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En su primera experiencia como entrenador, Martín Palermo logró un balance positivo. Estuvo a una unidad de las anheladas 30 y le dio una identidad al juego de Godoy Cruz.

29 puntos también son buenos

Por UNO

Pablo Gonzálezgonzalez.juanpablo@diariouno.net.ar

Un punto puede ser nada o lo puede ser todo. Depende del cristal de las necesidades con que cada equipo lo mire. El discurso archiconocido de que el objetivo tombino era llegar a las 30 unidades fue casi como una sentencia. Los más estrictos dirán que la meta no se cumplió, pero para los menos puntillosos podremos afirmar que un punto no hace a la gran cuestión.

En su primera experiencia como conductor de un plantel profesional, a Martín Palermo le da positivo.

El Loco brindó una identidad de juego que el Tomba había perdido. Pero, claro, siempre le faltó ese salto de calidad, ese plus que tienen los cuadros que pelean torneos.

El más claro ejemplo de esta situación que marcó al equipo fue el último partido, frente a Boca Juniors en la helada noche del domingo.

El Expreso superó ampliamente durante gran parte del encuentro a un Boca deslucido y opaco, de los peores en los últimos tiempos, pero tamaño despliegue no se vio reflejado en el marcador final.

Como le sucedió en la última recta del torneo Final, Godoy Cruz mostró pasajes de buen juego muy interesantes, pero siempre tuvo en la falta de definición su principal falencia para no liquidar los partidos.

Aunque en la despedida del certamen se topó con una gran actuación de Agustín Orión. El “1” boquense impidió que los Bodegueros llegaran finalmente a los 30 puntos.

Pensando en el torneo que viene, el promedio será el tema central. Es que el equipo arrancará sólo arriba de Argentinos Juniors y los recién ascendidos: Rosario Central, Gimnasia La Plata y Olimpo.

A los Bodegueros se les va la gran campaña de la temporada 2010-11, la de 63 unidades, que les permitió acceder a las históricas participaciones en las copas Libertadores y Sudamericana.

Ahora llega el momento en que el cuerpo técnico y los jugadores descansan, pero también en el que la dirigencia debe trabajar con todo para tratar de conseguir refuerzos de categoría y también para intentar que la base del equipo no se desarme.

El que acaba de concluir fue un aceptable torneo, pero de ahora en más se pone en juego la categoría.