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El consumo cayó el 20%. La picada, la paleta, el osobuco, el hueso de cogote y las achuras son los que más se venden.

Por los precios, se consumen los cortes de carne más baratos

Por UNO

Mariana Gilgil.mariana@diariouno.net.ar

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Después de los últimos incrementos en el precio de la carne vacuna, los comerciantes aseguran que bajó el 20% el consumo. Los clientes buscan alternativas para ahorrar unos pesos, como comprar cortes más baratos: picada, paleta, osobuco, achuras y hueso de cogote.

El objetivo es elaborar en el hogar preparaciones gastronómicas más económicas, ya que el tradicional asado del fin de semana pasó a ser para muchos una opción esporádica. Otra modalidad que implementaron varias familias para economizar es reducir la cantidad a la hora de la compra, lo que en realidad no deja de ser sólo una estrategia para salir del paso.

Sergio Cialone, dueño de la carnicería Ramar, en Las Heras, comentó: “Bajó bastante la venta de carne por el poder adquisitivo de la gente, que está muy afectado por la economía del país. De todos modos, la hacienda no subía los precios desde el 2010, pero los costos tuvieron que ponerse a tono con la inflación”.

El comerciante contó su experiencia, que es similar a la que atraviesan muchos colegas de su rubro. “A nuestro local ingresa la misma cantidad de gente, pero compra menos cantidad de carne. Si antes llevaba cuatro kilos de asado, ahora pide dos o sólo un kilo. Tuvimos que afinar el lápiz para poder competir y vender la mercadería. Por ejemplo, al asado, que estaba a $68,90, lo bajamos a $59,90”.

Una consumidora que ayer hacía las compras para el almuerzo, Mariela Visino (30), al ser consultada por Diario UNO en el mostrador de la carnicería expresó: “Antes compraba todos los fines de semana la carne para el asado en familia y también milanesas para comer en la semana, pero ahora busco las ofertas de los supermercados y trato de rebuscármela como puedo”.

Las estrategias

Ante la pregunta de ¿qué es lo que más se consume?, los carniceros contestaron que lo más pedido es la carne molida.

Hugo Barboza, a cargo de una carnicería en la Cuarta Sección de Ciudad, aseguró que en su negocio se reflejó una caída del 30% del consumo de carne; los clientes no desembolsan una suma mayor de dinero, sino que compran menos cantidad del producto. “No podemos subir mucho los precios, porque la mercadería es perecedera y si están caros no la vendemos”.

El empresario de la carne José Rizzo confirmó que, después de los aumentos de la carne en enero, la gente dejó de consumir pero luego el mercado se fue acomodando y los consumidores optaron por buscar cortes más baratos.

Los fiambres también están más caros

Los fiambres no se quedan afuera del efecto de la inflación y en lo que va del año ya aumentaron sus precios entre el 25% y el 30%. El primer golpe al bolsillo que sufrieron los consumidores fue en enero, tras la devaluación  del peso, cuando los embutidos subieron el 15% y los incrementos fueron luego paulatinos y rondaron cada uno el 5% hasta la fecha.