De relojes a autos, cada vez más se elige el lujo compartido
Cambio de hábitos. La economía colaborativa llegó al negocio de las marcas de alta gama. Por una tarifa mensual, distintos sitios de intercambio permiten alquilar sus productos.
Hay una realidad. Cada vez más, crecen las plataformas que permiten 'alquilar' artículos de lujo.
Sí, es así: las plataformas en Internet que ofrecen "alquiler" o participaciones en artículos de lujo desde relojes deslumbrantes hasta autos deportivos están creciendo cada vez más. Basadas en el modelo de economía colaborativa popularizado por la plataforma de alquiler de inmuebles Airbnb, estas compañías invitan a las personas a disfrutar de marcas de lujo sin gastar una fortuna. Por ejemplo, por una tarifa mensual fija, el consumidor puede usar un reloj Rolex durante algunas semanas y luego enviarlo de vuelta a cambio de otro de otra marca de lujo.

Según las empresas, el mercado para alquilar o "co-invertir" en productos obras de arte o joyas está despegando en varios países gracias a clientes de ingresos medios o moderados pero que aspiran a consumir productos de lujo.

"La generación joven lleva una vida muy diferente, la gente quiere mantener sus opciones abiertas", le dijo a Reuters Marco Abele, ex empleado en la banca digital en Credit Suisse que ahora está desarrollando la plataforma de intercambio Tend, que se lanzará en Suiza en marzo.

Esta plataforma ofrece a las personas formas de comprar participaciones negociables en un Porsche o un viñedo, para obtener luego un retorno de su inversión y la posibilidad de dar paseos ocasionales en el auto o conseguir botellas personalizadas. Si bien su objetivo es "democratizar" el lujo, sus clientes objetivos no son hombres o mujeres comunes: se requiere un patrimonio neto de entre 100.000 y un millón de francos suizos algo más de u$s1 millón, según dijo Abele.

Aunque todavía es un nicho de mercado pequeño, se prevé que la economía colaborativa crezca desde los cerca de u$s15.000 millones en 2016 a u$s335.000 millones de dólares en 2025, según la consultora Pricewaterhouse Coopers.

Pero el lujo es solo una porción chica de eso, tiene un potencial mayor. "No es un mercado significativo, pero se está poniendo en marcha. Será más importante", dijo Olivier Abtan, especialista en lujo de Boston Consulting Group.

"También hay muchas empresas nuevas y especialmente jóvenes que se están involucrando en esto", agregó.

Los relojes de lujo tienen tarifas mensuales de entre u$s150 y u$s 500.

Eleven James, un sitio de alquiler de relojes con sede en los Estados Unidos lanzado en 2014, está evaluando pasarse a la joyería y las obras de arte y podría ampliar sus fronteras al extranjero, según anunció su presidente ejecutivo, Olivier Reza. Esta empresa con tarifas mensuales entre u$s150 y 500 dependiendo del valor de los relojes solía alquilar sus propios artículos; pero en noviembre se abrió a los coleccionistas que quieran dejar en alquiler sus relojes. "Esto se produjo, principalmente, debido a la demanda del consumidor. La gente tiene más relojes, no pueden usarlos a todos a la vez, se cansan de ellos", dijo Reza.

Cara y seca
Con todo, para algunos fabricantes de lujo, este mercado en crecimiento puede tener también consecuencias no deseadas.

Ocurre que las empresas estaban empezando a hacer las paces con el comercio electrónico, luego de haber temido durante mucho tiempo que las ventas online pudieran diluir sus marcas, y todavía luchan por controlar la distribución, ya que se resisten a moverse a sitios web masivos como Amazon.

Ahora, además, corren el riesgo de perder ventas, ya que las personas alquilan una parte del lujo que ofrecen, lo que hace que sus artículos sean más accesibles y omnipresentes y se reduzca su exclusividad tradicional. Aún así, los alquileres de vestidos de noche o artículos de diseño de Chanel o Louis Vuitton existen desde hace mucho tiempo, al igual que las "co-inversiones" en activos como aviones privados y yates. Pero son las plataformas en Internet las que ofrecen un medio para expandir rápidamente dichos servicios.

Para Chi Chan un desarrollador de tecnologías de la información de Nueva York, de 43 años, que cedió cuatro relojes a Eleven James, un sitio de alquiler, también es una forma fácil de probar un artículo antes de comprarlo. "A veces es intimidante ir a una tienda con los vendedores juzgándote", dijo Chan.
El alquiler online, de acuerdo a su visión, tiene menos presión.