economia - inflación inflación
domingo 29 de octubre de 2017

Economía poselectoral: hora de reformas y menos gradualismo

Tras el aluvión de votos se espera que avancen las modificaciones tributarias y laborales y también que bajen la inflación y el rojo fiscal.

Tras las elecciones y mientras se espera que el Gobierno aproveche el aluvión de votos para avanzar en la reforma tributaria y en la laboral, los economistas plantean que el equipo de Mauricio Macri debe poner el foco en la baja de la inflación y del rojo fiscal.

Rodrigo Álvarez, economista jefe de Analytica, fue uno de los que señalaron que la inflación sigue siendo un peligro latente. "La inflación core (núcleo) no perfora el 1,5% mensual cuando todavía resta digerir el impacto de la suba de tarifas de servicios públicos y la desregulación de la energía", indicó. Para el economista, "las metas de inflación trazadas por el Banco Central han sido muy ambiciosas". Pero advirtió: "Moverlas no es una opción". Según Álvarez, el Gobierno "debería sumar más instrumentos y coordinar los distintos brazos de la política económica. La tasa de interés no puede ser la única herramienta".

Si bien la mayor parte del mundo empresario quisiera un ritmo de cambios económicos más acelerado, el presidente Mauricio Macri fue bien explícito en su conferencia de prensa, tras los resultados del domingo, al sostener el gradualismo como velocímetro de las reformas que vendrán.

Está claro que el apoyo de las urnas le dio al jefe de Estado un fuerte respaldo al mecanismo que viene utilizando para intentar modificar una serie de factores que considera erróneos para el funcionamiento de la economía del país.

Ese instrumento se basa en un plan de ajuste y sinceramiento de costos y precios, pero a través de medidas de impacto más suaves y de manera pausada que, en varios casos, no son simpáticas a la poca paciencia empresarial.

De todos modos, los hombres de negocios coinciden en que -más allá de la velocidad a la que se apliquen los cambios- el Gobierno mantendrá el rumbo y ahora sí pondrá sobre la mesa las propuestas y proyectos necesarios para discutir el mosaico de reformas que reclaman.

La preocupación
El problema inflacionario también es citado por Daniel Funes de Rioja, titular de la Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL), para quien "todavía es un punto de preocupación, por lo cual hace falta estabilidad económica para terminar con la especulación y darle previsibilidad a la inversión".

Para el empresario del sector alimenticio, resulta imprescindible "reducir el costo argentino y la alta presión tributaria nacional, provincial y municipal, de cargas sobre el salario que tiene que soportar el empleador".

En lo que va del año, la inflación acumula 17,6% y supera la meta establecida para 2017 por el Banco Central. El índice de setiembre fue de 1,9%, bastante lejos del 1% que el equipo económico esperaba para la última parte del año. La semana pasada, el titular del Central, Federico Sturzenegger, anticipó que para los últimos meses del año esperan una inflación de entre 1,2% y 1,4%.

Los índices del último trimestre del año sufrirán el impacto de la suba del 12% en el combustible. Para los próximos meses además se esperan aumentos de gas, luz, prepagas y celulares. Según el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Di Tella, que mide las expectativas de inflación, para los próximos doce meses el pronóstico se mantiene en 20%.

El economista jefe de la Consultora Orlando Ferreres y Asociados, Fausto Spotorno, consideró que "si no se resuelve el problema del déficit fiscal es casi imposible bajar la inflación", aunque señaló que el camino elegido por Sturzenegger "está bien orientado".

Por su parte, el economista Aldo Abram destacó la necesidad de que Argentina encare reformas para poner límite a la "legislación arcaica" que genera "alta informalidad, alto desempleo y bajo salario para todo el mundo", y también en materia previsional, que deberá contar con "una discusión más profunda".

"También hay reformas económicas que hay que encarar en profundidad", consignó Abram, mientras que confió en las bondades de encarar "gradualismo" junto a la necesidad de "morigerar costos" que generar a los trabajadores sus compromisos con el Estado.
Fuente:

Más Leídas