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sábado 31 de marzo de 2018

Claudio Escobar: "Hay que darles a los niños la oportunidad de caminar por el arte"

El profesor trabaja en la educación artística de los chicos con su taller Piojos desde hace 10 años.

"Hemos recorrido ya un largo camino y nos resta aún más; seguimos aprendiendo de nuestros grandes maestros, los niños", comenzó contando Claudio Escobar, el creador del taller Piojos.

Y agregó: "El taller nació casi accidentalmente, yo como artistas plástico y licenciado en comunicación dictaba daba clases de dibujo y pintura en la Quinta Sección para adultos, sin embargo terminé dando clases a los hijos de estos alumnos y descubrí más natural el código de los niños y la comunicación con ellos. Sentí más comodidad a la hora de transmitir mis ideas y la forma de abordar el arte a un niño que a un adulto; será también que me enamoró esa forma tan desprejuiciada que tienen los peques de ver la realidad y plasmarla en un papel o en un cuadro".

–¿Por qué los niños deberían hacer arte o estar vinculado al mismo?
–La cantidad de beneficios es enorme a la hora de evaluar las actividades artísticas en el desarrollo de los niños, sin embargo me gusta más pensar en la calidad de los mismos ya que a pesar de ser muchos existen ventajas imprescindibles para el crecimiento sano de un niño, el arte les ayuda a ver y articular la realidad de una forma más creativa, estimula ambos lados del cerebro, lo que claramente tiene la ventaja de la creatividad para resolver problemas de otra forma, cualidad que nos acompaña toda la vida para todo lo que hacemos como adultos.

–¿Qué tiene este taller de diferente a otros?
–Piojos es muy distinto a casi todos los talleres de arte para niños, trabajo desde hace varios años con una dinámica que llamé Artista Invitado, cuyo argumento es acercar a los niños al arte a través del la interacción con la obra de nuestros queridos artista. Los chicos producen sus propias ideas teniendo como punto de partida o inspiración la obra del artista invitado del mes. Esto me permite abordar muchas técnicas y formas de intervenir la realidad lo que resultó un estímulo interminable para los chicos. Finalmente la última clase del mes la tomamos en el taller del artista y mis Piojos conocen a su artista invitado en su entorno, lo reconocen como un par y se establece ese vínculo tan mágico entre el artista y el niño que realmente solo el que lo vivió de cerca puede entender.

–¿Por qué creés que es importante que los niños conozcan a los artistas locales?
–El trabajo de acercar a los niños y sus familias a los artistas locales ya ha sido reconocido como un importante aporte a la cultura de Mendoza. El año pasado fueron declarados de Interés Educativo por la DGE que por segundo año estamos llevando esta idea a los colegios que lo solicitan. Este año vamos por la declaración de Interés Cultural, la que ya está por salir y nos llena de orgullo. Finalmente, mas allá de todo reconocimiento, es importante porque nos permite que los chicos refuercen ese vínculo con el arte a través de un referente, lo reconozcan como un compañero de juego y lejos de todo protocolo se tiren de panza a dibujar el mundo con él, lo cual es maravillo para los dos.

–¿Qué artista marcó más o recuerdan más los pequeños?
–Sin duda los tres grandes maestros que ya no están con nosotros y que tuvimos la suerte de disfrutar en sus lugares de trabajos y exponer con ellos. Lo cual es inédito para un taller de arte para chicos. Alberto Thorman, Ángel Gil y José Scacco son unos de los recuerdos más entrañables de Piojos. Están en nuestro corazón y nos queda la satisfacción de haberles regalado un momento especial rodeado de niños pinceles y risas. La verdad es que es un recuerdo muy especial para los que formamos la familia Piojosa.

–¿Qué sienten los padres cuando se llevan las obras de sus hijos o las ven expuestas?
–Te lo puedo contar como docente y como papá ya que tuve el privilegio de vivir tres muestras de Benicio. Se sienten muchas cosas pero principalmente una inmensa alegría de poder ver colgada en una pared el mundo interior de tu hijo, lo que no te dice porque no sabe cómo hacerlo, lo mágico de su mente, lo travieso, lo lúdico, te diría que hasta una sana envidia sentís cuando podes ver la manera tan natural que tiene un niño de expresarse sin tantos temores y prejuicios como cuando crecemos.

–¿Cuál es el papel de los padres o los hermanitos en el taller?
–Importantísimo. A tal punto que la presencia de los padres y hermanitos en la salidas de los atelier ya son una marca registrada de Piojos, por eso es de la familia Piojosa. Los padres nos acompañan siempre a estas salidas y comparten ese momento mágico con sus pequeños. Piojos no solo acerca a los chicos a los artistas sino que también lo hace con sus familias. Supongo que chicos, docentes y padres hacemos un gran equipo y eso se nota.

–¿Las muestras Empiojarte, ya son una marca registrada?
–Te diría que son marca registrada en el imaginario de la gente, ya mucha gente conoce el evento que reúne a Piojos y artistas de primera línea en la Nave Cultural. Es una muestra sin antecedentes en el país. El trabajo es enorme a lo largo de todo el año y tenemos la suerte de contar con el apoyo de la Municipalidad de Mendoza y las autoridades de la Secretaría de Cultura del Municipio que supieron ver en el taller una forma más de promover artistas y propuestas innovadoras en cuanto al arte. Además hace dos ediciones contamos en Empiojarte con talleres artísticos para niños que funcionan en coincidencia con la muestra.

–¿Desde qué edad es bueno para un niño ir a un taller de arte?
–Tenemos piojitos desde los cinco años a los 12 aproximadamente. Están divididos en turnos acorde a las edades para que puedan trabajar en sus obras al ritmo y las capacidades de cada edad. Creo que desde los cinco años es un buen comienzo ya que a partir de esa edad el niño puede manejar mejor las herramientas, igual si querés darle un pincel a los dos años, hacelo. Permitir y ayudar a un niño a lograr algo que pensaba que no iba a poder es genial, te nutre como docente y como ser humano.

–¿Cuando un niño comienza el taller qué es lo más importante que debe aprender?
–Lo más importante siempre ha sido aprender a expresarse, encontrar las herramientas y los estímulos para que esto suceda. Siempre les digo a los padres y madres que no es tan importante que los chicos sepan dibujar un perro... es más importante que sepan imaginarlo como ellos quieran.
El realismo mágico que maneja un pequeño con un pincel en la mano te diría que es la envidia de cualquier artista consumado. Piojos trabaja sobre esta base de estímulos y herramientas para que los chicos se expresen, los artistas invitados y sus obras son la excusa, pero el dibujo de un piojo del taller es la obra final.
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