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"Hace poco más de dos años que estoy entre estas cuatro paredes", cuenta. Desde la cárcel sufre por no poder ver a Independiente Rivadavia y se las ingenia para alentarlo.

Detrás de las rejas: la carta de un hincha para la Lepra

Por UNO

Miles de hinchas de Independiente Rivadavia sufrieron y, a la vez, disfrutaron de los últimos partidos del equipo fuera de las tribunas. La Lepra se jugó la permanencia en la B Nacional sin su gente en la cancha pero apoyando desde la calle.

Eric, también leproso, tampoco pudo alentar a su equipo desde las tribunas; no por la misma razón que el resto, sino porque hace poco más de dos años perdió su libertad y se encuentra purgando una pena en el Penal Boulogne Sur Mer.

Desde allí escribió esta carta, que fue publicada por el sitio de "Mística Azul TV".

Otra manera de alentar a la Lepra.

"Por Aarón Abarca:

Que lástima no poder verte en estos momentos Lepra. Acabamos de salvarnos del descenso, el último mes la gente no pudo ir a la cancha pero siguió demostrando porque somos los más grandes y ahora estamos en plenas vacaciones.

Desde los 8 años que te vengo a ver. No tuve la suerte de tener a mi papá y que me hiciera leproso pero de una forma u otra lo iba a ser. Mis primeros pasos de hincha los hice con la familia Guizzi; era muy amigo del hermano del Gringo y siempre que jugaba lo íbamos a ver a la platea. Con el paso de los años empecé a ir por mi cuenta con amigos. Salíamos de una plaza muy famosa (que en esos tiempo no era tan famosa) que quedó con el nombre de "Leprosa".

He viajado muchas veces, siguiéndote por mil caminos. Me acuerdo cuando jugamos la Promoción para no descender al Argentino B contra Juventud de Pergamino en Colón. Viajamos desde la terminal con el pasaje de ida nomás. Para el colmo, el micro nos dejó en la ruta porque en ese pueblo no había terminal, no sé cómo llegamos con mis dos amigos pero llegamos a la cancha que estaba al lado de un zoológico; nunca en mi vida vi una cancha así, en medio del partido se escuchaban los gemidos de los animales. Gracias a Dios ganamos, ya no importaba si volvíamos a dedo o como sea. Ese día me devolviste el alma al cuerpo como esta última vez. En esos tiempos había que viajar, no era como ahora, que gracias a Dios la gente está más organizada y entusiasmada por ver a la Lepra en todos lados y copar. Igual siempre estuvieron las filiales presentes.

Como te extraño Lepra, daría todo por verte ya. Escuchar a la gente cantando, ver a los barrios llegando, sentir el olor a los choris, respirar el aire del Gargantini que tanta paz me da y por dos horas olvidarme de todo lo que me pasa. No sé si antes había faltado a la cancha, pero ahora hay veces que no aguanto más y quiero estar ahí en la popular alentándote pero no. No puedo. A veces creo que el Pato no está en Ezeiza y está acá en la Bolougne Sur Mer conmigo cantándome a cada rato "... Independiente va a jugar y vos no vas a poder estar, en silencio llorarás...".

Hace un poco más de dos años que estoy entre estas cuatros paredes y, además de pensar en mi familia, pienso mucho cómo será el día que vuelva a verte. Cuando jugás es muy triste no poder ir alentarte pero trato de que sea lo más parecido posible a cuando lo hacía. Es un día leproso acá adentro también. Me despierto y lo primero que hago es ponerme la camiseta. Si lo pasan por la tele, como sea lo veo, si lo pasan por radio nos juntamos con muchos leprosos de distintos barrios que hay también. Ni te cuento cuando hacemos un gol. Cuando ganamos tengo una semana tranquila, pero cuando perdemos... hay que aguantarse a los anti-lepra que te gasten, están más pendiente en nosotros que en ellos. Como le pasa a aquel que esté leyendo este texto.

Cuando cumplimos los 99 años nos juntamos a escuchar el partido con otro amigo, no sabés cómo me ponía cuando pasaba la gente cantando por la Bolougne Sur Mer y de acá adentro se escuchaba. Pudimos ver los fuegos artificiales porque estábamos en un pabellón con apertura hasta las 12 de la noche. El centenario lo viví con bronca y tristeza por haberme perdido el momento más importante del club, esos que son inolvidables y te quedan para siempre. Me perdí muchos partidos importantes como contra River o Central. Como también todas las grandes canchas de estos últimos años, yo que viajé a tantas canchas horribles y chiquitas por vos… pero el futbol siempre da revanchas.

Desde mi celda también hice mi pintada de la Lepra. Y como somos diferentes, mi escudo es el único en el penal pintado y bien hecho, y del tamaño que tiene. Siempre marcamos la diferencia.

Al leproso que esté leyendo estas palabras solo quiero decirle que disfrute cada vez un poco más a Independiente Rivadavia, por nosotros, por los que no podemos estar ahí. También quiero agradecerle por hacer más grande aún a la Lepra y por ponernos bien arriba como hinchada, llenando en las malas la cancha, copando de visitante y ahora alentando los 105 minutos, me siento orgulloso de ser parte de esta gran familia azul. Y por último, ayudemos al club haciéndonos socios, muy buena la iniciativa. Yo sigo siendo socio (Nro 10.101), nunca dejé de serlo. De acá doy mi granito de arena en nuestra nueva etapa.

Dos años atrás, Dios quiso demostrarme que estaba en el camino equivocado, haciéndome pasar por esto, para darme cuenta de los errores que estaba cometiendo, hoy te agradezco Señor por haberme cambiado la vida. Nunca te reprocharé en la forma en que lo has hecho, solo agradeceré porque lo hiciste. Me hiciste ver y valorar las cosas y personas, saber qué es lo bueno y qué me conviene. Ojalá este camino termine pronto para empezar el que me prepares, para demostrarte que aprendí, que voy a ser el que vos querías que fuera. Hoy soy otro, ni más malo, ni mas bueno, solamente distinto.

Quiero mandarle saludos a mi familia. También a mis amigos: Cirilo, Natanael, Chancho, Boli, Marcos Marchevsky, a los pibes de la Villa Hipódromo, al Figu, Nico, Fede, Agustín, Seba, Facu, guacho Maxi, Madona, Tucu, Yusif, Gordo Aguirre, Titi, Kaki, a los pibes del C.E.C., al Tincho y Daro, al Colchón , Pepo, Gardelito,Mati Correnti, Raúl Díaz. Espero no olvidarme de ninguno sino sepan disculpar y, por supuesto a vos Aarón, a tu mamá que siempre está presente y es un ejemplo de hincha, a tu hermano y a todos los que me conocen.

También quiero mandar saludos a Mística Azul por brindarme esta oportunidad de sentirme como en la cancha. Espero no perderme más momentos y poder estar con vos por el resto de mi vida Lepra. Si no fuera por estas rejas y estas paredes nadie me hubiera separado de vos ni me hubiera perdido nada.

¡¡¡LEPRA TE AMO Y JURO POR MI VIDA NO DEJARÉ DE AMARTE!!!"

Fuente: Mística Azul TV.