Editorial Miércoles, 4 de abril de 2018

Una señal a medias

Sólo 3 de los 13 legisladores mendocinos renunciaron al canje de pasajes aéreos y terrestres por dinero.

Lejos de aplacarse, la polémica por el canje de pasajes en el Congreso de la Nación sigue dando que hablar. Ahora el presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó (Cambiemos), quiere remplazar este criticado sistema por un "plus para gastos por movilidad" para quienes vivan en Capital Federal o en el interior del país.

Más allá de que sea legal este cambio de pasajes aéreos y terrestres por dinero (que no está sujeto a ningún tipo de descuento), el propio presidente Mauricio Macri ha dicho que esta práctica habitual debería erradicarse y que los legisladores tienen que reclamar un aumento de salario si creen que no cobran lo suficiente.

Justamente desde el Senado se planteó un "salariazo" para equiparar el sueldo de un legislador al de un juez de la Cámara Federal. Quien hizo la propuesta fue el peronista Miguen Ángel Pichetto, jefe del interbloque Argentina Federal.

En la actualidad, la dieta de un senador nacional, con adicionales como desarraigo, ronda los $120.000 de bolsillo. La de un diputado es algo menor. Un camarista del fuero federal, con antigüedad, puede cobrar alrededor de $180.000, y, a diferencia de los legisladores, no paga Ganancias.

El punto es que con el régimen de canjes logran un extra salarial de $40.000 teniendo en cuenta las posibilidades de devolución con las que cuentan. Los integrantes de la Cámara Baja reciben 20 tramos aéreos y 20 terrestres por mes; cada aéreo puede canjearse por $1.350 y el terrestre, por $650 (precisamente estos montos fueron duplicados el año pasado). En el Senado se manejan otras sumas: $3.340 cada tramo aéreo y $240 el terrestre.

Lo justo sería que cada uno de los legisladores utilizara los pasajes que necesita para viajar a su provincia o para recorrer el país -como argumentan varios- y que el resto los devolviera ya que de hecho los senadores pueden canjearlos incluso cuando ha terminado el año parlamentario.

Por el momento, sólo tres de los 13 legisladores mendocinos han renunciado a este privilegio. El primero de ellos fue José Luis Ramón (Partido Intransigente), quien lo hizo el viernes pasado. Ayer presentaron su renuncia vía Twitter los radicales Claudia Najul y Federico Zamarbide. La pregunta que se hacen muchos es ¿qué pasó con el resto?