Diario Uno deportes
El vicepresidente de Independiente Rivadavia escribió una carta para despedirse del club al que él mismo llama su "vida", su "casa". "Los violentos ganaron", expresó.

Con tristeza, Agustín Vila le habla al verdadero hincha de la Lepra

"Casi 8 años, cientos de fines de semana lejos de la familia y los amigos, sufriendo, disfrutando, con alegrías y tristezas. Siempre pensando en un solo fin. Como mejorar la institución, como hacer que el club más grande de Cuyo sea aún más grande, más ordenado y pueda ocupar el lugar que se merece.

Un fin, solo un fin tuvimos junto a mi familia y amigos, solo queríamos cosas buenas para Independiente. Podemos haber cometido aciertos y cientos de errores, nunca fueron para mal del

club. Aprendimos a ser dirigentes con ustedes, conozco casi todos los rincones de esta institución, miles de hinchas, pasé horas de mi vida haciendo socios, escuché quejas, sugerencias, palabras de

aliento e incluso los insultos. Este Club era nuestra VIDA, nuestra casa.

Me cuesta hasta las lágrimas verme alejado del lugar que ocupó casi un cuarto de mi vida por un puñado de DELINCUENTES. Podemos disentir, equivocarnos y hasta estar totalmente en contra

de las cosas que hicimos, pero así no es la vida muchachos, esta no es la moneda de cambio que esperábamos por todo el esfuerzo y sacrificio que le pusimos al Club.

Como dirigentes teníamos la obligación de mejorar la infraestructura, las inferiores, conseguir jugadores a la altura de Independiente, pagarles en término, sanear las deudas y obviamente conseguir resultados deportivos. Dimos lo mejor de nuestra parte. Hicimos casi todo, pero hay un punto donde juega el azar, donde los dirigentes no pateamos penales, córneres ni atajamos.

Éramos responsables de que las condiciones fueran las adecuadas para estar bien arriba. No sé todavía donde fallamos, pero sin lugar a dudas en algún lugar lo hicimos. Muchos campeonatos peleando por el descenso así lo marcan. Pero necesito decir que siempre, pero siempre fue de buena fe.

Nos hemos bancado que se digan infinidad de estupideces y aún así nunca bajamos los brazos.

Familiares y amigos siempre nos apoyaron y alentaron a seguir, sin embargo cuando la integridad física, la salud y el bienestar se ven afectados es momento de dar un paso al costado y dejar que otras personas puedan continuar y mejorar lo que nosotros hicimos. Nos quedamos sin fuerzas, sepan entender. Algunos estarán decepcionados de la decisión que tomamos y probablemente otros contentos porque no avalaban nuestro accionar. Es hora de que otros comiencen a poner un poco de su tiempo. Nunca en la vida les pedimos dinero para colaborar ni participar. Solo les pedimos tiempo. Sólo un puñado estuvo dispuesto a darlo y estaremos agradecidos de por vida con ellos. Ustedes saben bien quienes son.

Hoy 31/5/2013 nos encontramos con más de 100 DELINCUENTES, bombas molotov, cuchillos, palos, piedras, amigos heridos, roturas en el Club, gente con miedo e infinidad de cosas negativas.

Nunca pensamos que esto terminaría así en el año del Centenario de una de las instituciones más importante de Cuyo. Peleamos contra los delincuentes, nos negamos a darles plata, micros, puestos de trabajo…y aún así NOS GANARON. Tratamos de combatir un modelo corrupto, viciado de imbéciles que sólo piensan en conseguir algo de los clubes y que no están dispuestos a darle

nada a cambio. Repito con el pesar que me toca como vicepresidente de Independiente Rivadavia, PERDIMOS.

Hoy la sociedad no está dispuesta al cambio. Los violentos son los menos, es verdad, pero están dispuestos A TODO. Nosotros solos no pudimos. Ni la AFA, ni el gobierno de turno quisieron librar la batalla para cambiar el fútbol. Nosotros si y quedamos solos en la puerta. Ya está muchachos, el Club es suyo, espero puedan cuidarlo, mejorarlo y llevarlo al lugar que nosotros no pudimos.

Les doy más que las GRACIAS por abrirnos las puertas, por permitirnos sentir la PASIÓN del fútbol. Lamentablemente mi sentido de pasión no encaja en la VIOLENCIA, ni en la muerte de

otra persona. Mi sentido de pasión me lleva a algo más limpio, me lleva solamente a la pelota. A 11 jugadores enfrentados por hacerle un gol al adversario, NO POR MATARLO, menos aún, a un

jugador del mismo Club.

Parece una frase trillada en nuestro fútbol, y es una lástima, pero una vez más… los VIOLENTOS GANARON. Espero esta no sea una carta de despedida sino un simple hasta luego Independiente

Rivadavia de Mendoza. El lazo que nos unió en estos años no es frágil, simplemente ahora no tenemos más fuerzas ni ganas, nos las sacaron. Serán tiempos de reflexión para todos, espero que sirvan para sumar.

Muchas pero muchas GRACIAS".

Agustín Vila

Vicepresidente CSIR

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