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En el nombre del padre: Sacha Barrera Oro, nuevo representante en Mendoza del Instituto Nacional del Teatro

Por concurso, el dramaturgo local Sacha Barrera Oro fue designado representante en Mendoza del Instituto Nacional del Teatro. Es hijo de Jaime Barrera Oro, médico detenido y desaparecido por la Dictadura, y nieto de Margarita Guerrero, que fue emblema de Madres en la provincia

Margarita hubiera estado contenta. Seguro su sonrisa tierna, casi tímida, se le hubiera quedado dibujada durante semanas. Su nieto, Sacha Barrera Oro Maldonado, fue designado nuevo representante del Instituto Nacional del Teatro (INT) Representación Mendoza y ese hubiera sido motivo más que suficiente para la felicidad. Después de todo, este dramaturgo, director, actor, es también aquel niño de 3 años y medio al que, de la mano, llevaba en tren a Buenos Aires a tratar de encontrar a su padre. Eran tiempos en donde las Madres de Plaza de Mayo no habían llegado aún a girar insistentemente por ella y sus gritos eran gritos ahogados por la Dictadura. Margarita murió en agosto de 2018, después de 42 años buscando a su hijo. Pero hoy, seguro, hubiera estado muy feliz.

Más allá de su historia, de su origen, de su incomparable abuela, este presente de Sacha Barrera Oro es otro, desafiante como siempre, pero otro. Más esperanzador, más generador de emociones felices.

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“El teatro es un derecho y un trabajo. Propiciar derechos es la tarea”, aseguró, a poco de asumir el cargo, que había quedado bacante luego que su antecesor, Marcelo Lacerna, fuera designado director del Teatro Independencia.

Sacha fue designado mediante Concurso Público de Antecedentes y Oposición y estará al frente de la representación Mendoza durante el período 2020- 2024.

El dramaturgo toma el mando en un contexto único y complejo, tras casi 9 meses de confinamiento, y debe tratar de encontrar herramientas para potenciar el teatro independiente. “Llego a la gestión en una coyuntura muy complicada para la provincia y para la Argentina", dijo, y agregó que "en este contexto de limitación, mi objetivo es generar políticas nacionales para que los elencos y grupalidades mendocinas puedan resurgir; esperando la segunda ola, pero preparándonos para salir con todo.”

En este sentido, una de las primeras acciones que llevará adelante es abrir el diálogo con los y las responsables de salas independientes de Mendoza para trazar objetivos a corto y mediano plazo, de cara al 2021.

Asimismo, Barrera Oro Maldonado (se presenta con sus dos apellidos) aseguró que generará articulaciones con el ámbito comunitario y redes de trabajo con los municipios para fortalecer la reactivación de las artes escénicas en la provincia.

Qué dice

En diálogo con Diario Uno, el nuevo representante del INT dijo que "quiero hacer federalismo profundo, no creo en esa idea del interior y Buenos Aires, porque pareciera que Buenos Aires está en el exterior".

Además Sacha sostuvo que, entre las dificultades que atraviesa la actividad teatral general en pandemia, "lo más alarmante es la situación de aquellos que trabajan en forma más informal, los artistas que trabajan en la calle, los del circo, todos los que requieren actividad presencial y que es difícil de llevar a plataformas en Internet", además de "todos los demás trabajadoras y trabajadores que están detrás: maquilladores, escenógrafos, todos los que dan movimiento y están por detrás".

También volvió a remarcar que "mi línea de trabajo es vincular a todos y, especialmente, trabajar con la idea de el arte es un derecho y un trabajo, que esto no esté disociado, y hay que propiciar derechos".

Quién es

Sacha Barrera Oro Maldonado es dramaturgo, director, actor y docente con 27 años de actividad teatral.

Es autor de más de 30 obras, de las cuales algunas han recibido distintos premios y menciones. Forma parte del Diccionario de Autores Teatrales Argentinos. Perla Zayas de Lima (2006, Editorial del INT) y del libro Nueva Dramaturgia Argentina “Colección el País Teatral” con la obra “Hermanitos”. Sus textos conforman material de consulta bibliográfica de la Licenciatura en Arte Dramático de la UNCuyo.

Fundó elencos independientes y concertados como Caroteno Teatro, Educación Pública y Cuatro Dedos. Ha participado en festivales de teatro regionales, nacionales e internacionales con obras aptas para todo público, desempeñándose en distintos roles.

Ha dirigido obras propias y de otros autores y autoras. Entre las primeras: “Hermanitos” (ganadora de la Fiesta Provincial del Teatro 2004), “Un pozo de ojos” (2004), “Elba y el asesino de Elba” (ganadora de la Fiesta Provincial del Teatro 2009) y “Helados” (2013). Entre las segundas encontramos “Nunca estuviste tan adorable” (Comedia Municipal de Godoy Cruz 2009), “Tupac Amaru” (2010; en el marco de “200 años después” proyecto Bicentenario, La Rioja) y “Lúcido” (Comedia Municipal 2012), entre más.

Se ha desempeñado como jurado de festivales provinciales y nacionales. Fue Becario del Plan Nacional INT - Argentores, de formación y perfeccionamiento en dramaturgia.

Convocado por la Dirección General de Escuelas de Mendoza, participó en la corrección y revisión del Diseño Curricular Provincial para las Áreas Artísticas. Se ha desempeñado como Coordinador de Actividades Juveniles (CAJ) dentro del Programa de Fortalecimiento Educativo.

En el ámbito del teatro y su rol social se destaca su labor como docente tallerista en el Departamento de Rehabilitación del Hospital Escuela de Salud Mental Dr. Carlos Pereyra y su participación en el ciclo “Más Arte, Menos Violencia”, dictado en el Complejo Penitenciario Boulogne Sur Mer. Integra, además, el Colectivo Cultural “Cuando el Arte Ataca, Abraza.”

Recibió un Reconocimiento a la Trayectoria de manos del Gobierno de la Provincia de Mendoza, en el marco de la 31° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.

Recuerdos de Sacha y Margarita

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“Yo tenía tres años y medio y mi abuela Margarita ya andaba por los 50. Nos tomamos el tren y fuimos a Buenos Aires, a recorrer todos los lugares dónde ella suponía que nos podían decir dónde estaba mi padre. Ese viaje lo hicimos sistemáticamente cada tres meses, durante los años siguientes”, dice aquel niño, ahora metido en el cuerpo de un hombre dedicado al teatro, reconocido artista, escritor y dramaturgo.

“Mis abuelos me criaron (su madre había muerto cuando Sacha tenía un año) y siempre me dijeron la verdad. Pero yo era muy chico y para mi ir a Buenos Aires me parecía un viaje de vacaciones”, dice Sacha.

Aún así Sacha recuerda esos viajes, aún antes de que las Madres llegaran a la Plaza. “Nos juntábamos en el Jardín Botánico, en el Zoológico,…”.

Esa abuela, que caminaba de aquí para allá con su nieto de la mano, buscaba a Jaime Barrera Oro, un médico que había sido detenido por un grupo de tareas el 12 de octubre de 1976 en una clínica de Palermo y que, hace no tanto, se supo que estuvo encerrado en el centro clandestino de detención El Vesubio, en La Tablada (Legajo CONADEP 8204).

Dice que su vocación por el teatro “nace desde un lugar de mucho silencio. Internamente, desde niño, yo trataba poder expresarme. Mi necesidad de expresión era y es más grande que el recipiente”.