Editorial Martes, 9 de octubre de 2018

El remezón Bolsonaro

Un sismo político se ha desatado ante la posibilidad de que Bolsonaro gane también el balotaje.

Ni las más generosas encuestas se habían animado a dar un triunfo tan contundente del derechista Jair Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones presidencias. Ninguna de esas premoniciones se acercaba al 40%, pero obtuvo 46,3%.

Este porcentaje lo ubicó 17% por encima de los votos de Fernando Haddad, el candidato de Lula Da Silva, quien deberá elaborar una alquimia milimétrica para arrebatarle el triunfo en la segunda vuelta.

Hasta el sábado pasado los sondeos daban como seguro que en el balotaje las cosas se iban a dar vuelta porque Haddad se beneficiaría con la mayoría de los votos de los otros tres candidatos presidenciales que lograron entre el 5 y el 15% de los sufragios.

Ahora ya no existe tal seguridad. Bolsonaro ha quedado muy cerca de lograr el 50% de los votos. Y todo depende de la habilidades políticas del ultraderechista y de sus equipos de comunicación para captar más votantes.

Incluso han resultado fallidas las predicciones que aseveraban que la mayor parte del voto femenino iba a desechar la opción Bolsonaro a raíz de las conocidas tendencias machistas de este postulante.

En la Argentina el resultado del domingo impactó fuerte en el kirchnerismo que esperaba una ventaja menos holgada del ex militar y que daban por seguro de que el candidato de Lula Da Silva se iba a alzar con el triunfo en el balotaje.

Cristina Kirchner había hablado del regreso del Partido de los Trabajadores al poder en Brasil, lo cual iba a generar un impactante cambio en el marco regional y acaso podría contribuir a un clima de época favorable a su regreso.

Por eso miembros de la conducción de La Cámpora liderados por Santiago Alvarez y dirigentes del movimiento Evita se sumaron a la campaña de Haddad en Brasil.

Las elecciones brasileñas dejaron otra señal que habla de un cambio de clima para la izquierda de ese país: a la destituida ex presidenta Dilma Rousseff no le alcanzaron los votos para asumir como senadora nacional.

En la Casa Rosada sugirieron que preferían un triunfo de Bolsonaro antes que un regreso al poder del PT que empoderara a Cristina. Sin embargo, en la Cancillería se encargaron de rechazar que Macri tuviera alguna preferencia.