Editorial - Sergio Salgado Sergio Salgado
martes 19 de junio de 2018

Salgado: un fallo que promete hacer historia

La prisión a Salgado, ex intendente de Santa Rosa, es noticia porque la corrupción no recibía castigos.

En un fallo que promete hacer historia, ya que la condena a políticos corruptos es algo inusual en la Justicia de Mendoza, el ex intendente de Santa Rosa Sergio Salgado fue condenado ayer a 5 años de prisión por la Justicia de San Martín, la que además lo inhabilitó de por vida para cumplir cargos públicos.

Salgado se sentó en el banquillo de los acusados por cuatro delitos:
· Administración infiel en perjuicio de la Administración Pública por emitir cheques para la compra falsa de combustible en un lubricentro que no era proveedor de la Comuna.
· El manejo de fondos generados de manera irregular a través de la playa de estacionamiento de La Salada en Santa Rosa (delito de concusión).
· Malversación de caudales públicos por no haber construido una planta de destete, pese a haber recibido $1.500.000 del Iscamén para hacer la obra.
· La cuarta condena es por desobediencia, por no haber contestado pedidos de informes de la Fiscalía de Estado.

Hasta que la condena quede en firme Salgado seguirá en libertad, aunque deberá presentarse regularmente ante las autoridades a registrar su firma.

Salgado ya tenía una condena de seis meses de prisión en suspenso por lesiones leves a su ex pareja Bárbara Dorcemaine.

Queda pendiente otro juicio para el cual todavía no se fijó fecha: la investigación por la emisión de cheques sin fondo con firma de la Comuna (esta causa ya lo llevó a la cárcel con preventiva en 2016).

Exponente de una dirigencia peronista que llevó a ese partido al desprestigio (cuya máxima figura provincial en ese sentido fue el gobernador Francisco Pérez), Salgado fue un funcionario a la vieja usanza, un caudillo de poca monta y de muy escasa preparación.

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Francisco Pérez.
Francisco Pérez.

Con ese bagaje terminó de convertir a su departamento en un conventillo político, donde las peleas comiteriles fueron el pan de cada día y donde la única medida "innovadora" que se le ocurrió fue llevar a esa comuna una sucursal de La Salada, ese paraíso de la mercadería de dudosa procedencia y de la evasión.
Una a favor de Salgado: siempre fue jefe comunal por el voto popular.

Este es un dato que los santarrosinos deben procesar críticamente para no volver a equivocarse con sus intendentes.
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