Deportes Jueves, 26 de abril de 2012

El boicot al Mundial de 1978 en afiches

A poco más de un mes del inicio del Mundial de fútbol de 1978 en la República Argentina, organizaciones de derechos humanos difundían lo que pasaba en nuestro país, que aquí no se podía decir.

Por Lucio A. Ortizlortiz@diariouno.net.ar

La dictadura militar que gobernaba la República Argentina desde marzo del '76 en esos días de abril de 1978 continuaba con suspensión de la actividad política, la intervención de los sindicatos, la prohibición de las huelgas, la disolución de los partidos políticos, la clausura de locales nocturnos, la censura en los medios de comunicación y la quema y secuestro de libros y revistas considerados peligrosos.

Mientras eso ocurría continuaba la actividad de centros clandestinos de detención, torturas y muerte. Esos “lugares del horror” eran la ESMA, El Vesubio, El Garage Olimpo, El Pozo de Banfield , La Perla, algunas de los 340 que estaban por todo el país. Por esas cárceles clandestinas pasaron miles de los actuales desaparecidos.

Además del secuestro de adultos, hubo un plan de apropiación de niños robados o que las madres daban a luz en los centros de detención. Esos chicos fueron anotados como hijos propios por muchos miembros de la represión.

A fines de abril del '78 aparecían en Europa afiches de organismos internacionales como Amnistía Internacional, de lucha contra los derechos humanos, alertando sobre lo que ocurría en Argentina.

Se hablaba de los campos de concentración a escasos 500 metros del estadio de River Plate y años después se supo toda la verdad. Los afiches creados en Francia, Holanda o Alemania no mentían: La Escuela de Mecánica de la Armada, sobre avenida Libertador, muy cerca del Monumental, había sido el mayor centro de detención clandestina. Fusiles sosteniendo una pelota de fútbol, una pelota de alambres de púas o el mismo símbolo del Mundial 78 graficado como alambrados de un campo de detención daban la real dimensión de lo que ocurría. Alentaban a un boicot de hinchas y lograron el objetivo, porque la afluencia de visitantes no fue la esperada.

La dictadura militar que gobernaba y organizó el torneo a través del EAM 78 y la AFA tuvo su “premio” con la Copa y atrás quedaron miles de muertos y desaparecidos. Para los organismos de derechos humanos la lucha continúa por la verdad.

25 millones de argentinosEsa era la cantidad aproximada de habitantes que tenía el país y el canto oficial decía “veinticinco millones de argentinos, jugaremos el Mundial...”, con el ritmo de una marcha militar.

 

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