Editorial Lunes, 19 de febrero de 2018

El protocolo antitomas

Los padres deberán retirar a sus hijos de las escuelas y se harán cargo de los daños que hayan causado.

El gobierno porteño debió enfrentar el año pasado 30 tomas de colegios protagonizadas por los estudiantes, quienes estaban en contra de la reforma educativa que prevé pasantías laborales durante la secundaria. Para evitar futuros dolores de cabeza, el ciclo lectivo 2018, que comienza el 1 de marzo, llega con un protocolo que dice cómo actuar en estos casos y responsabiliza a los padres de los alumnos por los daños ocasionados en las instalaciones.

Mendoza debería seguir el ejemplo, ya que no se puede vulnerar el derecho a educarse de unos para garantizar la protesta de otros, como ha sucedido en algunas facultades de la Universidad Nacional de Cuyo.

De acuerdo con el nuevo reglamento, los directores tendrán que comunicarse de inmediato con los progenitores para que retiren a sus hijos de las escuelas, ya que de lo contrario podrán someterse a acciones judiciales. Además deberán dar intervención al Consejo de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes y al SAME (servicio de emergencias). De no hacerlo, el impacto directo será sobre sus carreras: recibirán desde sanciones administrativas hasta pérdida de consideración en los concursos. Así lo advirtió la propia ministra de Educación, Soledad Acuña, en una entrevista con La Nación.

Al mismo tiempo, se les exige a los directivos que confeccionen un acta en la que se deje constancia de la imposibilidad de ejercer la conducción del establecimiento, la cual deberá ser remitida a la máxima autoridad de la cartera educativa.

A la hora de iniciarse la toma, se les pide que tomen fotografías del estado del patrimonio escolar para poder certificar los hechos con posterioridad si se produce algún daño. En este punto, habría que recordar que muchos de los estudiantes porteños abandonaron las tomas sin generar inconvenientes edilicios y que, incluso, algunos se dedicaron a pintar las aulas y arreglar los bancos, lo que fue mostrado por las cámaras de televisión.

"Hasta ahora se privilegió el derecho de protesta por sobre los de educación y trabajo, y se perdió el sentido de la responsabilidad inherente a las acciones coercitivas", sostuvo la titular de Educación.

La funcionaria remarcó que este protocolo antitomas pretende volver a instalar entre los alumnos que "las acciones tienen consecuencias". Lo que muchos parecen haberse olvidado o quizás nunca lo aprendieron.

Dejanos tu comentario