Diario Uno Economía
Según datos del sector, la producción vitícola local de este año fue 30% mayor que en 2012, pero descendieron las ventas externas de vino fraccionado y a granel. Más oferta en el mercado interno 

Aumentó la cosecha de uva y cayó la exportación de vino

José Luis Salas

salas.joseluis@diariouno.net.ar

Un panorama dispar se vive en el sector vitivinícola local, ya que en la vendimia que finalizó se cosechó 30% más de uvas pero a la vez se evidencia una saturación de vinos en el mercado interno y se pierde terreno en el externo.

Los bodegueros advirtieron de la situación a través de la Específica de Vitivinicultura de la Cámara de Comercio de San Rafael al realizar el balance de la temporada.

“En San Rafael hemos tenido alrededor de 30% más en kilos de producción, lo que ha sido un año bueno en cantidad y calidad, en ese aspecto el balance es positivo”, dijo Hugo Tornaghi, presidente de la Específica. En esta vendimia se cosecharon 109 millones de kilos contra los 82 millones del 2012.

Pero “el problema que tenemos actualmente –añadió el empresario– es con el tema de la comercialización, para lo cual hemos hecho una serie de reclamos al ministro de Agroindustria junto con todas las cámaras vitícolas de la provincia, básicamente por el problema de la competitividad que tenemos hacia afuera”, situación de la que advertió el sector en la edición del 10 de marzo pasado de UNO de San Rafael.

Consideró que “las exportaciones están en una situación delicada” y explicó que a nivel país las ventas externas “de vino fraccionado han descendido 25% aproximadamente en el acumulado de enero a abril con respecto a igual período del año pasado”, mientras que “las exportaciones de vino a granel, que representa un volumen importante, también han descendido en ese período en 50%”.

Puntualizó en el caso de Brasil, que “es el tercer destino de las exportaciones de vino fraccionado, después de Estados Unidos y Canadá, un mercado que veníamos creciendo a un ritmo interesante y como consecuencia de este problema de competitividad, sobre todo porque estamos caros, se ha visto afectado y esa plaza la ocuparon los vinos chilenos”.

En ese problema de competitividad tiene que ver el aumento de costos, tipo de cambio y trabas para exportar e importar. En ese marco, la Específica elevó un reclamo al ministro de Agroindustria para que interceda ante el Gobierno nacional por el aumento de los insumos, especialmente del corcho, que se importa de España y Portugal.

La retracción de las exportaciones tiene como consecuencia, según indicó Tornaghi, que una parte del vino que se vendía al exterior se vuelque al mercado interno, lo que incrementó la cantidad de marcas y produjo una “guerra en góndolas por vender”, donde las bodegas chicas sufren esa especie de sobreoferta “porque no tienen la misma espalda que las grandes”.

Recordó que “hay 600 bodegas fraccionadoras en el país y tenemos alrededor de 6.000 marcas registradas, y muchas de esas marcas salían afuera y ahora las vemos en las góndolas de los supermercados”.

Esta situación deriva “en una concentración en los tres grupos vitivinícolas, como es el caso de Fecovita, Peñaflor y RPB-Baggio, que como son bodegas grandes pueden soportar esa intensa competencia”. 

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