combinan el teatro clásico y el musical, la comedia de situación, todo a un ritmo propio del vodevil.

Una vez más el amor atraviesa la divertida historia que como todo buena comedia es un delirio de humor que transita entre triángulos amorosos, amores no correspondidos, recompensas por cobrar, familiares perdidos y por supuesto los personajes más histriónicos y ocurrentes.

Dinero, pasión, orgullo, celos y equívocos, a ritmo frenético, y las situaciones más delirantes forman parte también de la obra dirigida por el reconocido Aníbal Villa. Un show en el que será imposible contener la carcajada y se disfrutará de actuaciones de lujo.

Antes de su debut esta noche, Escenario dialogó con Adrián Sorrentino el multifacético actor, que no para de reinventarse sorprendiendo con todos sus personajes.

-El eunuco es una obra muy antigua, ¿cómo nació la idea de hacerla?

-La idea surgió después de haber terminado Sorpresas: a Aníbal Villa se le ocurrió continuar en el elenco y buscar una obra que encajara con el grupo y se sumó gente al original. La obra es una comedia basada en la obra más exitosa del autor griego Terencio. Aníbal la reversionó y logró adoptarla maravillosamente a una época atemporal en una borrosa Grecia.

-¿De qué trata?

-Son muchas historias paralelas. Es una típica comedia de enredos amorosos cada uno con sus condimentos, con toques muy de telenovela y lo mejor es que todas las historias van cerrando porque muchas veces pasa con algunos personajes que son más de reparto que sus historias quedan abiertas o sin final, pero aquí es todo lo contrario.

-¿Cuál es tu papel?

-Voy a hacer de una meretriz que se llama Tai. Cuando me propusieron ahí nomás me puse a averiguar qué significaba su nombre y descubrí que Tai significa cortesana, justo para el papel. Ella es una mujer que ha abierto su prostíbulo pero está venida a menos, se ha quedado sin clientela y siente que su cuerpo está desvencijado. A pesar de eso se ha quedado con dos amantes y es ahí donde empieza su crisis porque no sabe con quién quedarse.

-¿Qué sentís con cada personaje nuevo que interpretás?

-Un gran desafío y el deseo profundo de continuar con esto. Yo soy un bicho de cabaret, amo hacerlo pero a mí siempre me gusta pertenecer a un elenco. De esa forma uno que no tiene tiempo de estudiar y tomar clases, al ponerse en la mano de un director, de trabajar en un clásico y estar con compañeros tan diversos en su formación se tiene un aprendizaje y una forma de crecimiento impresionante.

-¿Cómo es el elenco?

-Es fantástico, varios nos conocemos desde Sorpresas y otros se han sumado en esta nueva obra pero estamos todos muy vinculados, muy compenetrados con el espectáculo porque ha sido todo un proceso lograrlo, realmente es un "obrón".

-¿Hubo mucha preparación?

-Totalmente, hubo mucho estudio y mucha práctica. Al hacer un clásico como este no se puede jugar, no se puede improvisar o hacer anacronismos propios del actor porque se puede derrapar. Por el contrario, hay que estar muy ceñido al guión y a la dirección del director, por supuesto. Por suerte hemos tenido la oportunidad de hacer cuatro ensayos generales algo que es muy difícil de lograr e incluso es posible que haya una quinta. Por eso podemos afirmar que estamos preparadísimos, conocemos el espacio, el vestuario y lo que es más importante estamos muy cómodos entre nosotros.

-¿Qué diferencia a esta obra de otras comedias en cartel?

-Es poner un clásico en escena pero aggiornado. Eso le da mucha relevancia a la propuesta, porque no hay muchos clásicos en Mendoza. Esta buenísimo hacer un griego adaptado y también con sus canciones, no solo las que ya estaban en la obra original sino también algunas originales creadas especialmente para Mendoza. El eunuco tiene de todo: canciones, erotismo, mucho humor; es un vaivén, una montaña rusa. El público pasará por todos los climas de reflexión, de emoción, de alegría, también por el clima afectivo de los musicales. En resumen la obra tiene todos los condimentos que un espectáculo de teatro musical requiere y ademas hecho con muchísimo respeto para el público

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