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Análisis: el fracaso del control de precios

Por Sebastián LazaDirector de Conexión Financiera

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En la situación actual de inflación por expectativas en que se encuentra nuestro país, los acuerdos de precios y salarios que procura hoy la Presidenta, sin capacidad de mostrar al mercado una tentativa de moderación de gasto público ni emisión monetaria, son sólo ilusos intentos por mantener tapada una olla (de las de antes) cerca de su punto de ebullición: va a durar sólo por un rato.

Las medidas actuales probablemente puedan llegar a desacelerar la inflación un par de meses, pero como los costos de las empresas siguen creciendo y los pesos excedentes que emite el BCRA siguen dando vueltas por el mercado (versus una producción de bienes y servicios que crece poco), con este congelamiento tan sólo se está pateando inflación para más adelante. ¿Cuán adelante? Probablemente hasta octubre de 2013, fecha de elecciones, cuando Cristina se juega sus sueños de re-re.

¿Pero han sido efectivos alguna vez los congelamientos de precios en nuestro país? En general no, al menos a mediano y largo plazo. Repasemos dos experiencias durante los últimos gobiernos peronistas:

•Perón (1945-55)Era 1952, cuando Perón crea la Comisión Nacional de Precios y Salarios que tenía la función de vincular aumentos salariales con los niveles de productividad y evitar aumentos de precios no justificados. Resulta que Perón había asumido con una inflación del 17% en 1946, alcanzando el 38% en promedio durante 1952.

Es decir, hacia 1952 la economía tenía un problema de inflación claramente surgido dentro del propio gobierno de Perón, quien, al igual que ahora, decide implementar un acuerdo “salvador” de precios.Y si bien la inflación bajó durante 1953, llegando en 1954 al 3,8% promedio, la misma empezó a acelerarse desde setiembre de ese año. La inflación, de hecho, se consolidó por encima del 12% de ahí en adelante. Y en 1955 la inflación siguió su curso elevado hasta el derrocamiento de Perón.

Es decir, si el análisis se corta en agosto de 1954, el plan fue exitoso, pero si se extiende un año más, ya no presentaba tantos éxitos antiinflacionarios.

El impacto del acuerdo de precios fue exitoso durante 18 meses y no más (ojalá a Moreno le pudiera durar ese tiempo). Pero luego terminó en fracaso.

•Cámpora-Perón-Isabel (1973-76)En 1973, con el regreso definitivo del general Perón, se impulsó un Pacto Social (con acuerdo de precios) como principal medida de política económica para bajar la inflación heredada de Cámpora.

Según el INDEC, la inflación de 1972 fue del 58,5% y la de 1973 fue del 60,3%.

La inflación promedio de 1974, gracias al acuerdo de precios, bajó al 24%.

No obstante, ya en diciembre de ese mismo año había alcanzado el 40% anual (en la comparación interanual) y en 1975 la inflación fue del 182,8%. Seguía el gobierno peronista, en este caso Isabel.

Entonces, el éxito del acuerdo de precios duró 12 meses y no más.

Cristina y lo que vieneViendo la evidencia histórica reciente, nos preguntamos qué va a pasar cuando posterior a octubre 2013, o un par de meses después (primer semestre de 2014), se ponga difícil seguir tapando la olla (como parece suele suceder con los congelamientos de precios), probablemente veremos lo siguiente:

•Una escalada inflacionaria importante: a un ritmo del 30-40% anual.•Un nivel de actividad con crecimiento muy bajo (estanflación), ya que las expectativas empresariales se siguen manteniendo entre moderadas y negativas.

•Un dólar blue en valores cercanos a $10-11.

•Un gobierno desesperado “yendo por todo”, intentando todo tipo de medidas (que podrían llegar incluso a expropiaciones de supermercados y fábricas de alimentos), junto a controles de todo tipo para “evitar que el mercado se exprese libremente”.

De esta forma, a más tardar durante el primer semestre de 2014, vamos a ver cimbronazos fuertes en nuestra economía, en alguna de estas dos direcciones. O bien el gobierno logra una chavización importante de la economía argentina (con expropiaciones de empresas y controles de todo tipo sobre la economía), que le permitan manejar (con cierta comodidad) una economía inflacionada hasta 2015, e inclusive hasta 2019 (si Cristina logra la re-re); o bien veremos una paulatina descomposición del modelo económico, y con riesgos de explosión, arrastrado por las fuerzas del mercado, pudiéndose llevar puesto al gobierno de Cristina al estilo Alfonsín o De la Rúa.

No veo escenarios intermedios, porque Cristina ya lo ha dicho: “Vamos por todo”. Durante 2013-14 veremos una batalla mercado versus Estado incluso bastante más fuerte que hasta ahora, y un paulatino empeoramiento de nuestras instituciones (aún más), llegando a límites no vistos desde la vuelta democrática en 1983.

Jugarse por alguno de los dos escenarios es difícil, hoy les daría a ambos un 50-50% de probabilidad. Pero a más tardar el año que viene tendremos la respuesta.