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El zaino del stud Las Divinas y pupilo de Daniel Rivamar, le ganó una disputada pulseada a Earl City, que dominó casi toda la prueba.

Otro clásico para Hidro Avión: el 25 de Mayo de 1810

Por UNO

Hidro Avión viene por afuera y le gana por una cabeza al guapo de Earl

City. Foto: Miguel Cicconi/UNO

Nuevamente Hidro Avión pidió pista y pasó en vuelo rasante por la cancha de la Catedral, para

aterrizar en el disco y llevarse el clásico de la tarde, disputado ayer en los festejos del

bicentenario de la patria, hábilmente piloteado por Alberto Giménez.

La décima carrera del nutrido programa que organizó el Hipódromo de Mendoza fue el Clásico 25 de

Mayo de 1810 del Bicentenario, y tuvo un desarrollo a la altura de las expectativas de la mucha

gente que se dio cita en el circo hípico mendocino. Allí el pupilo de Rivamar, volvió a ganar la

prueba principal, confirmando su chapa de gran

campeón, la que comenzó a colgarse tras ganar el Vendimia 2010.

Pero nada fácil le resultó llevarse los laureles, ya que Earl City se corrió "la carrera de su

vida", tras mantenerse desde la largada y hasta los 300 metros finales al frente del lote. En el

ínterin tuvo que aguantar la carga de Sebek Dan, primero, y de Honest Spirit luego, para claudicar

apenas por una cabeza ante la gran atropellada de Hidro

Avión.

Ante tanta guapeza, Alberto Jiménez tuvo que afinar la estrategia, y si bien reguló el ritmo de

carrera, tuvo que esforzarse para mantenerse a tiro de Earl City y poder dar el zarpazo a tiempo.

Pese a esto, sobre el disco pareció que retomaría la punta su rival, lo que le dio a la carrera un

final sumamente emotivo y electrizante.

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