Escenario Sábado, 26 de mayo de 2018

Barrio chico, infierno grande

Safe, la serie producida y protagonizada por Michael Hall –recordado por su papel en Dexter– cuenta el derrotero de un padre que afronta la desaparición de su hija adolescente en un complejo residencial privado.

La televisión ha abundado en series policiales que transcurren en pequeños pueblos, donde el orden establecido se quiebra abruptamente por uno o más crímenes. Safe va un paso más allá y acota el escenario a un barrio privado de Inglaterra.

El protagonista es Tom (Michael C. Hall, el recordado asesino en serie de Dexter, quien también oficia aquí de productor) un médico cirujano que intenta rearmar la familiar después de la muerte de su esposa. Pero de pronto su hija adolescente y su novio desaparecen después de una fiesta en una casa del mismo complejo residencial. A partir de ese momento el desesperado padre correrá detrás de cada pista que pueda llevarlo a encontrar a su hija.

El guión es responsabilidad de Harlan Coben, autor norteamericano dedicado al suspenso y a tal punto es el reconocimiento que tiene en su país, que su nombre encabeza los títulos de la serie. Los personajes siguen patrones bastante clásicos en el género, como que todos en algún momento pueden ser sospechosos y que no hay nadie que esté a salvo de ciertos secretos y que, en muchos casos, harán lo imposible porque no salgan a la luz.

La dinámica de que en cada capítulo alguno de los personajes se perfile como sospechoso, mantiene el interés de una serie que seguramente se verá de un tirón en sus ocho capítulos de unos 45 minutos.

Además, tiene a su favor que no deja cabos sueltos, sino que cada una de las tramas y subtramas tienen una explicación final, no como otras producciones que, con la intención o la promesa de una segunda temporada, terminan la entrega con más preguntas que respuestas.

El problema de Safe quizá sea el tono general de las actuaciones, sobre todo el de su protagonista, Michael Hall, que ante la desaparición de su hija se embarca en una persecución detectivesca que no demuestra ni los temores ni el dolor de una situación tan extrema. A su personaje le faltan matices y profundidad.

Con respecto al guión -ítem en el que suelen fallar muchas de las series actuales- si bien mantiene la atención del espectador quizá da demasiados giros imprevistos que, por exceso, terminan siendo poco efectivos. Son demasiados los secretos que cada personaje tiene y muy extremas las opciones que plantean para poder mantenerlos.

Safe es, en definitiva, un entretenimiento bien llevado, pero sin mayores pretensiones.

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