Editorial - Luján de Cuyo Luján de Cuyo
martes 17 de abril de 2018

El piedemonte con nuevos límites

Más allá de los chovinismos locales, el fallo de la Corte servirá para que una zona logre regulación y mejores servicios.

Las distancias serán las mismas, las historias que allí se construyeron no se borrarán y los proyectos encarados seguirán sus cursos.

No cambiarán los aromas del piedemonte y el sol no modificará su curso a pesar de un fallo de la Justicia o de la ratificación del mismo por parte de la mayoría de los integrantes de la Corte. Cuesta entender esos chovinismos mendocinos en esa bella zona precordillerana, eso de ser lasherinos o lujaninos, eso de llamarse Las Compuertas o Sierras de Encalada.

Los límites políticos no siempre son los culturales y sociales, y si estamos hablando de servicios públicos, menos aún.

Tras releer las interpretaciones cartográficas, geográficas, políticas y jurídicas, o sobre si se trata de "cierras" o "sierras", la Suprema Corte de Justicia de Mendoza, con una resolución, decidió dar por terminado uno de los conflictos limítrofes que venían haciendo ruido dentro de Mendoza, en el Unicipio, y hasta en el gobernante Frente Cambia Mendoza.

Se trata de una porción del territorio que abarca desde los Caracoles de Chacras hasta Cacheuta, incluyendo los distritos de Las Compuertas y Sierras de Encalada, que pasarán a los padrones catastrales, administrativos y electorales de Luján de Cuyo, a pesar de las quejas de Las Heras. Los cambios en el mapa también incluye al territorio de Godoy Cruz que avanza hacia el Oeste.

Ya nombramos los servicios públicos, y acá está una de las claves de la aparente discusión cerrada por los supremos mendocinos, ya que es importante tener en cuenta cuál es la Comuna que está en condiciones operativas para brindar, por proximidad y logística, la mejor atención para los vecinos, y esta es la segunda clave, la más importante en última instancia: los vecinos y vecinas, los ciudadanos, el saber qué quieren ellos, qué les conviene, de dónde se sienten.

La resolución de la Corte también servirá para que la zona reciba las obras necesarias y una regulación del territorio, ya que se trata de un lugar con un gran (y desordenado) crecimiento inmobiliario, lo que también genera una expansión demográfica que genera la necesidad de una infraestructura que supera las que brindan las comunas, como son las cloacas, el agua, las energías, el transporte, las escuelas y las avenidas.
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