Diario Uno Economía

El desconcierto reinante en los precios es lo que paraliza toda la actividad. Análisis y futuro.

El cepo cambiario y la inflación llevó a la parálisis del mercado inmobiliario en Mendoza

Por UNO

Judith Betina Scheyernye@diariouno.com.ar

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La devaluación del peso ocurrida en el último mes junto con el cepo cambiario y el desajuste inflacionario formaron un conjunto que llevó a la paralización del mercado inmobiliario.

N&E consultó a especialistas del medio que afirman que la actividad local decayó abruptamente. También coinciden en que en las primeras semanas posdevaluación el mercado quedó prácticamente paralizado: “Hoy tenemos un mercado funcionando al 50% de lo que estaba antes de la devaluación”, sintetiza Martín Correa, de Inmobiliaria Correa.

¿En qué proporción se ha paralizado el mercado? La gente no se anima a correr riesgos. En esto también coinciden los especialistas consultados. Otero señala que hay muchos propietarios que aún no han tomado decisiones. “Seguramente en el transcurso del tiempo si no ocurre nada nuevo volverá a normalizarse”, estima.

Martín Correa profundiza: “Debido a los últimos acontecimientos económicos esta situación se agudizó aún más; la incertidumbre hizo que la gente que tenía intenciones de vender pensara mejor y decidiera tomarse un tiempo para ver qué va a pasar”.

Por su parte Manuel Otero, referente de Otero Inmobiliaria, expresó: “La ausencia de un valor fijo o de un valor de referencia sumado a la incertidumbre hacen que la gente dude en la concreción. Las operaciones inmobiliarias han caído 50%”. sintetizó.

No todo está frenado“Luego de 26 meses de cepo cambiario inútil y nefasto que no ha servido para nada, es la primera vez que una parte del mercado se está recuperando un poco, la franja de inmuebles que valen menos de 500 a 600 mil pesos”, sentencia Santiago Debé, presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de la provincia de Mendoza

Para la franja de inmuebles que no superan los $600.000 se está registrando movimiento en compra venta, en estos últimos meses. Operaciones que se realizan en pesos y en propiedades de pocos metros de superficie.

Como contraparte, en los sectores inmobiliarios que superan estimativamente los $500 mil o $600 mil, la parálisis es muy pronunciada. Esto se debe a que ningún propietario quiere vender por debajo del valor que se le ha tasado en dólares. “Algunos clientes sacaron sus inmuebles de la venta esperando que se estabilice la situación hoy sólo se pueden hacer operaciones con inmuebles de menor valor en un rango de entre $300.000 y $500.000, que pueden ser departamentos y lotes”, explica Correa.

Por su parte, Debé interpreta que quien compra una propiedad en $400.000 es para no quedarse con los pesos, y quien vende es porque necesita cubrir deudas y adquisiciones que son en pesos, o para construirse una casa. Un comerciante por ejemplo ante la inflación vende un departamento para comprar mercadería.

La devaluación del pesoRespecto al impacto de la devaluación del peso sobre el mercado inmobiliario, Manuel Otero analizó: “Cuando esto sucede lo primero que ocurre es una retracción por parte de los vendedores. En consecuencia, espera que el panorama se aclare y luego actualiza su valor, en razón de lo ocurrido. Lamentablemente esto perjudica mucho al mercado inmobiliario ya que se pierde el dinamismo necesario.

Correa señala que el mercado inmobiliario ya venía aletargado desde hace algún tiempo, debido a la falta de financiamiento y a la poca o nula capacidad de ahorro de los compradores: “Aunque se hacían algunas operaciones y la oferta era más estable y concreta”, remarca.

Pérdida de valor“Los inmuebles en general respecto a su precio en dólares han perdido entre el 15 y el 20 %”, ilustra Santiago Debé: “La mayor parte de los propietarios con propiedades que superan los $600 mil quieren cobrarlas en moneda dólar, al valor blue. Ahí es donde se paran las operaciones, por lo que la parte del mercado más recesiva es la de las propiedades usadas. Tratamos de no dar precios en dólares, porque es muy difícil conciliar los intereses del comprador y vendedor por la diferencia entre el oficial y el paralelo.