Editorial - Mendoza Mendoza
jueves 26 de abril de 2018

Ahora, a honrar el juramento

La renovación y las caras nuevas en la Legislatura y en los concejos deliberantes generan una especial expectativa.

Por estos días la Legislatura de Mendoza y los concejos deliberantes son testigos de los juramentos de diputados, senadores y concejales que resultaron electos el año pasado. Ya la semana que viene estarán todos ejerciendo sus funciones.

Saludablemente, muchos y muchas de quienes se aprestan a ocupar bancas, tanto a nivel provincial como municipal, harán su estreno como parlamentarios.

Algunos incluso son desconocidos por los ciudadanos. Es una renovación que genera expectativas. No significa esto que los que siguen en sus puestos o los que renuevan cargos sean malos (los hay, claro está), sino que los que ingresan cuentan con un crédito de confianza que unos cuantos que llevan años en la política ya han perdido.

En los juramentos de rigor hemos visto y escuchado de todo. Las familias han acompañado con emoción a los nuevos senadores, diputados y concejales.

El "sí, juro" ha estado rodeado de muchos matices. Hay quienes lo hicieron por el tradicional, "por Dios, la Patria y los santos evangelios" y están también los que le agregaron contenido –político sobre todo– a su arenga.

En la Legislatura y en los concejos departamentales hubo todo tipo de evocaciones ideológicas, la mayoría por parte de los representantes justicialistas y de la izquierda, aunque la que sorprendió fue la de la kirchnerista Andrea Blandini, quien juró por Mamá Antula, una beata de Santiago del Estero.

Ahora bien: al margen del sentido que cada uno de los nuevos ediles quiso darle a su juramento, todos dejaron traslucir mucha pasión y compromiso. Fueron todos actos solemnes.

Esa seriedad con que se tomó una acción, que en realidad no es más que protocolar y que quizás no sirva más que para agregar fotos al álbum familiar, es lo que se rescata como positivo.

Es también la aceptación o la toma de una desafío: honrar el juramento.

Con cada elección la comunidad, a veces por obligación y no por voluntad, le da una nueva oportunidad a la clase política, ciertamente desprestigiada, de generar leyes y hechos que sean beneficiosos para todos.

La nueva camada de funcionarios que acaba de jurar y que está por asumir ha dejado una buena imagen.
Es de esperar que esa buena imagen se refleje de ahora en más en su tarea.
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