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Subsidios por U$S6,7 millones para la vitivinicultura sureña

Gonzalo Villatoro

villatoro.gonzalo@diariouno.net.ar

Al través del Programa de Integración de Pequeños Productores, el Sur mendocino recibió en poco más de tres años casi siete millones de dólares repartidos entre 419 viñateros y 19 establecimientos industriales.

El PROVIAR es un plan desarrollado por la COVIAR (Corporación Vitivinícola Argentina) que asiste a productores de hasta 10 hectáreas con fondos del BID por 50 millones de dólares. El proyecto comenzó a implementarse a mitad de 2009 y diciembre de 2013 es la fecha estipulada para el cierre de la operatoria.

El éxito que alcanzó el programa permitió que el Banco Interamericano de Desarrollo decidiera financiar un segundo PROVIAR y, además, ampliar la partida con 70 millones de dólares.

En Alvear y San Rafael el programa inyectó en la economía local U$S6.707.196,20 de los cuales 5.966.827,04 fueron a parar directamente al productor primario en forma de subsidio y 740.369,16 a las bodegas también como aportes no rembolsables (ANR).

El productor no recibe dinero en efectivo sino los insumos que necesita para mejorar la finca.

“El 60% fue para la cobertura de malla antigranizo, 20% para renovación de estructuras (madera y alambre) y el resto para adquisición de maquinaria y modernización de sistemas de riego”, detalló Ariel Hernández, coordinador de la Zona Sur de Mendoza y el Norte Patagónico del PROVIAR.

Por medio de este plan el productor accede a subsidios de hasta U$S4 mil por hectárea con un piso máximo de U$S20 mil. Para ser parte, el viñatero tiene la obligación de integrarse y a su vez el grupo asociativo establece un contrato con un establecimiento por un plazo mínimo de 10 años, en cuyo lapso la producción de uva será destinada a esa firma. Además el programa pone a disposición los ingenieros que brindan asistencia técnica.

El objetivo del programa es que a través de la asociación entre productores y bodegas ambas partes aumenten la producción, la calidad y la rentabilidad, y en especial hacer que el pequeño y mediano productor cobre mayor fuerza al ser parte de la cadena de valor.

“Es un cambio cultural importante, que ha resultado positivamente para tomar conciencia de la necesidad de integración. El programa no da la solución a una crisis pero permite que el eslabón más débil, el productor, se integre a la cadena y se fortalezca; en una crisis no va a ser el primero en caer”, sostuvo Eduardo Sancho, el hombre que gestionó el aporte del BID siendo presidente de la COVIAR y hoy continúa como responsable del Programa de Integración de Productores.

Está previsto que el PROVIAR II que comience a ejecutarse en 2014 con características similares al programa actual.

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